Puré de hortalizas blancas (versión II)

Muy buenos días!

Hace algún tiempo publiqué una deliciosa crema de hortalizas blancas, y en ese post os explicaba un poco la “teoría de los colores” de los alimentos, que explica que el color de éstos se debe a pigmentos que les confieren determinadas características. Por ejemplo, los alimentos naranjas como las zanahorias lo son porque tienen betacarotenos, los alimentos rojos/morados como la granada o los arándanos lo son por las antocianinas… en ambos casos son antioxidantes, con multitud de beneficios para nuestra salud 🙂 .

Pues bien, los vegetales blancos como los del puré de hoy son ricos en alicina y potasio, lo que conlleva que tengan efectos antibióticos, hipoglucemiantes (bajan el azúcar), hipolipemiantes (bajan colesterol/triglicéridos), y beneficios gastrointestinales, para el corazón, hormonales y para el hígado. Ahí es na! 😉

El otro día tenía varios restillos de hortalizas blancas rondando por la nevera y se me ocurrió preparar la crema de hortalizas blancas que había inventado hacía tiempo (la que os enlazaba al inicio del post). Curiosamente, me di cuenta de que ninguna de ellas formaba parte de esa receta!!! Así que probé con esta otra y estaba taaaan rica que me pareció que merecía su propio post 🙂 .

Espero que la disfrutéis tanto como yo. La dejé espesa (por eso lo llamo puré) y la acompañé de un huevo poché y cebollita deshidratada (que por cierto compro en esta tienda). Un placer espectacular…

Ingredientes (para 4-6 raciones):

  • 1/4 de coliflor
  • 2 patatas
  • 1/2 chirivía (sustituible por nabo)
  • 1 latita pequeña de maíz
  • 1 cebolla o puerro
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita llena de sal
  • pimienta al gusto
  • aceite de oliva
  • agua (luego veremos cantidad)

Preparación:

Modo tradicional:

Lavamos bien todas las verduras y las troceamos pequeñas.

Calentamos un chorro de aceite a fuego medio en una cazuela amplia y las cocinamos durante 10 minutos.

Agregamos agua, sal y pimienta y tapamos para que se cuezan suavemente durante 15-20 minutos mas.

Comprobamos que la patata esté tierna (es la única que no debemos comer cruda) y trituramos con una batidora dejando la consistencia que nos guste – como os decía al inicio, yo lo dejé espeso tipo puré y lo acompañé de un huevo poché y cebollita deshidratada por encima.

Thermomix:

Lavamos bien todas las verduras y las incorporamos a la thermomix junto con el aceite. Picamos programando 5 segundos a velocidad 5.

Programamos para que se cocinen 8 minutos a 100 grados y velocidad 1.

Agregamos agua, sal y pimienta y dejamos que cueza 20 minutos más a la misma temperatura y velocidad anteriores.

Por motivos de seguridad, esperamos que baje la temperatura a 90 grados (como máximo) y trituramos 1 minuto a velocidad 10.

A disfrutar todos!!!

Se conserva 4 días en la nevera perfectamente

➡ Podéis congelarla sin problema. Cuando la descongeléis, se separará el líquido del sólido, por tanto recordadlo para no llevarla del congelador a la oficina… Antes habrá que triturarla de nuevo o bien calentarla en un cazo removiendo.

 

 

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