Alitas de pollo perfectas

Hola amigos!

A quién no le gustan las alitas?? Es una de esas cosas que no tienes que preguntar cuando te apetece pedir para picar, verdad? Jejeje.

La verdad es que son uno de esos platos que solía dejar “para pedir en restaurantes”, o para disfrutar en barbacoas, porque me daba la impresión de que no me iban a quedar como esperaba…

Está claro lo que todos buscamos: que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro. Aparte de sabrosas y sin que sean una bomba de aceite. Ok. Entonces pensemos cómo evitar que salgan así!

  • Clave n°1: secarlas antes de ponerles nada. Por supuesto, sin que tengan plumas.
  • Clave n°2: hornearlas en lugar de freírlas.
  • Clave n°3: hornearlas de determinada forma, es decir, no a cualquier temperatura ni tipo de horneado, sino como os sugiero más abajo…

Sobre el sabor, os voy a dar 2 opciones: una al natural (pero que salen súuuper crujientes), y otra, con la que os puse los dientes largos en Instagram 😅, con especias. Para esta segunda me inspiré en el libro “Las recetas de Miri”, de la concursante de MasterChef. Os lo recomiendo un montón, está lleno de recetas riquísimas y saludables!

Ingredientes (para 2-3 personas):

  • 1 kg de alitas de pollo (parece mucho, pero gran parte es hueso y grasa que se deshace!)
  • Opción 1 – con la piel churruscadita y con especias:
    • 1 cucharadita de sal
    • media cucharadita de las siguientes especias (podéis omitir las que queráis):
    • Orégano (o tomillo o romero)
    • Pimentón
    • Ajo seco en polvo
    • Curry
    • Pimienta
  • Opción 2 – al natural pero con crujientismo máximo:
    • 1 cucharada sopera de bicarbonato de sodio
    • 1 cucharada sopera de sal
    • Pimienta negra

Preparación:

Antes os he dado las claves. Pongámoslas ahora en práctica 🙂

Precalentamos el horno a 180 grados.

Secamos las alitas con papel de cocina. Es importante que estén lo menos húmedas posible antes de “rebozarlas”, de lo contrario empezamos mal en la búsqueda de la textura perfecta…

Ahora escogemos la opción de sabor que más nos apetezca y seguimos.

Para la opción 1:

En un cuenco ponemos la sal y las especias y las mezclamos bien.

Disponemos las alitas separadas en una fuente apta para horno (o en la bandeja del horno forrada con papel de hornear).

Con una cucharilla repartimos la mezcla de especias por encima de las alitas.

Para la opción 2:

En un plato hondo o cuenco grande mezclamos el bicarbonato con la sal y la pimienta al gusto, removemos y volcamos las alitas en este cuenco. Removemos bien para que queden bien impregnadas, sobre todo por la parte de la piel.

Antes de meterlas en el horno, es MUY IMPORTANTE que les retiremos el exceso de rebozado, dándoles unos toquecitos. Que parezca que casi no queda nada de rebozado, ya que si no su sabor es excesivamente salado.

Las colocamos separaditas sobre una fuente apta para horno (o en la bandeja del horno forrada con papel de hornear) con la parte de la piel hacia arriba.

Ahora los pasos son comunes para las 2 opciones:

Metemos al horno a media altura. y dejamos 25 minutos.

Pasado ese tiempo, subimos el horno a 220-250 grados con calor sólo por arriba (o función gratinadora si tenéis), y dejamos dorarse las alitas el tiempo que requieran (en principio 10-15 minutos bastan).

Ya están listas para comer, acompañadas de vuestra salsa favorita y una ensaladita, la clave es el balance!! 🙂

1 comentario

Deja una respuesta...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .