Cookies de chocolate (mi segunda receta de cookies)

Hola amig@s!

Hace unos meses os presentaba una receta DELICIOSA de cookies de chocolate, muy parecidas a las industriales (pero riquísimas) Chips Ahoy. Si bien adoro esa receta, una amiga me pasó recientemente otra que aseguraba que quedaban súper crujientes, de modo que la probé y… maaaadre mía, qué cosa más rica!

Los ingredientes son relativamente normales (vale, no son azúcar normal, harina blanca y mantequilla, pero dentro de una despensa saludable que much@s empezáis a tener, seguramente los encontréis), y las instrucciones no pueden ser más sencillas!

Espero que os gusten mucho, y no dudéis duplicar cantidades si sois muchos en casa, o bien hacer 2 cookies gigantes, que queda genial!

Ingredientes (para 6-9 galletas):

  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de sirope de arce, agave o miel
  • 25 ml aceite de coco (podría ser de oliva, pero el sabor cambiara un poco)
  • 85 gr mantequilla de frutos secos (preferiblemente de anacardo, que es la más neutra)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 235 gr de harina (preferiblemente de almendra, pero si no de avena o cualquiera integral ; si ponéis de coco, la cantidad seria 160 gr)
  • ¼ cucharadita de levadura de bizcochos tipo royal (no la de panadero)
  • Pizca de canela
  • Pizca de sal
  • 4 cucharadas de pepitas de chocolate (también pueden ser 3 onzas machacadas con un cuchillo)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

En un cuenco grandecito mezclamos en primer lugar los ingredientes líquidos (los 5 primeros) hasta que se disuelvan bien. Si el aceite estaba sólido, lo derretimos en el microondas unos segundos.

Agregamos los demás ingredientes (dejando unas pocas pepitas de choco para decorar después) y mezclamos bien con un tenedor hasta que estén bien integrados.

Forramos la bandeja del horno con papel de hornear.

Tomamos una porción de masa del tamaño de una pelota de golf y la aplastamos contra la bandeja del horno dándole forma redonda. Hacemos lo mismo hasta que termine la masa.

Metemos en el horno a media altura y dejamos 20 minutos. Pasado ese tiempo subimos la bandeja hasta arriba y ponemos el grill (si no tenemos la opción, simplemente la dejamos ahí para que se doren), 2 minutos en total.

Sacamos la bandeja y dejamos reposar las galletas sobre el papel y éste sobre la rejilla del horno como mínimo 10 minutos. Esto se hace para terminen de cocinarse y que queden crujientes (no chiclosas 😉 ).

Listo!

Leche condensada casera con thermomix (2 ingredientes, 10 minutos y saludable!)

Buenos días!

Aún no doy crédito a que la leche condensada se haga como hoy os voy a contar, y mucho menos a que sea saludable, con la de veces que la he tomado disfrutándola a sabiendas de que era una bomba!!! Jejeje.

Y cómo se le acaba ocurriendo a una ponerse a fabricar leche condensada? Pues muy sencillo, el año pasado en pleno confinamiento se nos acabó la leche condensada que solemos tomar con fresas en esta época y se me ocurrió investigar. Para mi sorpresa, la leche condensada no es más que leche en polvo rehidratada con un poco de agua y azúcar!

En algunas recetas vi que añadían muchísimo azúcar, mientras que en otras no añadían nada; en algunas vi que aplicaban calor, en otras simplemente trituraban la mezcla…

Total, que decidí hacer un mix y aquí tenéis una versión PERFECTA de leche condensada casera facilísima y saludable!

Usos: tal cual con fresas, en tostadas, para hacer flan, crema de limón, dulce de leche…

Ingredientes (para 1 bote de 300-400 ml):

  • 200 gr de leche en polvo (hay normales y desnatadas, no importa)
  • 150 gr de agua
  • Azúcar o eritritol (luego vemos cantidad)

Preparación:

OJO, necesitamos thermomix!

Ponemos la leche y el agua en la thermomix y programamos 10 minutos a 90 grados y velocidad 3.

Pasado ese tiempo, probamos el dulzor y añadimos azúcar/eritritol en la medida en que nos guste – personalmente añadí 2 cucharadas soperas y estaba dulcísima.

Finalmente, trituramos 10 segundos a velocidad 10 para quitar posibles grumos. Veréis que la textura es MUY líquida, no os preocupéis que luego espesa.

Pasamos a un bote de cristal y, cuando esté templado, pasamos a la nevera para que adquiera consistencia de leche condensada – necesita unas cuantas horas, incluso de un día para otro.

➡ Al no tener apenas azúcar ni estar esterilizada y demás, dura menos que la leche condensada que se compra. No la dejaría más de una semana en la nevera.

➡ Usos: ver al inicio del post.

Cómo hacer yogur de coco (no “sabor coco”)



Buenos días amig@s!

Sé que no es muy común el consumo de este tipo de yogures más allá de entre población vegana o que le gusta trastear con productos curiosos como pueda ser mi caso… Pero también me consta (tras mostraros varios desayunos en Instagram en los que utilizaba este yogur) que os genera bastante curiosidad, de modo que me he animado a dedicarle un post.

Antes de empezar, quiero aclarar que NO se trata de un producto más saludable que el tradicional, es simplemente otro producto con características distintas (tanto nutritivas como a nivel sabor), y que podemos tomar o no simplemente si nos apetece.

Si decidimos tomarlo, podemos:

– adquirirlo en grandes supermercados o tiendas eco (marcas como Abbot Kinney los tienen de súper calidad pero a precio de oro, en Lidl también lo hay pero con mucho ingrediente “de relleno”),

– o bien hacerlo en casa, que supone más esfuerzo pero nos evitamos tanto el precio de oro como los ingredientes de relleno jejeje.

En este post os cuento cómo hacerlo de forma fácil y exitosa, por si os decantáis por esta opción!  Es FACILÍSIMO, tanto como hacer yogur natural normal (de vaca) – si os perdisteis esa receta, os la dejo enlazada aquí! Eso sí, debéis seguir las instrucciones al pie de la letra, ya que saltarse alguno de los tips sobre ingredientes o el procedimiento puede dar lugar al fracaso…

Vamos allá!

Ingredientes (para 1 litro de yogur):

  • 1 litro de leche de coco (de la espesa que suele venir en latas, NO bebida vegetal; fijaos bien que tenga más de un 70% coco y que NO tenga goma guar o goma xantana, pues impiden que “salga” el yogur; la marca de herbolario o Amazon Terrasana es un súper ejemplo)
  • 2 cucharadas soperas generosas de algún espesante tipo maizena, almidón de patata o arrowroot
  • para los fermentos/probióticos:
  •        opción 1: 1 sobrecito de cultivos de yogur (os recomiendo estos de Amazon que son específicos para yogur y están genial de precio)
  •        opción 2: el contenido de 5 cápsulas de probióticos de los que venden en farmacias, aunque son bastante más caros y tienen más componentes que realmente no necesitamos; si os decantáis por ellos, fijaos que tengan varias de estas cepas: Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus
  • opcional: algo para endulzar, ya sea azúcar o eritritol; 2 cucharadas como mucho

Preparación:

Comenzamos poniendo a calentar la leche en un cacito, reservando aparte medio vaso porque en él vamos a disolver el espesante.


Disolvemos el espesante
escogido en la leche apartada removiendo bien con un tenedor y, cuando la leche del cacito esté  muy caliente, la incorporamos. Si queremos endulzar, este sería el momento también.

Dejamos que se cocinen juntos 2 minutos, durante los cuales veremos que se va espesando mucho la mezcla, y apartamos del fuego.

IMPORTANTE: necesitamos que se enfríe hasta llegar a los 45 grados antes de agregar los polvitos probióticos, ya que a temperaturas superiores éstos “mueren”. Para saber cuándo está a 45 grados, lo más preciso es emplear un termómetro de cocina, pero si no tenemos lo que haremos será algo tan rudimentario como eficaz: meter un dedo en el cazo! Si aguantamos 10 segundos sin problema ya está; si nos resulta demasiado caliente nos esperamos un ratito más y volvemos a probar; y si nos hemos pasado de enfriar le damos otro calentón suave hasta que esté a los 45º deseados.

Incorporamos entonces los polvitos probióticos (directamente del sobre o bien rompiendo las cápsulas, si nos hemos decantado por este formato) y removemos bien.  

Ahora ya podemos pasar nuestra mezcla a distintos botes pequeños o uno grande.

Como lo ideal es que se mantengan esos 45 grados unas 4 horitas, podemos dejarlos cerca de un radiador tapaditos, o bien dentro de una bolsa isotérmica (de las de la compra congelada) o neverita, o dentro del horno que habremos tenido un rato antes calentado a 50 grados (evidentemente lo apagamos antes de meter el yogur).

Lo dejamos sin tocar 16-24 horas para que fermente.

Metemos en la nevera un mínimo de 3 horitas, y listo para disfrutar!!!

➡ Dura unos 10 días en la nevera.

Torrijas / french toast (versión fácil y más ligera)

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Muy buenos días amig@s!

Cómo me gustan las torrijas y sus primas francesas las french toast!

Cuando viajo a España y es época de Semana Santa, trato de buscar unas ricas (o de conseguir que alguien me las prepare jejeje). Cuando estoy por Luxemburgo, me conformo (y más que feliz) con su versión.

La textura y el sabor me parecen lo máximo, y lo mejor de todo es que prepararlas en casa es súper fácil, con esta versión algo aligerada. Puedes hacer para varios días y tomarlas frías o templadas (toque de micro u horno), y y quedan genial acompañadas de yogur y/o frutos rojos.

Me acompañáis?

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 8 rebanadas gruesas de pan de torrijas o tipo brioche
  • 2 huevos
  • 150 ml de leche
  • 2 cucharaditas de canela, y otra para espolvorear
  • 3 cucharadas soperas de azúcar/eritritol (único endulzante no puesto en entredicho por nutricionistas), y otras 2 para espolvorear

Preparación:

Comenzamos mezclando los huevos con la leche, azúcar/eritritol y canela.

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Cortamos el pan/brioche en rebanadas gruesas, si no venía ya así.

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Calentamos una sartén a fuego medio-fuerte, o precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.

Sumergimos las rebanadas de pan/brioche en la mezcla anterior: de una en una, por los 2 lados y sólo hasta que se empapen (no más!).

Las vamos pasando a la sartén o a una fuente de horno amplia.

  • Si lo hacemos en la sartén, las dejaremos 1 minuto o menos por cada lado, hasta que se doren.

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  • Si las hacemos en el horno, las dejaremos 20 minutos o hasta que laa veamos doraditas también. Si queréis que estén doradas por ambos lados, les dais la vuelta pasados 10 minutos, pero os arriesgáis a que se rompan 🙂 .

Espolvoreamos con canela y azúcar, y listas!

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➡ Guardadlas en un tupper en la nevera un máximo de 3 días, no las dejéis fuera!

Roscos de anís (galletas)

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Hola amig@s!

Hace poquito, con motivo de la Semana Santa, descubrí estos deliciosos roscos/rosquillas gracias a las maravillosas chicas de FuturLife, de las que os he hablado en multitud de ocasiones.

Las hice pensando que saldrían rosquillas de las blanditas, tipo magdalena, pero una vez terminadas descubrí que son “de las duritas”, tipo galleta, DELICIOSAS de verdad!

Hice algunos cambios a la receta original, agregando más dulzor ya que no me parecían suficientemente dulces, con algo menos de aceite y con anís estrellado que es el que tenía. Os dejo el resultado y os garantizo el éxito total!!!

Vamos allá!

Ingredientes (para unas 20 rosquillas):

  • 300-340 gr de harina (de trigo o de espelta, mejor integral o mitad y mitad)
  • Ralladura de 1 naranja
  • 120 ml aceite oliva
  • 5 estrellas de anís
  • 60-70 gr de azúcar o de eritritol (único endulzante no puesto en entredicho por nutricionistas), y un poco más para espolvorear
  • 1 sobre de levadura tipo royal (de repostería, NO la de hacer pan)
  • 1 huevo (para pintar)
  • Preparación:

Preparación:

Comenzamos poniendo a hervir unos 250 ml de agua y añadimos el azúcar/eritritol y el anís. Dejamos que cuezan a fuego medio 5 minutos y apartamos del fuego para que se temple.

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Una vez lo tengamos, vertemos 150 ml de este “jarabe” (veréis que apenas queda más que eso una vez hervido) en un cuenco o thermomix e incorporamos el aceite, ralladura, harina (empezad con 300 sólo) y levadura.

Si lo hacemos a mano, mezclamos bien con un tenedor o espátula y luego con las manos amasamos muy bien. Si lo véis pringoso, añadid más harina hasta que logréis una masa que se separe de las manos con facilidad.

Si lo hacéis con thermomix, programad 2 minutos en velocidad espiga. Si lo véis pringoso, añadid más harina y programad otro minuto más; así hasta que logréis una masa que se separe de las manos con facilidad.

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Precalentamos el horno a 180 gr con calor arriba y abajo.

Vamos tomando porciones de masa y formamos las rosquillas o la forma que queramos, y las pasamos a la bandeja del horno forrada con papel de horno.

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Batimos el huevo en un cuenquito junto con el azúcar/eritritol extra (cantidad a ojo) y pintamos las rosquillas con esta mezcla.

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Metemos en el horno unos 20-30 minutos (pasados 20 sacamos una y la cortamos por la mitad para comprobar si está cruda; si lo está las dejamos 10 minutos más o lo que sea necesario!).

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Sacamos del horno y dejamos enfriar. Listas!!!

Compota / mermelada de piña y jengibre

Buenos días!!!

Os traigo recetita DELICIOSA nacida, como tantas otras, por pura casualidad. Tenía una piña olvidada en casa y cuando la abrí tenía ese olor a “un pelín pasada” que tanta rabia da…

Ya sabéis que detesto tirar comida, de modo que pensé que quizá en versión cocinada podía disimularse, y BINGO! Salió esta compota deliciosa que comimos tanto en frío (con yogur por ejemplo) como en caliente (añadiéndola a la salsa de cebolla de un solomillo, debajo os cuento cómo). En ambos casos nos gustó tanto el resultado que no he dudado en compartirla con vosotr@s – espero que os guste!!!

Ingredientes (para 1 botecito) :

  • 1 piña (mejor fresca o de las que vienen cortadas, aunque también podría hacerse con las que vienen en latas en su jugo)
  • 2 rodajas de jengibre fresco (opcional, combinan muy bien pero NO es imprescindible)
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 1 chorrito de sirope de arce o ágave, o 1 cucharada sopera de azúcar
  • Si queremos que se forme mermelada: 1 cucharada sopera (generosa) de semillas de chia

Preparación:

Comenzamos pelando y partiendo la piña en trocitos pequeños.

La ponemos en un cacito al fuego y encendemos a fuego fuerte. Tapamos el cazo hasta que veamos que empieza a sonar y oler (5 minutos aprox).

Removemos para que se caramelice por todas las caras, bajando el fuego a fuego medio.

Cuando esté doradita, aplastamos los trozos con una espátula y agregamos el jengibre, el endulzante escogido y el zumo de limón. Removemos, tapamos y dejamos que se siga cocinando a fuego suave 10 minutos más.

Ahora podemos hacer 2 cosas:

  • Si queremos dejarla en modo compota, ya estaría. Simplemente pasaríamos esta mezcla a un cuenco o bote de cristal y a la nevera!
  • Si queremos que sea mermelada, trituramos la mezcla con una batidora, agregamos las semillas de chia (también podéis triturarlas junto con lo demás, si preferís no percibir los granulitos). Pasamos a un cuenco o bote de cristal y a la nevera.

Listo!!! Ya veis que es facilísimo!

Y con qué tomar esta mermelada/compota?

  • Con tostadas tal cual
  • Con tostadas con mantequilla/ghee o requesón/cottage
  • Con queso fresco tipo burgos
  • Con quesos fuertes tipo manchego
  • Con foie
  • Incluyéndolo en una salsa para carne, como en este solomillo en salsa de membrillo (también tengo receta de solomillo a la piña, pero ahí la gracia es dejar la piña entera 🙂 )

Bizcocho de naranja con frosting (versiones clásica y 2.0)

Hola querid@s lectores!

Este post es una reedición de uno de los más antiguos del blog… Descubrí el mejor bizcocho de naranja del mundo hace siglos gracias a la bloggera Isasaweis y compartí entonces la receta con vosotros.

Mucho ha llovido desde entonces, y he aprendido muchas cositas tanto a nivel culinario como nutricional. De modo que hace poco decidí darle una vuelta a la receta original para restarle carga de azúcar e introducir algo de proteína, además de incorporar un frosting que, si bien no es imprescindible, os recomiendo que lo probéis porque esta de infarto!

Os dejo las 2 recetas para que sigáis la que más os convenga en cada momento.

Y cuál de las 2 versiones prefiero? Las dos están buenísimas, su sabor es idéntico pero diría que la “2.0” es incluso más jugosa, cosa rara en repostería saludable. Es por ello que estoy particularmente orgullosa de haberla creado yo… 🙂

Vamos allá!

Ingredientes VERSIÓN CLÁSICA (para 1 bizcocho tamaño normal, molde de 20-24cm):

  • 1 naranja de zumo (entera con piel y todo; mejor que de mesa porque suelen tener muy poca piel y mucho juguillo)
  • 3 huevos
  • 70 ml de aceite de oliva
  • 150-200 gr azúcar
  • 170 gr harina
  • 1 sobrecito de levadura de repostería (tipo royal, NO la de hacer pan)

Ingredientes VERSIÓN 2.0 (proteica y sustituyendo parte del azúcar):

  • 1 naranja de zumo (entera con piel y todo; mejor que de mesa porque suelen tener muy poca piel y mucho juguillo)
  • 3 huevos
  • 70 ml de aceite de oliva
  • 60 gr azúcar
  • 100 gr de eritritol (endulzante que no está mal, funciona igual que el azúcar, la proporción es la misma; lo venden en herbolarios, secciones eco de hipermercados y amazon)
  • 150 gr de harina de trigo (os recomiendo mitad integral mitad normal)
  • 30 gr de proteína neutra (whey o vegana) – si no, poned 30 gr más de harina
  • 1 sobrecito de levadura de repostería (tipo royal, NO la de hacer pan)

Para el FROSTING (OPCIONAL EN AMBOS CASOS):

  • 1 tarrina de queso tipo Philadelphia (150 gr aprox)
  • zumo de media naranja
  • ralladura de la naranja
  • 1 cucharada sopera de sirope de agave/arce, o bien azucar/eritritol hecho polvillo tipo glass

Seguir leyendo…

Pastel de chocolate y plátano

Buenos días querid@s lector@s!

Hace un par de semanitas os mostraba en Instagram este pastel tan delicioso que preparé para mis meriendas de la semana. Últimamente he cogido la costumbre de preparar algún dulce relativamente saludable para tener listo para ese momento de la tarde en que a much@s nos entran annnnnnnnnsias de dulce.

Di con esta receta en el perfil de Instagram de mi adorada Inés de Hoy Comemos Sano, y supe que me gustaría, asi que me puse manos a la obra. Hoy por fin os cuento cómo hacerlo y mis truquitos para que os quede PERFECTO.

2 comentarios:

  • No sabe apenas a plátano, para bien o para mal. Si “odias” el plátano, quizás lo notes, pero de verdad que es muy sutil
  • Es apto para los que “odian los dulces healthies”. Y confieso que entiendo esa postura porque yo misma me he decepcionado mil veces currándome recetas que prometían ser “idénticas a la de siempre” y luego no sabían a nada, o la textura era horrible, o tenían casi más azúcar que la receta rica de toda la vida…

Espero que os guste!!!

Ingredientes (para un pastel no muy grande, de 4-6 raciones moderadas):

  • 2 plátanos muy maduros
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de aceite (de oliva o de coco)
  • 40 gr de sirope de arce o agave, o miel, o directamente azúcar
  • 100 gr de harina de avena (o copos de avena triturados)
  • 60 gr de harina de almendra (son almendras crudas trituradas, la venden tal cual en la zona de repostería; si preferís podéis poner más harina de avena, pero el sabor y textura serán algo diferentes)
  • 40 gr de cacao puro en polvo (no nesquik sino el 100% cacao, lo venden ya en todas partes)
  • 1 cucharadita de levadura tipo royal
  • 1 cucharadita de canela (opcional)
  • opcional: unos pocos frutos secos

Preparación:

Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180 grados.

Comenzamos triturando con batidora o a mano el plátano, los huevos, el aceite y el endulzante escogido.

Lo pasamos a un cuenco grande y agregamos todos los demás ingredientes, mezclándolos muy bien hasta que quede una masa homogénea. OJO, la textura es más espesa de lo normal para un bizcocho, no os preocupéis 🙂 . Si queréis, podéis ponerle los frutos secos también.

Pasamos la mezcla a un molde no demasiado grande apto para horno (engrasado, si no es de silicona) y metemos en el horno 25 minutos.

Dejamos que repose fuera 10-15 minutos, y listo para disfrutarlo!!!

➡ Os recomiendo comerlo acompañado de alguna mermelada o mantequilla de frutos secos: BRUTAL.

➡ Dura en la nevera 4-5 días sin problema.

10 imprescindibles en mis desayunos

Hola a tod@s!

Ayyy qué ganas tenia de publicar este post!

Los que me seguís por Instagram sabéis de sobra que me encanta desayunar. Si bien no es cierto que sea la comida más importante del día (ni siquiera es necesaria si no tienes hambre, ni mucho menos currársela demasiado) es el único momento en que me apetecen ciertas cosas y, además, por qué no decirlo, me divierte mucho prepararlos y servirlos bonitos!

Sé que a much@s os cuesta saliros de los desayunos tradicionales (tostadas con mantequilla y mermelada / aceite, magdalenas, cereales, galletas…), y es que hay costumbres que cuesta cambiar, pero os animo muchísimo a que probéis aunque sea una temporadita, o poco a poco, a probar algunos de mis desayunos. Os prometo que no os arrepentiréis, y os sentiréis mucho más saciados, enérgicos y en definitiva sanos que tomando los desayunos tradicionales! Ese es precisamente el objetivo de este post: poneros más fácil que tengáis una despensa y nevera apropiada para hacer multitud de desayunos variados, al nivel de “currado” que cada uno escoja! Y que veais que no son necesarios ingredientes raros, caros, ni que se vendan en la Conchinchina

Y cuáles son esos desayunos “míos”? Los publico a diario en Instagram, donde los dejo además recopilados, pero también en el blog tenéis muchas ideas. Me estoy refiriendo a distintas tostadas, smoothies, porridges, yogures “con cosas”, overnight oats, puddings de chia, bizcochos, galletas…

Espero de verdad que este post te anime a desayunar mejor y más rico!!!

Despensa

  1. Copos de avena – muy útiles para hacer porridges, bizcochos, donuts, magdalenas, granolas, overnight oats… Si tienes problemas con el gluten, búscalos sin gluten (herbolarios/online) o bien utiliza a otros cereales como el trigo sarraceno, arroz inflado o la quinoa inflada.
  2. Frut@s sec@s al gusto – sobre los frutos secos, fijaos que vengan al natural o tostados, sin nada más que el fruto seco en cuestión. Todos tienen beneficios, toma los que más te gusten (almendras, nueces, avellanas, pistachos, anacardos, cacahuetes…). Sobre la fruta deshidratada (dátiles, pasas, orejones, ciruelas…) lo mismo digo: fijaos en los ingredientes y tomad las que más os gusten, puesto que tienen similares beneficios.
  3. Endulzante al gusto – cuanto menos los consumamos, mejor, pero en muchos casos mejoran el sabor y por un poquito no pasa nada! Con total franqueza os digo: NO os molestéis demasiado en buscar “la opción más saludable”: los edulcorantes artificiales (sacarina, polialcoholes como el xilitol o lo que venden falsamente como stevia, el aspartamo…) perjudican nuestra flora intestinal y además al calentarlos amargan el resultado, y los no artificiales (azúcar de todo tipo, mieles, siropes, jarabes…) al final todos son 88-100% azúcar… Personalmente mi favorito es el sirope/jarabe de arce, su sabor me gusta mucho y el hecho de que sea líquido me resulta súper cómodo.
  4. Mantequillas/cremas de frutos secos – importante fijarse en que sean 100% fruto seco (da igual al natural o tostado, las tostadas suelen estar más ricas pero a veces ni lo indican en el envase!). Aplica todo lo dicho anteriormente respecto a los frutos secos (todos tienen beneficios…). Hoy en día encontramos mantequillas de este tipo en cualquier parte, pero si os cuesta podéis hacerlas vosotros mismos (link a mis recetas aqui) o bien comprarlas en webs como myprotein, hsn, mybodygenius
  5. Especias y otros para dar sabor: canela (mejor, variedad ceylan), coco rallado, cacao puro en polvo (100% cacao, lo venden en todas partes ya)…
  6. Semillas – chia, lino, cáñamo, pipas de girasol, de calabaza… Todas son nutricionalmente interesantes, y las utilizo mucho para aportar proteína, fibra y grasas buenas sin variar el sabor y con poco volumen. Las de chia y lino tienen la particularidad de crear texturas tipo gel, y, que para absorberse, deben tomarse previamente remojadas durante unas horas (formándose el gel) o trituradas. Se encuentran ya en todo supermercado. Las de chia son mis favoritas, además con ellas se hacen deliciosas mermeladas!
  7. Pan – casero (link a todas mis recetas aqui) o comprado de calidad (en panaderías tipo Levadura Madre), o bien tipo alemán (si te gusta el sabor fuertecito del centeno, lo venden en casi todas partes) o tipo wasa (si no te importa que sea seco). Al comprar un pan, partamos de la base de que el pan se hace con harina, agua y levadura, y por tanto cuanto más se aleje de estos ingredientes, menos aconsejable será…

Nevera/congelador

8. Leche – la que te guste, animal o vegetal. Si no eres vegano y no te sienta mal la leche de vaca, te recomiendo que escojas ésta, ya que es la más nutritiva con diferencia y además es más fácil de encontrar y económica. NO tiene sentido desde el punto de vista nutricional tomar leche de soja o de avena “porque sí”, creyéndonos que son más sanas. Basta con leer las etiquetas para ver los ingredientes: puro aditivo y azúcar, cuando la de vaca contiene mucho calcio, proteínas y otros nutrientes interesantes. Ah! Y lo suyo es que sea entera o semi, la desnatada está desprovista de grasas buenas y de vitaminas súper interesantes…

9. Fruta al gusto – la que te guste, todas son interesantes, sin discriminar plátanos, mangos o uvas porque “tengan mucho azúcar”, la diferencia es ínfima, de verdad! Los frutos rojos (que puedes tener frescos o congelados) son particularmente interesantes, ya que están plagaditos de antioxidantes. Los plátanos congelados son súper útiles para hacer smoothies espesos y helados riquísimos. El aguacate y el tomate son frutas, y con ellos conseguimos unos desayunos salados estupendos.

10. Yogur – elige natural (sin sabores ni trozos de nada) y sin endulzar (ni azucares ni édulcorantes). Al igual que indicaba con la leche, y por los mismos motivos, si no eres vegano o tienes intolerancias (aunque la mayoría de intolerantes a la lactosa toleran perfectamente los yogures), te recomiendo que escojas yogures “normales”, ya sea de vaca, griego, skyr, de vaca, de cabra, de oveja… Siempre que sus ingredientes sean solamente leche y fermentos lácticos (y, si acaso, leche en polvo y/o nata), escoge el que más te guste. Al igual que la leche, mejor que NO sean desnatados por tema saciedad y nutrientes.

11. BONUS: sé que he dicho 10, pero es que no puedo excluir a los maravillosos huevos!!! Son versátiles, deliciosos, nutritivos a tope, saciantes…

A todo lo anterior podríamos añadir muchas más cosas, como superfoods (açaí, maca, espirulina…), proteínas en polvo… Pero estos no los considero ni mucho menos imprescindibles, los uso de pascuas a ramos y me gustan, pero prefiero dejar la lista en los 10 (11) anteriores 🙂 .

Bueno amig@s, espero que os haya gustado/ayudado este post!

Mermelada de higos en 1 minuto (o de orejones/ciruelas secas)

Hola amig@s!

Arrancamos otra semana con receta dulce, que se ve que la pasada os vino estupendamente esa Crema Kinder/Ferrero

Hace poquito os mostraba esta mermelada “milagrosa” por Instagram y pareció interesaros muuucho! Y no me extraña nada, puesto que se tarda 1 minuto en preparar y nos sirve para un montón de cosas ricas…

La verdad es que se me ocurrió de casualidad. Haciendo revisión de despensa me encontré un paquetito de higos secos ya pasados de fecha y bastante resecados y pensé “qué podemos hacer con ellos así rapidito?”. No sé por qué se me vino a la cabeza la receta del caramelo de dátil y decidí aplicarla. El resultado? Un manjar que solamente con olerlo ya te entran ganas de comerlo a cucharadas!

Debemos comerla a cucharadas, sin límite? Pues bien, los higos secos (y esta receta) no llevan azúcar añadido y tienen mucha fibra y micronutrientes interesantes; no obstante, al igual que ocurre con los dátiles, se trata de un alimento súper dulce y calórico que debemos comer con cierta mesura. Tened en cuenta que la fruta desecada no tiene agua y por tanto es como si fuese fruta concentrada en azúcar, por ejemplo, los higos frescos son un 16% azúcar (intrínseca), mientras que los secos son 48%…

Dicho lo cual, paso a desvelar el misterio de esta mermelada express. Al final del post encontrareis sugerencias para tomar esta delicia 🙂

Ingredientes (para un botecito mediano):

  • 125 gr de higos secos (pueden ser orejones o ciruelas secas)
  • 150 ml de agua hirviendo (ver aclaración debajo)

Preparación:

Simplemente debemos triturar con nuestra batidora más potente ambos ingredientes hasta obtener una textura de mermelada (como la de la foto).

OJO:

  • En función de lo seca que esté vuestra fruta (depende de la marca y del tiempo que lleven envasados), quizá necesitéis añadir algo más de agua, lo iréis viendo claramente!
  • Si lo hacéis en una batidora de vaso o thermomix, hará falta abrirla un par de veces y bajar lo que queda por las paredes.

Pasamos nuestra mermelada a un tarrito de cristal y dejamos que temple antes de pasar a la nevera.

Lista!

Se conserva sin problema 1 semana en la nevera – tened en cuenta que no lleva ningún conservante (ni limón ni azúcar, que ayudan a alargar la duración)

Sugerencias de uso? Miles!

Crema Kinder bueno / Ferrero rocher

Buenos días querid@s lector@s!!!

Arrrrrrancamos semana con recetita dulce, a ver si esto ayuda a sobrellevar mejor el lunes 😉 .

Lo que os traigo hoy va a suponer un antes y un después en vuestros desayunos y meriendas. No exagero.

Me arriesgaría a decir que al 80% de la población le chiflan el Kínder bueno y los bombones Ferrero rocher. Y no digo al 100% porque siempre hay excepciones, pero vamos, está claro que son dos dulces que triunfan como pocos!

Cuál es la pega de estas conocidas chocolatinas? Pues, como os imaginaréis, que ambos están hechos con ingredientes chunguillos desde el punto de vista nutricional, básicamente son puro azúcar, grasas de baja calidad y harinas refinadas; y, si bien NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA por tomarlos de forma esporádica (una o dos veces al mes), tener la versión saludable y casera para tomar con mucha más frecuencia me parece una idea fantástica que estoy deseando compartir!

El sabor OS PROMETO que es idéntico, vais a alucinar. Y no os perdáis al final del post las sugerencias de uso que os doy.

Ingredientes (para 1 bote tamaño mermelada):

  • 150 gr de avellanas (lo mejor para la textura es que sea mantequilla de avellanas, sobre todo si no tenéis una batidora potente tipo thermomix, pero si no tenéis podéis utilizar avellanas tostadas; o mitad y mitad)
  • 5 dátiles (enteros o en formato pasta), o 3 cucharadas de algún sirope tipo arce o agave
  • 40 gr de leche en polvo (imprescindible que sea en polvo, da un sabor especial y dulzor)
  • Un chorro de agua o leche (se pone un poco al principio y después se va añadiendo con cuidado hasta obtener la textura deseada)

Preparación:

Antes de empezar:

  • Si los dátiles NO son de la variedad medjoul (especialmente jugosos) o comprados en pasta, los hidratamos previamente 15 minutillos en un cuenco con agua hirviendo/muy caliente.
  • Si vamos a emplear avellanas tostadas tal cual (no en mantequilla), primero debemos convertirla en mantequilla. Para ello, ponemos el fruto seco en nuestra batidora más potente (tipo thermomix) y trituramos 5 minutos a velocidad media. Bajamos lo que quede por las paredes y programamos 3 minutos más al mismo modo.

Agregamos a la crema de avellanas los dátiles (hidratados, si es su caso), la leche en polvo y un chorro de agua o leche. Trituramos todo y vemos si le falta liquido (comparando con la textura de la foto superior). Si está demasiado seco/espeso, ponemos un poco más y volvemos a triturar 1 minuto a velocidad media.

El único secreto de esta receta es realmente tener un procesador/batidora potente, y paciencia para lograr la textura adecuada.

Probamos el sabor y agregamos más endulzante si lo vemos poco dulce.

Listo!

➡ IMPORTANTE: al tener agua/leche, debemos conservar esta crema en la nevera, y estará en buen estado una semana aprox.

➡ Ideas para tomar esta crema: tal cual con una onza de chocolate, untada en tostadas, con tortitas, con crepes, sobre/dentro de porridge, sobre/dentro de overnight oats o pudding de chia, como parte de un batido de plátano y chocolate… Como veis, las posibilidades son INFINITAS y DELICIOSAS.

Se puede hacer MANTEQUILLA en casa, con 1 ingrediente y la thermomix!

Hola amig@s!

Hoy os traigo una receta de lo más sorprendente… Cuando me contó mi madre un día que había hecho mantequilla, me quedé perpleja, me pareció lo más guay del mundo, algo como de antaño que nunca se me había ocurrido que se pudiese hacer en casa!

Cuando me contó la receta aluciné con que la mantequilla se hace simplemente batiendo nata! Así, sin más!

De modo que me fui a comprar el brick de nata, y a los 5 minutos tenía mi propia mantequilla casera, alucinante… Os recomiendo que, ya que os ponéis, compréis la nata de la mejor calidad que encontréis, si veis alguna que parezca más natural o de vacas bien cuidadas lanzaos a por ella (eso si, como leeréis más abajo, tiene que ser una nata de mínimo 35% de materia grasa, que es la que sirve para montar, no la ligera o de cocinar).

Vamos allá!

Ingredientes (para 1 tarrina de 250 gr, como las de las tiendas):

  • 500 ml de nata de mínimo 35% materia grasa
  • 100 ml de agua fría (del grifo muy fría, o mejor de la nevera)
  • Opcional (si queréis que sea salada): 3 cucharaditas de sal

Preparación:

Vertemos la nata (y la sal, opcionalmente) en la thermomix y programamos 5 minutos velocidad 4.

Si, pasado ese tiempo, no veis CLARAMENTE que hay un líquido separado de una grasa amarillenta (ver foto inferior), programad 1 o 2 minutos más a la misma velocidad.

Agregamos el agua y programamos otros 2 minutos a velocidad 4.

Con una espátula, pasamos el contenido de la thermomix al cestillo (u otro colador) para que se desprenda del líquido que pueda quedar. Es CLAVE quitar todo el líquido posible, osea que aplastadla, dejadla unos minutos escurriendo, o como buenamente podáis.

Pasamos la mantequilla a un envase apropiado (un mantequillero es lo ideal, pero si no tenéis podéis pasarla a un tupper o tarro de cristal, mejor algo bien cerrado ya que las grasas absorben los olores de la nevera), aplastándola bien.

Lista para untar!