Dulce de membrillo (versión saludable, idéntico resultado!)

Hola amigos!

No puedo ocultar que es la receta tipo “versión saludable” de la que MÁS orgullosa estoy desde que tengo este blog.

Y es así porque NO he encontrado en toda la red ni en libros una receta de este dulce tan rápida y fácil pero sobre todo sin un 80% de azúcar. Sí, lo que oís. El membrillo habitual es pura azúcar, no daba crédito cuando mi amigo el que vive en el campo luxemburgués me regaló una bolsa llena de membrillos y me dispuse a buscar recetas para preparar el dulce…

Por si nunca habéis tenido delante un membrillo en fruto, son parecidos a las manzanas, pero no es habitual comerlos crudos por su textura y acidez:

Hace años preparé (y publiqué) un riquísimo solomillo en salsa de membrillo pero elaborado con dulce de membrillo de mi madre (hecho con la receta tradicional, deliciosa!). Una receta espectacular que os invito a preparer con este dulce o incluso con uno comprado si estamos en modo vagoncete jeje.

Allá vamos, no?

Ingredientes (para un cuenco de unas 12 raciones, depende del tamaño de las frutas que escojamos):

  • 2 membrillos
  • 1 manzana
  • 1 naranja
  • SI BUSCAMOS TEXTURA COMPACTA DE DULCE DE MEMBRILLO: 6 hojas de gelatina neutra (la venden tal cual en todas partes donde las mermeladas, también puede ser en polvo pero entonces mirad equivalencias en Google).  Para vegetarianos/veganos, la alternativa es el agar-agar (mirad equivalencias en Google)
  • SI NOS DA IGUAL QUE QUEDE SIMPLEMENTE CREMOSO TIPO COMPOTA, podemos prescindir de la gelatina
  • Opcional: cantidad al gusto de cualquier endulzante tipo azúcar, miel o sirope de agave/arce (yo no puse nada y me pareció delicioso así… tened cuidado con endulzantes artificiales, que con el calor amargan!)

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Pastel de verduras y queso azul

Hola amig@s!

Como muchas otras veces, esta receta se me ocurrió por pura casualidad. Habia comprado una cuña de roquefort para hacer un risotto de roquefort con higos, pero de repente se acabó la temporada de higos y me quedé sin poder hacerlo 😡.

Teniendo en cuenta lo fan que soy de los pasteles salados de este tipo, no era de extranar que mi inspiración me llevase por este camino jejeje. Y es que los pasteles salados son rápidos, cunden muchísimo, son saludables y… gustan a (casi) todo el mundo!!!

Este resultó todo un éxito, ya que el toque fuertecito del queso azul compensaba la posible “sosez” de las maravillosas verduras que lleva el pastel. Además, al ir semitrituradas, resulta atractivo hasta para los más reticentes a las verduras.

Está delicioso tanto frío como caliente, ya veréis!

Ingredientes (para un molde de 24 cm, tipo bizcocho):

  • 150 gr de queso azul/roquefort (una cuña pequeñita)
  • 1 calabacín no muy grande
  • 1 brócoli no muy grande
  • 5 huevos
  • 1 chorrito de leche
  • Media cucharadita de sal
  • Pimienta al gusto
  • Ajo en polvo (opcional)

Preparación:

Comenzamos cocinando un poco las verduras. No queremos que estén súper cocidas dado que luego se van a hornear, sino simplemente al dente.

Para ello, las lavamos y troceamos medianas (el tronco del brócoli lo guardamos para otras recetas) y las hacemos en el microondas (en mi estuche lekué fueron suficientes 5 minutos) o bien en una cazuela con abundante agua con sal hasta que las veáis al dente.

Mientras, batimos los huevos, la leche, la sal y opcionalmente la pimienta y el ajo.

Vamos precalentando el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

Cuando estén listas las verduras, las picamos pero sin que lleguen a quedar hechas una masa. Yo las piqué en la thermomix 3 segundos a velocidad 5. Las añadimos a lo anterior y removemos.

Sólo queda añadir el queso ligeramente desmigado y terminar de mezclar.

Pasamos esta mezcla a un molde apto para horno. Os recomiendo forrarlo con papel de horno, facilita muchísimo el desmoldar!!!

Lo metemos en el horno a media altura durante 1 hora (quizá necesitéis más).

Sabremos que está listo cuando pasemos un cuchillo por el centro y salga más o menos limpio. Os recomiendo que pongáis el grill o subáis a 250 grados los últimos 5 minutillos, para que el queso de arriba se gratine 🙂 .

Sacamos, dejamos que se temple y desmoldamos!

Listo chic@s!

➡ Se conserva en la nevera 4-5 días sin problema! Congelado no queda bien.

➡ Como acompañamiento, lo que mejor queda es una ensalada sencillita.

 

Sopa cremosa de setas, legumbres y tomillo

Hola queridos lectores!

Ya estamos de vuelta después de un fin de semana de desconexión total 🙂 . Es increíble la energía que da pasar un par de días sin hacer nada en especial, en un entorno campestre y simplemente charlando, paseando y, por qué no, cocinando jejeje.

Dejo de enrollarme y voy con la receta…

Hace varios años, cuando empecé mis andanzas por el mundo de la nutrición, me topé con el blog de Amelia Freer. Es una nutricionista con unas credenciales espectaculares y un amor por la cocina con el que me siento claramente identificada, aunque defiende una dieta libre de gluten, lácteos y azúcar para todos que personalmente no comparto. De la sección de recetas de su blog me he inspirado varias veces, como con la crema de ave.

Hoy os traigo otra de sus recetas, que es un mix entre una crema/puré y una sopa, porque, como ella misma indica, “recomiendo triturarla a medias”. (Os dejo su link).

Sus ingredientes ya por separado son aromáticos y deliciosos, pues imaginaos todos ellos juntos…Toda una explosión de sabor de la que disfrutar en grandes cantidades y en un bol bonito 🙂 .

Os animáis, verdad?

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 500 gr de champiñones o setas (enteros o congeladas)
  • 400 gr de alubias cocidas (peso escurrido, es un bote de los grandes)
  • 2 ramas de apio
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas soperas de algún cereal (arroz, cuscus, quinoa o amaranto)
  • 1 cucharada sopera de tomillo seco
  • Aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • Agua (1 litro aprox)

Preparación:

Comenzamos lavando/pelando y picando muy pequeñas la cebolla, ajo, apio y champiñones (si empleamos setas congeladas no hace falta descongelarlas previamente).

En una cazuela amplia calentamos un chorro de aceite a fuego medio y volcamos cebolla, ajo y apio. Agregamos la sal y dejamos que pochen tapados 7 minutos.

Agregamos los champiñones y el cereal escogido y subimos un poco la temperatura.

Dejamos que cocinen 5 minutos sin tapar y agregamos las alubias, el tomillo y agua (mejor, caliente) hasta que cubra. Dejamos 10 minutos tapado a fuego medio-suave.

Opcionalmente trituramos el conjunto ligeramente. La idea de esta crema es que su textura sea entre una crema y una “sopa con cosas”, pero si queréis dejarla sin triturar en absoluto o bien del todo, por supuesto hacedlo!!!

A disfrutar amig@s!!!

➡ Se conserva 4-5 dias en la nevera sin problema. También se puede congelar.

 

 

Dahl (lentejas estilo hindú)

Muy buenos días amig@s!

¿Habéis oído hablar de los “dhal”?

La semana pasada os mostraba en mi perfil Instagram el que preparé para la semana, estaba taaaan rico y lo hice taaaaan rapido… Es de esas recetas en las que sólo hay que poner todos los ingredientes en una cazuela y esperar a que se haga!

La palabra “dhal” se refiere a una serie de guisos tradicionales de la India a base de legumbres y especias, siendo el más típico el de lentejas (“masoor dhal”). Se toman acompañados de arroz o pan naan, como plato único.

Una ventaja de los dhal es que se preparan con lentejas rojas (o amarillas), que al no tener piel no requieren remojo previo, se cocinan enseguida y no producen gases. Aunque quizá no las conozcáis, las venden en muchos supermercados normales incluido Mercadona, en herbolarios o en secciones eco de hipermercados.

A nivel nutricional, los dhal son una pasada, tanto por tener legumbre como por la leche de coco y las especias que se utilizan (la curcuma es muy muy recomendable).

A comeeeer!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 200 gr de lentejas rojas (o amarillas, la cuestión es que sean lentejas sin piel para que no haga falta remojarlas y la cocción sea rápida; las venden en muchos supermercados normales incluido Mercadona, en herbolarios o en secciones eco de hipermercados)
  • 2 dientes de ajo
  • 400 gr de verduras variadas al gusto (frescas o congeladas; os sugiero por ejemplo cebolla, brócoli, pimiento, calabacín, zanahoria, coliflor, espárragos, espinacas… todas quedan genial!)
  • 2-3 cucharadas soperas de curry en polvo, o una mezcla de las siguientes especias (cúrcuma, pimienta negra, comino, clavo, cardamomo, guindilla…)
  • 200 ml de leche de coco (espesa, no “bebida de coco”, normalmente viene en lata)
  • agua (luego veremos cantidad)
  • 1 cucharadita de sal
  • 200 gr de arroz basmati/thai

Preparación:

Lavamos y picamos pequeñas todas las verduras.

En una cazuela grande, echamos todos los ingredientes indicados y cubrimos con agua caliente 3 dedos por encima.

Lo dejamos cocinar a fuego medio-bajo durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando por si necesitara más agua.

Mientras, cocinamos el arroz siguiendo las instrucciones del fabricante.

Servimos las 2 cosas juntas bien calentitas.

➡ Se conserva genial en la nevera 4-5 días. También se puede congelar.

 

Untable/glaseado/frosting de calabaza y especias (pumpkin cinnamon spread)

Hellooooo

Este post viene como continuación del maravilloso bizcocho de calabaza y manzana que publiqué ayer, qué rico estaba!!! En cualquier caso, podéis hacerlo siempre que querais, ya que sirve genial como frosting para cubrir un bizcocho pero es delicioooso simplemente untado sobre tostadas o mojando gajos de manzana en él, es adictivo total! También dentro de porridge, o para el reconfortante pumpkin spice latte 😍.

Suelo hacerlo cuando aso calabaza para hacer cremas, risottos, etc y me sobra un poquito (o hago por que sobre, jejeje).

Ingredientes (para 1 bol mediano):

  • 8 cucharadas soperas de pulpa de calabaza asada
  • 1 cucharada sopera de mantequilla de algún fruto seco (cacahuete, tahini, almendras…)
  • 1-2 cucharaditas de canela en polvo
  • Para endulzar: yo puse 2 cucharadas de sirope de arce, pero la cantidad y tipo de endulzante depende de vuestro gusto y lo que tengais… desde miel hasta caramelo de dátiles, o cualquier endulzante que os guste. Id probando cantidad hasta que os guste
  • un chorro de leche (a veces las calabazas son muy secas y no conseguimos cremosidad si no la añadimos)

Preparación:

Mezclamos todo muy bien con un tenedor en un cuenquito, o bien trituramos con una batidora o thermomix (velocidad 5 30 segundos, bajamos lo que quede por las paredes y ponemos 10 segundos al 10).

Listo!!!

➡ Se conserva en la nevera 5 dias sin problema.

Bizcocho de calabaza y manzana (con su glaseado!)

Buenos días lector@s!!!

Tras un par de semanas poniéndoos los dientes largos con este súper bizcocho + magdalenas en Instagram, por fin comparto la receta!

Tenía ganas de hacer un bizcocho tipo otoñal y se me ocurrió añadir al bizcocho de toda la vida (el de las medidas de yogur) calabaza y manzana. El resultado fue delicioso pero también comprobé que en el mundo de los bizcochos no funciona bien el “a ojo”… Es decir, no se pueden añadir cosas al tuntún sin ajustar los restantes ingredientes, ya que el resultado puede ser un verdadero mazacote jejeje.

Os recomiendo muchísimo que, si la hacéis, aprovechéis para hacer el glaseado/ frosting/ untable que también os mostraba en Instagram. Comerlos juntos  es una auténtica adicción, os lo prometo! Aquí os dejo la receta del frosting.

Acompañadme!

Ingredientes (para un molde de bizcochos normal – puede que os sobre para 5 minimagdalenas):

  • 1 vaso de leche (tomad el vaso que tengáis como medida para todo lo que os cuento debajo)
  • 3/4 de vaso de aceite de oliva
  • 4 huevos medianos
  • 100 gr de calabaza asada (suelo asar 2 calabaza cortada por la mitad durante 40 minutos a 200 grados y después la utilizao para mil cosas, desde una crema hasta in risotto, este bizcocho…) – otra posibilidad es hacerla al vapor en el microondas (troceada no tarda mas de 8-10 minutos)
  • endulzante: yo utilicé 3 cucharadas soperas de caramelo de dátil casero, o bien podéis poner 4 cucharadas de miel/agave/arce o si no, azúcar
  • 3 vasos de harina (podéis emplear cualquier harina con gluten que tengáis, mejor integral por cuestiones nutricionales)
  • 1 sobre de levadura (la de toda la vida, no la de panadería)
  • 2 manzanas no muy grandes
  • canela

Preparacion:

Precalentamos el horno a 180 grados con calor solamente por abajo.

En un cuenco grande batimos los huevos e incorporamos la leche, el aceite, la calabaza y el endulzante. Removemos bien.

Mezclamos la harina con la levadura en un colador grande y la incorporamos al cuenco anterior tamizándola (esto evita grumos y crea esponjosidad).

Troceamos las manzanas (podéis pelarlas o no, como queráis!) todo lo pequeñas que queramos. Personalmente me gusta dejarlas medianas en (cuadraditos de 2 dedos). Las agregamos a lo anterior. Ponemos canela también ahora si queremos.

Forramos nuestro molde de bizcochos con papel de horno, o bien lo engrasamos con un poco de aceite o mantequilla. Pasamos la mezcla a este molde. Si véis que os sobra masa, podéis repartirla en moldes de magdalena.

Introducimos todo en el horno en el mismo modo de precalentado. Pasados 30 minutos, ponemos calor por arriba y por abajo para que se dore por encima durante 30 minutos más.

Transcurrido ese tiempo, abrimos el horno y pinchamos en medio del bizcocho: si sale limpio, sacamos el molde y dejamos reposar fuera hasta que temple. Entonces, desmoldamos. Si sigue crudo, dejamos otros 15-25 minutos mas.

Tartar de atún estilo italiano

Muy buenos días a tod@s!

Allá por Julio publiqué este tartar en Instgram como cena ultrarrápida y el 83% contestásteis que os encantó!

Y no me extraña, porque verdaderamente es express pero es deliciosísima, saludable, sin olores en la cocina, ni calores en verano, y con ingredientes bastante normales!

Se me ocurrio así de la nada y, sin duda, lo repetiré!

Ya sabéis que soy gran fan d ella tartares: son rápidos de preparar, seguros (previa congelación en casa), saciantes y deliciosos (si sigues recetas como las que te propongo jejeje). Os dejo aquí un link a todas mis recetas de tartares!

Me acompañáis???

Ingredientes (para 2 raciones):

  • 200 gr de atún (descongelado, ya sea comprado ultracongelado o bien comprado fresco y congelado en casa; me gusta mucho la marca escuris de mercadona)
  • 1 tomate
  • Media cebolla morada
  • 1 puñado muuuuy generoso de albahaca fresca
  • Aceite
  • Vinagre
  • Sal
  • Opcional: 2 tostaditas, canónigos u otro verde

Preparación:

Comenzamos lavando el tomate y la albahaca.

Cortamos en cuadraditos muuuy pequeños el tomate, la cebolla y el atún. Lo pasamos a un cuenco.

Picamos la albahaca con unas tijeras y la agregamos al cuenco.

Cinco minutos antes de comer, aliñamos con aceite, vinagre y sal al gusto. Es muuuy recomendable no dejarlo menos tiempo (para que se integren bien los sabores) pero sobre todo NO más tiempo, porque el pescado empieza a “cocinarse” y cambia su aspecto y textura.

Ya podríamos comerlo así, pero si tenéis un aro de emplatar os quedará profesional total! Simplemente tenemos que colocar el aro en medio del plato e ir rellenándolo con una cuchara, apretando bien para que al retirar el aro por arriba no se desmorone todo.

Repetimos esta operación en cada plato y, si queremos, acompañamos de pan tostado y ensaladita verde.

Listo!!!

Patatas a la riojana

Hola queridos lectores!

Nunca olvidaré la primera vez que fui a la Rioja. El por entonces novio de mi cuñada (hoy, marido) es de allí y nos invitó a pasar un fin de semana en su tierra. Fui sin ninguna expectativa en especial, más allá de ser una escapadita de fin de semana. En cuanto puse un pie en su casa, ya me estaban agasajando con todo tipo de productos de la tierra: vinos y embutidos para empezar, después pasaron a platos de cuchara procedentes de ollas GIGANTES hechos a fuego lento, y un largo etcétera. Al día siguiente me llevaron a un huerto donde pude coger multitud de vegetales de temporada que me hicieron pensar “qué narices comemos en casa cuando tomamos tomate” jejeje. En fin… me enamoré de esa tierra y de la hospitalidad de mi ahora familia política, y no hay año que no haga lo posible por ir por allí a recargar pilas (y de paso pegarnos el finde gastronómico ya a sabiendas ya jejeje).

Estas patatas fueron el plato que comimos la primera vez que fuimos allí. Como veréis debajo, sus ingredientes son simplísimos y la forma de hacerlas también. Cuanto mejores sean los ingredientes (hay patatas y patatas, y también chorizos y chorizos!), más ricas os saldrán, pero casi más importante aún es que las hagáis a fuego bajo y durante mucho tiempo, para que suelten su almidón y queden taaan cremosas como en la foto. Si no, os doy el truquitruqui al final del post 😉 .

Viva la Rioja!!!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 6 patatas medianas
  • 1 trozo de 5 dedos de chorizo (embutido curado, no del crudo)
  • 2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero (opcional pero forma parte de la receta tradicional; lo venden en tarritos de cristal en muchos supermercados)
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • Agua (luego veremos cantidad)
  • Opcional: 1 cucharadita de pimentón
  • Aceite de oliva

Preparación:

Comenzamos picando la cebolla y el ajo finitos. Los ponemos a pochar en una cazuela amplia con un chorro de aceite a fuego medio durante 5 minutos.

Mientras, cortamos el chorizo en rodajas al gusto.

Pelamos las patatas (opcional) y las chascamos. Chascar significa cortar “a lo bruto”, es decir, clavar el cuchillo por un lado y romperlas. Cortando las patatas de este modo conseguimos que suelten su almidón, quedando el guiso lo espeso que tanto gusta ☺.

Agregamos a la cazuela el chorizo, la pulpa de pimiento choricero y las patatas y dejamos 5 minutos más, para que el chorizo suelte un poco de su jugo.

Cubrimos con agua 3 dedos por encima, echamos la sal y opcionalmente el pimentón y subimos el fuego al máximo. Cuando empiece a hervir, bajamos a fuego suave y dejamos cocinar unos 20 minutos, hasta que las patatas estén muuuy blanditas (las pinchamos para comprobarlo).

Sacamos 2 cazos de patatas con su líquido y trituramos bien. Lo incorporamos a la cazuela de nuevo.

Servimos bien calentitas ☺. Quedan genial con piparras/guindillas en vinagre.

➡ Podemos mantenerlo en la nevera 4 días. Las patatas no quedan bien congeladas…

A DISFRUTARLAS!!!

Caramelo de dátil (endulzante en crema)

Muy buenos días lectores!

Por finnnn después de hacerme de rogar mucho en Instagram desvelo el secreto de esta delicioooosa crema.

En realidad, en el post de hoy la receta “es lo de menos”… Y es que el caramelo de dátil es algo súper sencillo de hacer, y realmente lo que quería hacer desde hace tiempo es hablaros largo y tendido de este fruto que tan “de moda” está.

Os cuento…

Qué son los dátiles

Los dátiles son una fruta seca muy especial. Y es que, a diferencia de sus primas las pasas, los orejones, las ciruelas o el mango secos, que se ponen a secar/deshidratar expresamente para venderlos así, en el caso de los dátiles se recogen del árbol tal cual los compramos. Esto, aparte de ser una curiosidad, tiene implicaciones en cuanto a lo saludables que son, ya que muchas de sus propiedades nutricionales se mantienen intactas y endulzan de forma totalmente natural.

Variedades y cómo elegirlos

Hay muchas variedades, pero los reyes absolutos son los llamados medjoul o rey salomón, que son los más gruesos y jugosos (y también los más caros, aunque para mí comprar buenos dátiles es como comprar bombones de calidad, sé que si quiero calidad hay que pagarla!). En realidad podéis comprar la variedad que queráis (incluso en tiendas marroquíes venden pasta de dátiles 100% dátiles a muy buen precio!), lo único que os recomiendo que os fijéis es en que no lleven nada más que el propio fruto (los más habituales de supermercado tienen una película brillante que no es recomendable).

Por qué tanto bombo con los dátiles

Aparte de poder comerlos tal cual, los dátiles se utilizan muchísimo como endulzante en recetas de cocina saludable, ya que aportan dulzor pero al mismo tiempo aportan fibra y otros nutrientes que hacen que el efecto de subida de azúcar en sangre sea mucho menor. Ojo, decimos menor, no inexistente, los dátiles son muy calóricos por tanto ocurre como con las mantequillas de frutos secos o el aguacate: son fantásticos pero moderémonos!

Por qué hacer caramelo de dátil en lugar de usarlos tal cual

La razón por la que os sugiero la receta de hoy (es decir, preparar caramelo en lugar de usar el dátil tal cual) es que, en recetas frías o que no pasan por batidora, si empleamos dátiles enteros quedarían muchos trozos y no se endulzaría de manera homogénea.

Usos de este caramelo/crema de dátil

Dicho lo anterior… Una vez hecha esta crema/caramelo, podéis comerla tal cual (como haríais con miel, por ejemplo) o emplearla para hacer:

Ingredientes:

  • Misma cantidad de dátiles que de agua (peso de los dátiles sin hueso, ojo) – para un botecito tipo mermelada serían 200 gramos

Preparación:

Comenzamos poniendo a hervir (o calentar mucho en el microondas) el agua.

Deshuesamos los dátiles si no venían ya así.

Trituramos los dátiles con el agua hasta obtener una crema homogénea. Si tenéis thermomix, serían 10 segundos a velocidad 5, la abrimos para bajar lo que quede por las paredes y ponemos otros 30 segundos al 7-10.

Pasamos la mezcla a un tarro de cristal y guardamos en la nevera. Os durará hasta 1 mes!

Por favor probadla y me decís!!!! Estoy totalmente enganchada!

Crema de patata a la mostaza (perfecta para acabar con restos de verduras!)

Hola amig@s!

Hace no mucho os hablé de un libro sobre sopas y cremas que me compré este verano en París. Esta es la segunda crema que hago del libro y fue todo un éxito!

Nunca se me había ocurrido añadir mostaza a una crema de verduras, y es cierto que potencia muchísimo su sabor, por eso me parece perfecta para darle una alegría a verduras no muy sabrosas o que llevan ya su tiempecito en la nevera jejeje.

Os animáis???

Ingredientes (para 4 raciones generosas):

• 4 patatas medianas
• 300 gr de cualquier verdura (o mezcla) que tengas por la nevera – yo puse cebolla, tomate, pimiento y lechuga
• 1 cucharada sopera de mostaza
• 1 cucharadita de sal
• Agua (luego veremos cantidad)
• Aceite de oliva

Preparación:

Comenzamos lavando y picando las verduras en trozos medianos.

Calentamos un chorro de aceite en una cazuela amplia a fuego medio y ponemos a pochar las verduras. Si ponéis cebolla, os recomiendo empezar por ella, ya que cuando se dora da un sabor muy rico al conjunto.

Dejamos que se doren ligeramente las verduras (unos 10 minutos), removiendo de vez en cuando.
Agregamos la mostaza y la sal y dejamos otro minuto.

Cubrimos con agua caliente 1 dedo por encima del contenido de la cazuela, tapamos y dejamos que hierva suavemente durante 20 minutos.

Comprobamos que la patata esté cocinada (blandita) y, si es así, trituramos la crema con la batidora hasta que quede suave. Con thermomix, sería 1 minuto a velocidad progresiva 5-10.

Antes de triturar todo, recordad que podéis ajustar la consistencia de la crema apartando parte del caldo (en casa nos gustan muy espesas pero cada cual tiene sus preferencias!).

Si veis que la patata aún está dura, dejadlo 5-10 minutillos más.

Lista!

➡ Podéis comerla calentita como primer plato, o bien si la dejáis espesa podeis comerla como plato único agregamdo un huevo poché y pipas por encima. Esa es sin duda mi forma preferida 🙂 .

➡ Dura en la nevera hasta 5 días. Congelada NO queda muy bien.

Pimientos del piquillo rellenos de bacalao (con thermomix)

Hola amig@s!

Por estas tierras en las que vivo ya es casi invierno riguroso… Mira que siempre es igual, pero cada año me sorprendo jejeje. Lo bueno es que apetecen antes platos calentitos como el que hoy os presento.

Estos pimientos son una receta de una de mis más fieles seguidoras 🙂 . No sabéis lo ricos que están (y lo bonitos que quedan podéis verlo en la foto!), los podéis poner perfectamente en una comida/cena con invitados porque parecen de restaurante total!

Los pimientos del piquillo dan mucho juego en la cocina, ya que vienen ya cocinados y listos para emplear, sin apenas aditivos, y tienen un tamaño muy cómodo.

El relleno que os propongo es básicamente una bechamel de pescado, facilísima de hacer gracias a la thermomix; y si queréis dejar al personal con la boca abierta, podéis hacer una salsita opcional que os dejo también.

NOTA: Os dejo únicamente la receta con thermomix. Si no tenéis este robot y os interesa la receta, hacédmelo saber en comentarios y me pongo a ello!

Vamos allá!!!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 300 gr migas bacalao desalado (yo las compro congeladas)
  • 12 pimientos del piquillo (el típico bote de unos 300 gramos)
  • 1 diente de ajo
  • 1 puñadito de perejil fresco
  • 30 ml de aceite de oliva
  • 50 gr harina (la que tengais, puede ser sin gluten)
  • 400 ml de leche
  • Media cucharadita de sal (tened en cuenta que el bacalao trae sal)
  • Pizca de pimienta
  • Pizca de nuez moscada

Preparación:

Si el bacalao no estaba descongelado, lo descongelamos en el microondas.

Comenzamos pelando los ajos y lavando el perejil. Los ponemos en la thermomix y picamos 2 segundos a velocidad 5. Bajamos los restos hacia las cuchillas, añadimos el aceite y programamos 4 minutos, temperatura Varoma y velocidad cuchara.

Agregamos la harina y ponemos 2 min. 100º, vel.3. A continuación la leche, sal, pimienta y nuez moscada, 5 min. 100º, vel.4.

Por último, incorporamos las migas de bacalao y programamos 3 min. 100º, giro izda, vel.2. Para este paso os recomiendo que no pongáis el cubilete en la thermomix, ya que nos interesa que se evapore un poco el líquido y quede espesito. No hace falta que pongáis nada encima, no va a salpicar.

Opcionalmente podéis triturar esta mezcla (4 segundos, velocidad 5) para que quede una crema; yo prefiero notar los trocitos, pero eso va en gustos 😉 .

Dejamos reposar unos minutos que se temple y endurezca un poco la mezcla (queda tipo béchamel). NO ESPEREIS DEMASIADO PORQUE SOLIDIFICA TIPO CROQUETA.

Rellenamos los pimientos con una cuchara como si fuesen “cucuruchos mini”, escurriéndolos previamente del su juguillo. Os advierto de que os vais a pringar las manos, lo mejor es asumirlo desde el principio jejeje. Los vamos colocando en una fuente o plato.

IDEA: Con lo que queda en las paredes de la thermomix una vez rellenos todos los pimientos, podéis hacer una salsita bajando esos restos y triturandolos con todo el jugo del bote de los pimientos.

Servimos los pimientos rellenos bieeen calentitos 🙂 .

➡ Podéis conservarlos en la nevera 4-5 días sin problema. Congelados no creo que queden bien.