Por qué se habla tanto (y tan mal) del plástico?

En los últimos años seguramente hayas observado que se está hablando sobre el plástico mucho y en términos muy negativos. Que si prohibir las pajitas, que si hay que pagar por las bolsas del supermercado, que si los mares están llenos de residuos, que si los peces tienen plástico en su interior, que si lo «cool» es comprar las cosas a granel…

Y todo esto, a qué viene?

Pues bien, aprovecho para comentarte que, a través de distintos posts, pretendo resolver dudas sobre temas relacionados con el medioambiente, la sostenibilidad, el zero waste, etc. Evidentemente, cada uno de estos temas da para varios libros y NO, no pretendo simular que soy experta en ninguno de ellos, simplemente pretendo dar unas pinceladas básicas para que comprendas mejor que todo esto es parte de la misma cosa: tener una actitud consciente con el entorno que nos rodea.

Vamos allá con el tema del plástico.

El plástico es un material que se inventó alrededor de 1900, aunque hasta los años 40 no se empezó a desarrollar tal como lo conocemos ahora. Como curiosidad: se creó porque un fabricante de bolas de billar (hasta entonces hechas de marfil) buscaba otro material y un inventor le presentó lo que llamaron “celuloide”. Seguramente os suene esa palabra, y es que ese material representó también el origen del cine!

Gracias al plástico en sus muy distintas versiones (como sabréis los hay más y menos resistentes/duraderos) se han producido una parte importante de los adelantos de la vida moderna: tanto en medicina como en medios de transporte, electrodomésticos, aparatos electrónicos, etc. Por tanto, apunte mental n° 1 en tu cabeza: todo el plástico NO es el demonio.

Entonces, cuál es el problema?

Cuando empieza a convertirse en un problema es cuando se le empieza a dar un uso inadecuado, es decir, la cultura del “usar y tirar”.

No olvidemos que el plástico está hecho de petróleo, materia prima no renovable (se agota, no es ilimitado) y que perdura hasta el infinito; por tanto utilizarlo para algo de forma efímera entenderéis que no es lo más razonable.

Te voy a dar unos datos curiosos sobre este tema:

  • TODOS los plásticos que se han fabricado en la Historia siguen en la Tierra (a eso me refiero con que «pedura hasta el infinito»)
  • Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico en el mundo, y cada segundo utilizamos 160.000 bolsas de plástico. Solamente en España usamos más de 13 millones de pajitas diariamente.
  • El 40 % de la demanda de plásticos en Europa es para envases de un solo uso.
  • Solamente el 9 % del plástico del mundo se recicla.

Y qué impacto tiene esto?

  • El propio proceso productivo del plástico es MUY contaminante, y su principal materia prima es objeto de guerras. De verdad vale la pena todo ese lio para un “usar y tirar”?
  • Al descomponerse, los plásticos desprenden dos gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global mucho más que el CO2.
  • De seguir así, en 30 años habrá más toneladas de plástico que de peces en el océano.
  • Nuestro querido Mediterráneo contiene sólo el 1 % de las aguas del mundo y concentra el 7 % de los microplásticos del planeta.

Cómo hemos llegado a este punto?

Se llama sociedad de consumo, con origen en Estados Unidos en los años 50. Pregunta a cualquier persona de más de 60 años si en su infancia utilizaban bolsas de plástico, botes de gel, pajitas, botellas de agua o bandejas de poliexpan para frutas o carnes. Pregunta cuanto les duraban los electrodomésticos, y si tenían gofreras, palomiteros o calentadores de leche. Te adelanto que la respuesta es NO.

En esos años se hizo un esfuerzo enorme desde la publicidad para transformar los hábitos de la sociedad y que dejasen de llevar sus propias bolsas al mercado, beber agua del grifo o comprar pastillas de jabon. Al parecer, costó muchísimo que la gente pasase por el aro (al igual que va a costar mucho volver a pasar por este otro aro que es en realidad volver a lo anterior), y es que la gente no entendia por qué tenían que coger unas bolsas si ellos ya tenían las suyas, o gastar dinero en agua embotellada si ya les salía gratis del grifo.

Es curioso que lo que ahora se vende como hábitos modernos no es más que volver a como vivian nuestros padres/abuelos. Ni más ni menos.

Evidentemente nuestras vidas han cambiado mucho desde entonces, y lo que entonces fue “un plus de comodidad” ahora lo vemos como algo imprescindible dado el mundo acelerado en que vivimos y la cantidad de tareas que hacemos diariamente (por aquella época las mujeres ni siquiera trabajaban…). Por eso te adelanto que algunas de las medidas requieren un esfuerzo por nuestra parte, pero otras apenas ninguno. Lo que te aconsejo es que cuanto antes entiendas la problemática y asumas que vas a tener que cambiar algun hábito, menos te frustarás y más conversaciones absurdas te ahorrarás 🙂 . Esto es como lo de comer saludable.

Oye, que yo reciclo…

Pongamonos en el mejor de los escenarios: ciudadano concienciado que separa y recicla sus residuos. Pues bien, siento decirte que el reciclaje está lejos de ser la panacea, y te explico por qué.

  • Por un lado esta el plástico que se genera (llamémoslo “A”).
  • Por otro, el plástico que se lleva a reciclar (que la gente mete en las bolsas amarillas, como si dijéramos, llamémoslo “B”).
  • Y por otro, el plástico que realmente se recicla (llamémoslo “C”).

Pues bien, C es 9%, como os adelantaba antes. Sólo el 9% del plástico que se produce se recicla.

Quizá te sorprenda aun más que B no sea igual a C. Qué pasa, que encima de que te molestas en reservar un espacio en casa para una bolsa extra, encima de que educas a todos en tu casa de lo que hay que meter en ella, encima de que te acuerdas de llevarla al contenedor el dia que toca, etc, se va a parar al vertedero con el resto de residuos? Pues ni si ni no. La cifra más fiable que tengo para mostrar esto es que las botellas de agua son el producto con mayor tasa de reciclaje y de los más sencillos de reciclar y aun así sólo el 7 % se recicla de botella a botella.

Y por qué? Pues porque los distintos tipos de plásticos no se pueden reciclar juntos y la dificultad de identificarlos y separarlos lo complica todavía más. Además, los plásticos sólo se reciclan en la medida en que el producto resultante se pueda emplear para otra cosa. Por ejemplo, las bandejas blancas donde viene a veces la fruta o la carne no tienen interés una vez recicladas (no se puede hacer nada con ello, o a nadie le interesa), por tanto todas esas bandejas aunque tu las hayas llevado a reciclar irán a parar al vertedero.

Por cierto, quizá pienses (como yo hasta hace poco) que el vertedero es un sitio donde se hace desaparecer la basura y problema resuelto. Pues NO, de hecho los vertederos tienen un impacto medioambiental brutal.

Entonces, qué narices quieres/quieren que haga?

Quizá hayas llegado a la conclusión tu solit@ después de leer todo este post: la solución no es (solamente) reciclar, sino mantener un consumo razonable y consciente de las consecuencias/impacto medioambiental, y por eso todas las medidas que estamos viendo en todas partes últimamente (bolsas, pajitas, etc).

Quizá te ayude visualizar la situación ideal y, a partir de ella, reducir. Situación ideal: que no tuvieses necesidad de utilizar “la bolsa amarilla”. Hay cosas que difícilmente podrás eliminar o que te costaría más (en mi caso, no me imagino prescindiendo de leche o yogures), pero si lo piensas verás que gran parte de lo que hay en esas bolsas son cosas prescindibles y por lo general poco saludables (todos los ultraprocesados vienen en envoltorios de plástico – véase patatas fritas, bollos, embutidos, galletas, refrescos, postres, salsas…).

En posteriores posts hablaré de como reducir el plástico en distintas zonas de tu casa, ya que es un tema que da muchísimo de si y del que he aprendido un monton en los últimos años desde que vivo en Luxemburgo. Si te interesa algo en particular, házmelo saber en comentarios!!!

Espero que te haya gustado y haberte aportado algun conocimiento nuevo. Si además he conseguido hacerte ver las cosas de forma distinta o cambiar algun habito, ya me puedo dar por totalmente satisfecha!

Hasta la próxima!!!

PD Si te interesa saber mas sobre el tema, te recomiendo mucho el libro “Vivir sin plástico”, de Patricia Reina y Fernando Gomez Soria. De este libro aprendi muchísimas cosas y parte de los datos que os doy proceden de él (en el libro encontrareis el origen de esos datos contrastados).

Tarta de zanahoria (la mejor del mundo, prometido!)

Buenos días!!!

Hace poquito estuve desayunando en casa de una amiga (que me suele inspirar muuuchas recetas que veis en este blog) y preparo esta tarta de zanahoria. Cuando la probé me quedé alucinada, le dije literalmente que era la mejor que había probado nunca, y al probarla ella lo admitió… jejeje.

Como os he dicho varias veces, estoy harta de probar versiones saludables pero decepcionantes de recetas dulces. De modo que cuando doy con una que sabe igual o más rica que la versión “normal”, y con la textura esperada, salto de alegría y corro para compartirla con vosotros!

Y qué tiene de más saludable esta versión de hoy? Es más ligera (en cuanto a grasa) y tiene menos azúcar que la versión tradicional, gracias a la adición de plátano maduro. OS ASEGURO que no sabe NADA a plátano, al final lleva tantos otros ingredientes y especias que se camufla perfectamente…

Dicho esto, paso a compartir esta verdadera joya de la repostería… Si tenéis un cumple cerca, sorprended con esta tarta, y no dejéis de hacer el frosting/cobertura, porque es ya el remate total!!!

Ingredientes (sale un pastel grande, para unas 8 raciones):

  • 2 plátanos pequeño súper maduros (o uno, si es muy grande)
  • 1-2 huevos
  • 1/2 taza de zanahoria rallada (comprada así o rallada con rallador o thermomix)
  • 1/4 taza de sirope de arce/miel/agave, o bien 1/3 de taza de azúcar
  • 1/2 taza de leche (la que queráis)
  • 2 cucharadas de yogur (mejor que sea uno espeso tipo griego o skyr) – opcional pero le da jugosidad
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva o de coco (medido ya derretido)
  • 2 tazas de harina (la que queráis, mejor que sea al menos en parte integral, sirven copos de avena triturados)
  • 2 cucharaditas no muy llenas de levadura química (tipo royal, la de bizcochos, no de pan)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Nueces troceadas (cantidad al gusto)
  • Especias:
    • 1 cucharadita generosa de canela
    • Pizca de nuez moscada
    • Vainilla en polvo o en extracto

Para el frosting/cobertura:

  • 6 cucharadas soperas de queso crema tipo Philadelphia (1 tarrina de 150 gr aprox)
  • media cucharadita de canela
  • 2 cucharadas soperas de alguno de los siropes indicados arriba, o bien de azúcar glass (no azúcar normal, por la textura)
  • Nueces

Preparación:

Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.

Aplastamos el plátano con un tenedor en un plato hasta que no tenga apenas grumos.


Tomamos un cuenco grande y mezclamos muy bien todos los ingredientes líquidos (consideramos liquido el plátano machacado y la zanahoria rallada).

Agregamos a ese cuenco todos los ingredientes secos y mezclamos muy bien hasta que quede homogéneo. Las nueces las añadimos en último lugar.

Engrasamos un molde (alargado o redondo) – si es de silicona quizá sea innecesario engrasarlo. Otra opción es forrarlo con papel de horno.

Vertemos la mezcla anterior en el molde y metemos en el horno a media altura SIN ABRIRLO durante 40 minutos aprox. Apagamos el horno y dejamos otros 10 minutos dentro.

Abrimos el horno y metemos un pincho o cuchillo: si sale limpio, está listo, si no, encendemos el horno de nuevo y metemos otros 10 minutos o lo que sea necesario.

Sacamos y dejamos enfriar, primero a temperatura ambiente y después en la nevera unas cuantas horas o hasta el día siguiente (es un pastel que se toma frio).

Una vez frío, podemos preparar el frosting/cobertura. Simplemente mezclamos el queso, la canela y el endulzante y lo untamos por encima del pastel. Ponemos por encima más nueces a modo decorativo.

Si os sobra pastel (que lo dudo, pero si solo sois 1 o 2 personas puede pasar jeje) podéis cortarlo en rebanadas SIN EL FROSTING (se lo quitáis) y congelarlas dentro de una bolsita. Luego simplemente las descongeláis dejándolas a temperatura ambiente un rato.

6 trucos para ser más punctual (y ventajas de serlo)

Buenos días amigos!

Por lo general, el mundo se divide en personas “naturalmente” puntuales y personas “naturalmente” impuntuales. En mi caso, creo que nací impuntual pero poco a poco (imagino que vivir en Centroeuropa me ha ayudado jeje) me he ido convirtiendo en puntual, y es por ello que me hace especial ilusión escribir este post.

Y es que la puntualidad, amig@s, es algo a lo que TODOS debemos aspirar. No hay más vuelta de hoja, ser impuntual es objetivamente MALO, y si has tenido la poca fortuna de nacer “naturalmente” impuntual, te propongo que lo selecciones como propósito del 2022. Con este post pretendo convencerte de por qué, y darte ideas para hacerlo con éxito 🙂 .

Ventajas de ser puntual

Por más excusas o justificaciones que se busquen, ser impuntual no tiene ningún beneficio y, aunque a veces siendo impuntuales nos creemos que somos más productivos porque «hemos hecho más cosas», a la larga os aseguro que NO es así!

Siendo puntual ganas en:

  • Respeto social (a la gente puntual les parece una falta de respeto hacia su tiempo, ya que han hecho un esfuerzo quiza importante por estar a tiempo y a ti parece darte igual). Y es que la empatía es bastante más que una palabra que está de moda últimamente…
  • De la mano de lo anterior, credibilidad (1-2 veces “cuela”, pero mas allá de eso te ganas la fama y te conviertes en una persona de poco fiar)
  • Menos angustia/ansiedad (porque hay que reconocer que la sensación de estar llegando tarde es desagradable)
  • Ahorro en muchos casos (anda que no se han perdido vuelos o hemos tenido que aparcar en parkings o tenido que comprar cosas más caras por dejarlo para el último momento…)…
  • En el plano laboral, es absolutamente imprescindible, no tanto en cuanto a llegar en hora a la oficina, sino en cuanto a ser puntual en las reuniones, entregar a tiempo lo prometido, llegar antes de tiempo a una entrevista… Es un aspecto diferencial.

Tipos de impuntuales

Para pensar en los trucos para mejorar la puntualidad es clave entender el origen de las impuntualidades, que para cada cual pueden ser distintas ya que es un tema fisiologico y psicologico.

Se habla de hasta 8 tipos de impuntuales. Descubre con cuál te sientes identificado…

  1. El optimista – en su interior realmente piensa «en 15 minutos en total estaré duchad@ y list@ para salir de casa», «esto me lo ventilo en 10 minutos» – en definitiva, poco realismo a la hora de estimar el tiempo necesario para realizar tareas. Considero que este es el tipo más frecuente.
  2. El despistado – «se me ha ido el santo al cielo»
  3. El obsesivo compulsivo y/o perfeccionista – tiene que revisar todo varias veces antes de salir de casa o de ir a una reunion, por si acaso algo falla
  4. El depresivo – «me falta decision, motivacion o energia para hacer las tareas programadas», «hasta elegir la ropa o qué transporte escoger me cuesta»
  5. El postergador – «si no siento la presion de tener que hacer algo, me cuesta mas hacerlo»
  6. El relativista – «15 minutos de retraso no son para tanto, hay que ver qué exagerad@»
  7. El maleducado – en su casa ha vivido la impuntualidad como algo natural y por tanto no lo ve un problema
  8. El narcisista y/o histrionico – ve llegar tarde como una forma de superioridad, o bien prefiere asegurarse de que todo el mundo estara alli para ahorrarse iniciar conversaciones

Pues bien, cuáles son esos truquitos?

Los trucos que os doy sirven para mejorar la conducta de los 2 primeros tipos de impuntuales, esto es, el optimista y el despistado.

Y es que para los demas tipos, no es tanto cuestion de trucos sino de la percepcion personal sobre la importancia de la puntualidad (que espero haber mejorado en la seccion «Ventajas») o de la resolucion de problemas que van mas alla de la puntualidad como puedan ser la depresion o el perfeccionismo. Para estos casos, la mejora en puntualidad vendra dada por tratar esos problemillas de manera separada.

1.Toma consciencia de lo que tardas en hacer ciertas tareas básicas.

Cuánto tardas en arreglarte? Sé realista, no lo infravalores! Quizá la próxima vez que te arregles podrías cronometrar (tienes un cronometro donde la alarma de tu movil) cuánto tardas desde que empiezas hasta que sales por la puerta de tu casa.

Arreglarse no es ducharse. Arreglarse incluye elegir la ropa, ducharse, arreglarse, preparer el bolso, cerrar la casa (a veces vas a salir y te das cuenta de que tenias cosas por ahí que no puedes dejar, como por ejemplo algo de comida que hay que guardar en la nevera y tienes que hacerle hueco), llegar al coche o medio de transporte… Es decir, cuando pensamos por dentro “bueno, tengo que salir de casa a las 17.50, como tardo 10 minutos en arreglarme empezaré a las 17.40). Pues bien, te aseguro que antes de las 18.00 no habrás salido, por H o por B. porque SIEMPRE hay H y/o B!!!

Este es sólo un ejemplo, pero como el hay mil. Saca el cronometro y veras!!!

2. Deja un margen para imprevistos y haz “retroplanning”

En cierto modo está incluido en el truco anterior.

El tiempo que calculamos para las tareas debe incluir cierto minimargen para imprevistos, porque siempre sieeempre los hay. Y si tenemos niños, ni os cuento, ese margen se multiplica dado que cuando no hay que cambiar un pañal hay que atender una rabieta por un zapato que no le apetece ponerse o que se tire un vaso de agua encima…

Calcula este tiempo y haz retroplanning. Esto significa que, si vas a coger un vuelo a las 17h, empieza a calcular hacia atrás para saber cuándo debes empezar a arreglarte, por ejemplo. Vuelo a las 17h – aeropuerto a las 15h – tardas 30 min en llegar desde casa, luego hay que salir a las 14.30 – tardas 15 minutos en cerrar la casa (sacar la basura, apagar luces o calefacción, recoger un poco…) y 30 en arreglarte (sí, 30) asi que tienes que empezar a arreglarte a las 13.45.

3. No sobrecargues tu agenda (una vez más, sé realista!)

He observado que muchas veces el origen de la impuntualidad es pretender hacer demasiadas cosas en un tiempo record.

Por ejemplo, pensar que un sábado por la mañana te va a dar tiempo de ir al gimnasio, desayunar tranquilamente, ir a la compra, cocinar un par de platos, arreglarte e ir a una comida a las 14h. Oye, que quizá lo consigas si tienes todo a 10 metros de tu casa o te levantas a las 6am, pero lo más probable es que llegues a la casa a las 15h después de 1000 disculpas y un agobio tremendo.

A veces, tener la agenda sobrecargada es consecuencia de no saber decir “no”. Si fulanito te ha pedido que le ayudes a montar un nuevo mueble de ikea el sábado por la mañana y sabes que es tu único momento para hacer la compra y luego tienes una comida a la que vas a llevar una tarta, quizá convenga que le digas a fulanito que el sábado por la mañana no puedes ayudarle a montar su mueble. Fulanito seguramente no se enfade, y seguramente apreciará que cuando otro día quedes con él a comer, llegues puntual.

4. Ponte alarmas

De nuevo, como en el primer truco, haz uso de la parte buena de las tecnologías, una vez tengas claro los puntos 1, 2 y 3.

Si tienes que llevar a tu hijo a un cumpleaños que es a las 16h, ponte una alarma considerando lo que se tarda en llegar pero también lo que vas a tardar en arreglaros los 2, y de nuevo deja un margen porque como he dicho antes, con los ninos nunca se sabe.

5. Deja de lado las distracciones cuando vas corto de tiempo

Visualízate: estas desayunando (sabes que tardas 10 minutos en hacerlo), te pones a mirar el móvil y de pronto es la hora de salir y no le has dado ni el primer sorbo al café ni el primer mordisco a la tostada.

Pues eso, que ya tendrás tiempo de responder whatsapps, leer el periódico, los posts de varianity 😉 o echar un ojillo a las redes sociales cuando estés de camino al trabajo o a donde vayas. Ahora, céntrate.

6. Avisa CON TIEMPO

Si vas a llegar tarde, aunque no es algo que debas asumir como costumbre, AVISA. Pero no avises a la hora en que has quedado, sino a la hora en que identifiques que no te va a dar tiempo de estar a la hora.

Por ejemplo, si has quedado con alguien que te va a recoger en tu casa a las 18h y a las 17.45 no te has empezado a arreglar (por la razón que sea), no esperes a avisarle a las 18h, díselo en este momento ya que quizá le evites salir de casa o quizá este haciendo grandísimos esfuerzos (en vano) por llegar a tu casa puntual.

Espero que os hayan gustado estos truquitos, cualquier comentario sera bienvenido: si eres impuntual, qué tipo de impuntual eres? Cual de estos trucos te ha sorprendido mas?

Cebollas rellenas de atún con tomate

 

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 5-8 cebollas (en función del tamaño, cuanto más grandecitas mejor)
  • 2 dientes de ajo
  • 3 latitas de atún al natural (200 gr aprox en total) – si sólo lo encontráis en aceite, también sirve
  • 6 cucharadas de tomate frito
  • 2 huevos
  • 1 chorro de vino blanco (cualquiera para cocinar)

Preparación:

Comenzamos vaciando las cebollas. Primero las pelamos y les cortamos una tapita de un tamaño que nos permita rascarlas por dentro. Las vamos vaciando con una cucharita vaciadora (las que se utilizan también para hacer bolitas de melón), aunque si no tenéis podéis hacerlo con una cuchara y cuchillo (y muuucha paciencia).

El relleno que vayáis sacando, lo pasáis a una cazuela mediana con un chorrito de aceite pero sin calentar aún (lo utilizaremos para la salsa y para el relleno).

Una vez tengamos todas las cebollas vacías, las colocamos en un estuche de vapor tipo Lekué (yo utilicé uno que venía con el microondas). Otra opción es hornearlas envueltas en papel de horno. En el microondas se hacen en 12 minutos, en el horno serían unos 30 a contar desde que está precalentado a 200 grados.

Encendemos el fuego donde está la cazuela  con la cebolla y añadimos el ajo picadito y una cucharadita de sal. Los dejamos asó 10 minutillos removiendo de vez en cuando.

Mientras, ponemos a hervir los huevos en agua fría con vinagre 12 minutos ( a contar desde que empieza a hervir el agua).

Cuando estén los huevos, los pelamos y picamos y los pasamos a un cuenco.

En ese cuenco echamos 2 cucharones de la cebolla pochada, las latas de atún escurridas y la salsa de tomate. Mezclamos bien.

A la cazuela de la cebolla le agregamos 2 cucharadas de tomate frito o bien 1 tomate natural troceado y dejamos 2 minutos a fuego fuerte. Incorporamos el vino y dejamos otro minuto para que se evapore el alcohol. Apagamos el fuego.

Sacamos las cebollas del microondas/horno y, con una cucharita y mucho cuidado, las rellenamos con la mezcla de atún, huevo etc. Hay que aplastar bien l relleno por dentro para que quede compacto, quepa más y no se desmoronen.

Trituramos la salsa de la cazuela con una batidora. Yo le añadí el agua de cocción de las cebollas, porque queremos una salsa bastante líquida.

La volvemos a poner en la cazuela y colocamos las cebollas en ella con cuidado y separadas.

Dejamos que se terminen de cocinar 30 minutos más, tapadas, a fuego muy muy suave, sin remover demasiado para que no se rompan.

Listo!!!

El minimalismo: una mentalidad que te puede cambiar la vida

Quizá hayas oido hablar del minimalismo. Con mayor probabilidad lo habrás escuchado referido al diseño de interiores, ya que se emplea este término para referirse a la decoración funcional, sobria, con pocos elementos.

el post de hoy no se refiere a ese minimalismo, aunque sí que tiene un elemento común, que luego entenderéis. Os voy a hablar del minimalismo como estilo de vida.

la primera vez que me topé con este término fue con un documental que me recomendó mi hermana hace ya unos 4 años. Se llamaba “Minimalism, a documentary about the important things” (creo que está en Netflix o incluso en youtube, tanto en inglés como en español, por si os interesa). En él, dos chicos de mediana edad contaban que un par de sucesos importantes (ej. la muerte de un familiar) les hicieron plantearse su vida desde lo más profundo. Hasta entonces su vida se basaba, como la de muchos, en una búsqueda del éxito orientada hacia el dinero, tener muchas cosas, viajar más que nadie, hacer planes todo el rato, estar hiperconectado con el mayor número de gente posible, etc. En Estados Unidos esta forma de ver la vida es realmente fuerte, de manera que si no lo logras te sientes un fracasado, pero tengamos en cuenta que lo que ocurre allí se traslada aquí en poco tiempo, por tanto no está de más ir viendo cómo resuelven esas cosillas insostenibles para no caer en lo mismo, no os parece?

La cuestión es que en el documental contaban que se habían dado cuenta de que en realidad lo que nos da la felicidad no es el tener mas ni hacer mas planes ni nada de eso. Y es algo que se ve siempre en gente que alcanza la fama y el dinero (tipo futbolistas o actores de Hollywood): todos ellos aseguran que eso no es lo que da la felicidad. Y podemos pensar “ya claro, eso es fácil decirlo cuando lo tienen todo”, pues bien, te invito a pensar de otra manera: si las personas que han llegado a eso nos lo están diciendo claramente (y coinciden la gran mayoría), quizá nos podemos ahorrar el agobiante y frustrante intento y tratar de buscar la felicidad en otras cosas. Otro ejemplo de esto es que la gente esta a punto de fallecer nunca jamás dice haberse arrepentido de tener menos cosas ni de haber trabajado menos: si acaso se arrepienten de no haber dedicado tiempo suficiente a sus seres queridos.

me estoy desviando un poco del tema minimalista, pero creo que esta introducción sirve para encuadrar un poco el asunto.

El minimalismo es una forma de vivir que busca la eliminación de lo superfluo para centrarse en lo esencial. Si lo piensas, en el estilo de decoración que os contaba al principio eso es lo que se hace. Pero en cuanto al estilo de vida, aplica tanto a los objetos (tener lo justo y necesario) como a los planes (hacer los que realmente te aporten algo, o sean imprescindibles) e incluso a los pensamientos (no malgastes tu energía/humor en darle vueltas a cosas que no aportan nada).

Voy a ir profundizando brevemente en cada uno de estos 3 aspectos, y en el futuro escribiré en detalle y con ejemplos practicos sobre el tema porque no sabéis lo que da de si!

En cuanto a los objetos…

Ser minimalista consiste en no “sobretener”. No se trata en absoluto de convertirse en un monje con  3 cosas en casa. Pero sí que se trata de plantearse si realmente tiene sentido tener «tanto, de todo». Ejemplos: 5 champús abiertos, 6 perfumes, 4 vajillas, 100 juguetes o 25 zapatos.

o si tiene sentido tener en cada casa toda la caja de herramientas que vas a utilizar 1 vez cada 3 meses, o 6 sillas extra por si vienen invitados, una karcher para limpiar a presión el suelo de la terraza cada primavera, o tazas de consomé para usar solamente en navidades.

o si realmente es necesario tener un palomitero, un producto de limpieza para cada tipo de superficie del hogar, una crepera, guardar todas esas bolsas «monas» que te dan en tiendas, o tener 4 tipos de guantes distintos.

Realmente, con tener 1 o 2 champús abiertos, perfumes y vajillas, 5-8 juguetes por niño, y 6 pares de zapatos para distintas ocasiones, estas bastante servido.

en cuanto a los otros artículos que menciono de uso mas espaciado (herramientas, sillas extra, karcher, tazas de consomé), quizá con tener uno en la familia o en el edificio de vecinos estas servido.

sobre la ultima lista (palomitero y compania), directamente hay objetos de los que directamente podemos prescindir.

ser minimalista en cuanto a objetos reduce el espacio necesario para almacenar, ayuda al orden, ayuda a la concentración, reduce gastos, reduce quebraderos de cabeza por ir a arreglarlos cuando se estropean, y es realmente mas sostenible desde el punto de vista medioambiental (hasta hace no mucho, no me paraba a pensar en los recursos necesarios para producir las cosas, y realmente es algo a tener en cuenta, sobre todo si son artículos que vamos a usar poco o nada…).

Para llegar a esto hay mil formas y niveles de exigencia, pero todo empieza, como todo en el minimalismo, por plantearse lo que tenemos y lo que necesitamos, dar salida a lo que sobre, y (muy importante) NO dar entrada a lo que NO nos aporte realmente nada. En futuros posts os dare ideas para hacer esto de una forma ordenada.

Pasando al plano de los planes…

Seguramente te haya pasado que acabes el fin de semana o las vacaciones agotad@, casi mas que entre semana. esto, si te paras a pensarlo, a priori no tiene sentido ya que las vacaciones están para descansar. si tienes niños, evidentemente es mas complicado, pero en cualquier caso el minimalismo ayuda. se trata de pensar qué planes realmente te aportan algo a ti y a tus seres queridos, y desechar los demás. no se trata de volverse asocial o de no ver a tu familia, se trata de ser mas selectivos y no decir que si a todo por norma.

La gente sabra que si estas ahi es porque realmente quieres estar, estaras de major humor y escuchando a los demas, y seguramente no estaras mas pendiente del reloj por el siguiente plan que por el plan actual…

Y, por ultimo, lo que pasa por nuestra cabecita

Como adelantaba antes: no malgastes tu energía/humor en darle vueltas a cosas que no aportan nada

Comportamientos humanos y frecuentes como criticar, juzgar, compararse, lamentarse por lo maravillosa que hubiese sido nuestra vida si hubiésemos nacido en otro momento, arrepentirse sin buscar solucion, autocompadecerse, pelearse por tonterias etc no sirven para NADA mas que para sentirse mal o hacer sentir mal a otros. Es una pérdida de tiempo que no hace mas que hacernos infelices.

La actitud minimalista en este respecto quedaria resumida como la cancion de los Beatles: «let it be». Relajate un poco, no le des importancia y, sobre todo, identifica por qué te enervan todas esas cosas. La gente satisfecha consigo misma no anda criticando, juzgando, comparando ni autocompadeciendose por ahi, y generalmente no genera peleas tontas. Empieza por ahi…

Un ultimo apunte final que afecta a todo lo anterior…

La primera palabra que debes aprender si quieres empezar a ser minimalista

Como seres humanos y siguiendo los modelos tradicionales de educacion, nos cuesta mucho decir «no».

Quiza no nos resulte tan complicado decir «no» cuando se trata de algo que traspasa nuestros valores éticos, pero si que nos resulta muy dificil o incluso imposible decir «no» a conocer a un potencial nuevo amigo, aceptar un objeto gratuito, un plan que no te aporta demasiado pero que te sientes obligado, un bollo en la oficina…

Decir «no» a un objeto, un plan o una nueva potencial amistad (y, por supuesto, a un bollo) no te privará de la felicidad, ni a corto ni a largo plazo. Es mas, es mas probable que te haga sentir fenomenal, porque una vez identificado lo que «si», sientes que estas llevando tu vida por donde quieres, y no por la inercia. Ademas, si lo dices de forma educada y asertiva, el respeto que te tiene la gente aumenta. Sabran que cuando dices si es si, y que no vale la pena insistirte cuando dices «no».

Te resulta familiar esa sensacion de «pero y a mi quien me manda haber aceptado esto?» o «pero y yo que pinto aqui?»? Estaras conmigo en que es tan frecuente como desagradable, y el minimalismo es una forma de abordarlo, como decia, identificando aquello que «si» nos aporta algo y dejando de lado lo que no lo hace.

Carne guisada a la cazadora

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Muy buenos días lectores!

Hoy voy a compartir con vosotros una receta italiana muy muy buena y clásica, ellos lo llaman carne «alla cacciatora«,  que no es más que un estofado de carne con tomate y otras verduras.

Ingredientes ( 6-8 personas):

  • 1 kg de carne de cerdo o ternera en cuadritos (yo utilicé magro de cerdo – se puede hacer exactamente igual con muslitos de pollo o conejo!)
  • 200 gr de champiñones crudos laminados, o setas (opcional)
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento
  • 1 ramita de apio
  • 1 zanahoria
  • 1 vasito de vino tinto (si no tenéis, blanco)
  • 1 lata de 400 gr de tomate triturado o entero pelado
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • perejil (opcional)

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Especial desayunos de otoño

Hola amig@s!

Muchos de los que saben de mi amor por la gastronomía me conocen más por Instagram que por este blog. De entre ellos, una parte importante me identifican más por mis desayunos «bonitos y sanos» que por las restantes recetas que publico… Y es que es cierto que en dicha red social comparto casi a diario y desde hace ya casi 2 años lo que tomo a primera hora de la mañana. 🙂

Como no todos tenéis Instagram, he pensado recopilar en un post mis desayunos favoritos, encuadrándolos en el otoño. Una estación apasionante en términos gastronómicos, ya que hay muchos ingredientes que únicamente existen en ella y eso los convierte en más especiales!

A ver qué os parece mi selección…

Para beber

El té y el café son los reyes en nuestras casas, de eso no hay duda, pero de vez en cuando puede ser divertido probar otras bebidas calentitas e innovadoras… En el post inferior os dejo mis 3 preferidas!

Bizcochos y magdalenas

En esta época el fresquito anima a volver a encender el horno. Os animo a hacerlo con estos 3 deliciosos bollitos que, aparte de deliciosos, son razonablemente saludables.

Con avena calentita

El porridge es mi desayuno favorito para cuando hace fresco. Bien condimentado, es un manjar que sienta genial y se puede «tunear» de mil formas. Os propongo estas 2:

  • Porridge con boniato, mantequilla de avellanas y compota: partimos de la receta básica de porridge (3-5 cucharadas de copos de avena cocidos durante 5 minutos con canela, leche y una cucharadita de miel u otro endulzante), pero añadiremos 2 cucharadas de boniato que tengáis previamente asado. Le da una textura brutal!!! Queda genial servido con una cucharadita de mantequilla de avellanas (u otro fruto seco) y compota de manzana (u otra fruta).
  • Porridge dorado (con manzana y curcuma)

Sin calentar

A veces no nos apetece ponernos a cocinar de buena mañana… Os propongo estos 4 desayunos que podés hacer en el momento o bien la noche anterior

  • Smoothie de caqui y canela: el rey de mis stories de Instagram en estas fechas! Sólo tienes que triturar muy bien un caqui (si es persimon no importa que esté duro) con un chorrito de leche y canela al gusto. Si este va a ser todo vuestro desayuno, os recomiendo añadir a lo anterior (o poner por encima, sin triturarlo) semillas de cáñamo o cualquier otra para incorporar grasa y proteína y que así nos sacie adecuadamente. Se produce una especie de reacción química que transforma esta mezcla en unas natillas absolutamente deliciosas! Truquito personal: es mejor que los ingredientes estén de la nevera, y mejor tomarlo recién hecho ya que se va solidificando con el paso de las horas.
  • Overnight oats (porridge frío) de calabaza: otro de mis prefes del otoño. Se prepara la noche anterior, simplemente mezclando 2-3 cucharadas de avena, otra de semillas chia, 2 de calabaza (restos de ella asada o cocida), canela al gusto, pizca de algo para endulzar y leche hasta cubrir 2 dedos por encima. A la mañana siguiente ya estará listo para comer, ya que la leche habrá absorbido los ingredientes dejando una textura de morirse!!!
  • Granola navideña

Para untar en tostadas o acompañar yogures

Esta seccion es mi favorita, y es que haciendo uno de ellos cunde para 1 semana y hace taaanta ilusion tenerlo listo para tomar  con un simple yogur o tostada!

Hasta aqui por hoy, espero que os hayan gustado!

Cuales son vuestros preferidos? Se os ocurre alguno más???

Pato a la canela (para Crockpot)

Hola querid@s lector@s!

Hoy os traigo una receta absolutamente deliciosa… Vi en el perfil de Kekacomesano una receta de solomillo a la canela (os la recomiendo si NO tenéis Crockpot o NO encontráis pato) y se me ocurrió probar con un muslo de pato que tenía en la nevera 🙂

El pato es una carne muy especial, bastante grasa pero al no tomarse con frecuencia no pasa nada! Los 2 formatos más frecuentes en que encontramos el pato es en muslo (confit) o lomo (magret). La forma de prepararlos es completamente distinta (el magret se hace casi vuelta y vuelta en la sartén, mientras que el confit requiere largas cocciones). Os enlazo mi receta de magret con frutos rojos, y hoy os cuento cómo cocinar el muslo 🙂 .

Vamos allá!!!

Ingredientes (para 2 raciones – duplicad cantidades si queréis):

  • 1 pata de pato grandecita con hueso y piel
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 chorro generoso de vino de cocinar o blanco
  • media cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela (podéis omitirla, pero le da un toque riquísimo, festivo y nada dulce al plato)
  • Como guarnición, podéis poner arroz blanco, puré de patata o verduras a la plancha

Preparación:

Comenzamos dorando la pata de pato en una sartén:

  • a fuego muy fuerte
  • primero por el lado de la piel en contacto con la sartén
  • sin nada de aceite (el pato suelta mucha grasa)
  • OJO, si vuestra Crockpot admite ser puesta en la vitroceramica (la mía lo admite, pero miradlo bien!) podéis dorarlo directamente en la Crockpot.


La retiramos y pochamos la cebolla picada y la zanahoria en rodajas – en esa misma sartén durante 7 minutos. Ponemos la sal y, si lo veis necesario, podéis poner una pizca de aceite de oliva.

Añadimos el vino blanco y la canela  dejamos que se evapore el alcohol 1 minuto a fuego fuerte.

Removemos y pasamos todo a la Crockpot (pato y salsa).

Dejamos que cocine 5 horas en Baja (o quizá menos, la clave es que se despegue la carne del hueso fácilmente).

Y listo!

➡ La salsa podéis dejarla tal cual o bien triturarla, como prefiráis.

➡ Podéis ir haciendo la guarnición mientras tanto (ver listado de ingredientes).

➡ Os recomiendo comerlo recién hecho, ya que la textura de la carne es increíble… Y la piel queda deliciosa: tierna pero crujientita!

Cookies de chocolate (mi segunda receta de cookies)

Hola amig@s!

Hace unos meses os presentaba una receta DELICIOSA de cookies de chocolate, muy parecidas a las industriales (pero riquísimas) Chips Ahoy. Si bien adoro esa receta, una amiga me pasó recientemente otra que aseguraba que quedaban súper crujientes, de modo que la probé y… maaaadre mía, qué cosa más rica!

Los ingredientes son relativamente normales (vale, no son azúcar normal, harina blanca y mantequilla, pero dentro de una despensa saludable que much@s empezáis a tener, seguramente los encontréis), y las instrucciones no pueden ser más sencillas!

Espero que os gusten mucho, y no dudéis duplicar cantidades si sois muchos en casa, o bien hacer 2 cookies gigantes, que queda genial!

Ingredientes (para 6-9 galletas):

  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de sirope de arce, agave o miel
  • 25 ml aceite de coco (podría ser de oliva, pero el sabor cambiara un poco)
  • 85 gr mantequilla de frutos secos (preferiblemente de anacardo, que es la más neutra)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 235 gr de harina (preferiblemente de almendra, pero si no de avena o cualquiera integral ; si ponéis de coco, la cantidad seria 160 gr)
  • ¼ cucharadita de levadura de bizcochos tipo royal (no la de panadero)
  • Pizca de canela
  • Pizca de sal
  • 4 cucharadas de pepitas de chocolate (también pueden ser 3 onzas machacadas con un cuchillo)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

En un cuenco grandecito mezclamos en primer lugar los ingredientes líquidos (los 5 primeros) hasta que se disuelvan bien. Si el aceite estaba sólido, lo derretimos en el microondas unos segundos.

Agregamos los demás ingredientes (dejando unas pocas pepitas de choco para decorar después) y mezclamos bien con un tenedor hasta que estén bien integrados.

Forramos la bandeja del horno con papel de hornear.

Tomamos una porción de masa del tamaño de una pelota de golf y la aplastamos contra la bandeja del horno dándole forma redonda. Hacemos lo mismo hasta que termine la masa.

Metemos en el horno a media altura y dejamos 20 minutos. Pasado ese tiempo subimos la bandeja hasta arriba y ponemos el grill (si no tenemos la opción, simplemente la dejamos ahí para que se doren), 2 minutos en total.

Sacamos la bandeja y dejamos reposar las galletas sobre el papel y éste sobre la rejilla del horno como mínimo 10 minutos. Esto se hace para terminen de cocinarse y que queden crujientes (no chiclosas 😉 ).

Listo!

La vuelta al cole en 80 platos

Hola amigos!

Cómo lleváis esta vuelta al cole? Me gusta llamarlo así aunque aquella época haya quedado tan lejos, y es que me parece que sigue siendo un reflejo de lo que nos ocurre tras las vacaciones veraniegas aun siendo adultos: nuevos propósitos, valoración de lo que tenemos y de lo que necesitamos etc (no solamente en lo material sino también a nivel de trabajo, amistades, estilo de vida etc!).

Dada la temática de este blog, me voy a centrar en el aspecto “propósito de comer mejor” para esta vuelta al cole. Para ello, y como ya hice el curso pasado, he hecho una selección de 80 recetas (10 de cada categoría) que considero que pueden ayudaros un montón, por ser fáciles, ricas, baratitas y saludables! Os parece?

Cremas y sopas 

  1. Crema (muuuy cremosa) de acelgas, espinacas y queso azul
  2. Crema de remolacha express (fria)
  3. Crema de calabacín y gambas
  4. Crema de champiñones
  5. Crema de coliflor y patata para enemigos de la coliflor
  6. Crema de espárragos blancos y alubias – receta en 3 minutos
  7. Crema de espinacas y pera
  8. Crema de zanahoria con naranja
  9. Crema refrescante de pepino, melón, yogur y menta
  10. Vichysoisse de espárragos blancos

Ensaladas

Este lunes os propuse 6 ensaladas geniales en un post dedicado a ello (os dejo el link), a las que agrego estas 4:

  1. Ensalada de higos y jamón
  2. Ensalada de patata y trigueros con aliño de menta y aguacate
  3. Ensalada de sandía, queso feta y aceitunas
  4. Tomates rellenos

Pasta, arroces y otros cereales


  1. Espaguetti carbonara
  2. Espaguetti con gambas, almejas y tomate
  3. Espaguetti con setas y rúcula
  4. Espaguetti con tomates secos y sardinas
  5. Fideos chinos con langostinos
  6. Macarrones con chorizo en 15 minutos (con Thermomix)
  7. Noodles con salsa de cacahuete
  8. Pasta arrabbiata
  9. Pasta con verduras al dente y parmesano
  10. Pasta Favaro (con salsa de tomate, pez espada y aceitunas)
  11. Risotto de calabaza
  12. Risotto de tomates secos y ajo negro
  13. Risotto milanesa (con parmesano) – con plus de vieiras a la plancha
  14. Pasta con brócoli y bacon
  15. Tabulé
  16. Arroz meloso con cordero, judías verdes y azafrán
  17. Arroz meloso con setas y pimiento verde
  18. Arroz teppanyaki
  19. El mejor risotto funghi del mundo (encima, ligero)
  20. Paella (versión simplificada)

Carne

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  1. Fajitas con sazonador y guacamole caseros
  2. Kebab casero (de pollo)
  3. Nuggets con boniatos especiados
  4. Pastel de pollo y hierbas provenzales
  5. Pechugas de pollo a la mostaza
  6. Pechugas hasselback (con mozzarella, tomate y albahaca)
  7. Pollo a la naranja
  8. Pollo a la parmigiana
  9. Pollo al curry
  10. Pollo asado ultrajugoso (en bolsa de asar)
  11. Solomillo en salsa
  12. Albóndigas en salsa de tomate
  13. Berenjenas rellenas de bolognesa
  14. Carrilleras en adobo de cerveza
  15. Chili con carne
  16. Cinta de lomo adobada
  17. Lomo de cerdo a la sal
  18. Lomo saltado
  19. Pastel de carne express: 2 ingredientes, 30 minutos!
  20. Solomillo en hojaldre relleno de bacon y queso

Pescados


  1. Atún encebollado a la cerveza
  2. Bacalao con salsa de tomate
  3. Calamares en su tinta
  4. Curry de pescado
  5. Escabeche de pescado
  6. Merluza en salsa de puerros
  7. Mousse-pastel de salmón (express y fit!)
  8. Albóndigas de merluza en salsa
  9. Salmón con salsa de sésamo
  10. Tartar express y por qué incluirlo en nuestra dieta

Verduras y hortalizas

  1. “Calabagueti”: espagueti hechos con calabacín!
  2. Alcachofas con jamón
  3. Berenjenas rellenas de gambas
  4. Boniatos rellenos texmex
  5. Pastel de repollo y bacon
  6. Curry de verduras
  7. Menestra con chorizo
  8. Pisto con garbanzos
  9. Tofu picante thai con verduras salteadas
  10. Tortilla de patata y calabacín

Mucha suerte en esta vuelta al cole!!!

Especial verano (vol.3): platos únicos y cenas

Hola amig@s!

Con este post termino mis recopilatorios de recetas fresquitas para el verano. Si te perdiste los anteriores, te dejo aquí los links, repletitos de súper ideas fáciles y rápidas!

Para cerrar esta serie de recopilatorios os traigo algo que suele ser fuente de quebraderos de cabeza: las cenas. Lo he titulado «platos únicos y cenas» porque realmente podéis utilizarlos a la hora de comer.

Y lo he dividido en 3 secciones:

  • una de pescados (hay varias que se hacen con pescado crudo descongelado tipo tartar y ceviche, listas en 5 minutos, pero también hay otras opciones más clásicas),
  • otra de pasteles salados (algunas no requieren cocción sino simplemente nevera; y las que necesitan cocción las podéis hacer en microondas si pasáis de encender el horno)
  • otra que he titulado otros manjares y que contiene un montón de cosas variadas tipo tortillas, wraps, huevos rellenos, rollitos, verduras rellenas fresquitas…

Espero que os gusten tanto como los anteriores, y recordad que podéis comentar lo que queráis en comentarios o bien por Instagram!

Pescado

Pasteles

Otros manjares

Especial verano (vol.2): ensaladas

Hola amig@s!

Sigo con mis recopilatorios de recetas fresquitas para el verano. Si te perdiste el de ayer (cremas), te dejo aquí el link, está repletito de súper ideas fáciles y rápidas!

Hoy le toca el turno a otro compañero habitual de verano: las ensaladas.

Desterremos de nuestra mente la idea “ensalada=aburrido/soso/poco saciante”, esto solamente es así cuando las basamos en lechuga y tomate, ya veréis que mis propuestas de hoy son de todo menos eso… De hecho, son sabrosísimas, saciantes, nutritivas y fáciles de hacer! La clave es que siempre lleven alguna fuente de proteína para que podamos tomarlas como plato único (recordad que proteína no solamente es pollo o atún, también lo es el huevo, las legumbres, los frutos secos…).

Las he dividido en 2 secciones: unas más clásicas y otras más innovadoras. Os animo a visitar ambas, ya que dentro de ellas hay cositas que os sorprenderán…

Tradicionales

Por si te apetece innovar

Hasta aquí mi recopilatorio de hoy, mañana os presento el último no os lo perdáis!!!