Tarta tatin de manzana (en sartén, en 10 minutos y saludable!)

Hola querid@s!

Por aquí seguimos otra semana más de confinamiento, cocinando como siempre y tratando de compartir muchas cosas ricas para que se os haga más llevadera esta temporadita tan “particular”…

Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que no soy muy de cocinar postres, pero no porque no sea golosa sino porque precisamente me gustan tanto que prefiero dejarlos para cuando voy a restaurantes (si los preparase en casa estaríamos todo el día hinchándonos a tartas y no es cuestión jejeje). Como ahora debemos buscar sustitutos al plan de salir a restaurantes, mi idea es preparar un postrecito cada semana, para suplir ese capricho que con tanto gusto disfrutábamos 🙂 .

Por si no conocéis la tarta tatin, se trata de un postre francés muy antiguo que tiene la peculiaridad de cocinarse “del revés”, es decir, en lugar de ir montando la tarta por la base, agregando encima el relleno y después la manzana, se realiza en el orden opuesto. Es una tarta bastante complicada de hacer, por lo que cuando la vi en este perfil de Instagram, tan sencilla, con ingredientes tan normales y taaan rápida (en una sartén!), no dudé en hacerla de inmediato!

Ingredientes (para 1 tarta de 3 raciones generosas):

  • 1 manzana grande o 2 pequeñas
  • 4 cucharadas soperas de compota de manzana (comprada o hecha en casa cociendo una manzana adicional en el micro 4 minutos con un poco de agua y triturando esta mezcla después)
  • 90 gr de avena (en copos o hecha harina)
  • 2 huevos
  • 1 chorrito de leche o bebida vegetal
  • 1 cucharada sopera de algo para endulzar (miel, arce, agave, azúcar, o 2 dátiles)
  • 1 cucharadita de levadura de repostería o bicarbonato (opcional, a mí se le olvidó y quedó estupendamente)
  • vainilla (al gusto, opcional)
  • canela (al gusto)
  • media cucharadita de aceite de coco o mantequilla (para engrasar la sartén)
  • opcional para servir – helado de vainilla

Preparación:

Antes que nada, si no tenemos la compota comprada, comenzamos haciéndola siguiendo las instrucciones indicadas en el listado de ingredientes.

Ahora estamos listos para empezar nuestra deliciosa y curiosa tarta!

Lavamos las manzanas y las cortamos en gajos de un grosor de 1 dedo aprox, RESERVANDO UN CUARTO para incluir en la masa. Si queréis, podéis pelarlas.

En una sartén mediana ponemos a derretir el aceite de coco/mantequilla y disponemos las manzanas formando un bonito círculo. Dejamos a fuego medio-fuerte un par de minutos para que se doren/caramelicen un poco.

Mientras tanto, con una batidora trituramos todos los demás ingredientes del listado MENOS la compota (incluyendo el cuarto de manzana que habíamos reservado antes).

Cubrimos las manzanas de la sartén (sin moverlas!) con la compota (y opcionalmente un poco más de canela) y posteriormente con la masa líquida.

Bajamos a fuego medio-bajo y tapamos la sartén. Lo dejamos así 5 minutos o hasta que veamos que empeza a cuajarse por los bordes.

Le damos la vuelta (como si fuese una tortilla de patata) y dejamos que se cocine por el otro lado durante otros 2-3 minutos a fuego medio.

Servimos templada acompañada de helado de vainilla.

Lista!!!

En estos tiempos, hagamos PAN!

Hola amig@s!

Estas semanas estoy recibiendo un montón de mensajes alrededor del pan: preguntándome si tengo recetas de pan, contándome que se les está acabando, que lo echan de menos, otr@s me enviáis fotos de panes que habéis hecho siguiendo mis recetas…

Por todo ello he creído oportuno recopilar en un solo post todas mis recetas de este producto. Y por qué tengo distintas recetas de pan? Básicamente porque no siempre se tiene levadura de panadero ni las 3 horas que requiere una receta normal de pan…

En estas recetas encontraréis panes tradicionales, panes que se hacen con levadura de bizcochos, incluso uno con bicarbonato, unos con espera, otros sin, con distintas harinas… En todos os doy la opción de amasado a mano o con thermomix.

Y es que pocas cosas hay mas reconfortantes e increíbles que preparar pan en casa, os prometo que parece una tontería pero te sientes de lo mas realizad@ y sorprendid@de lo sencillo que es!!!

Sin mas dilación, os dejo las recetas, animaos, no os arrepentiréis!

Espero que os gusten!!!

 

Pasta alla putanesca

Buenísimos días a todos!

Hace poquito os mostraba en Instagram este platazo de pasta que preparé siguiendo una receta del gran Ottolenghi (de su libro “Simple”). Cada plato que hago de ese libro es éxito asegurado!

El famoso chef no llama a esta salsa “puttanesca”, pero viendo los ingredientes y chequeando en internet confirmé que en Italia la denominan de este modo. A su receta le he agregado anchoas (opcionales), por si queréis ponerle algo proteico.

Ya veréis qué rica queda!!!

Ingredientes (para 4 personas):

  • 300-350 gr de pasta a vuestro gusto (también podéis hacerla con calabagueti)
  • 2-4 dientes de ajo
  • media cebolla mediana
  • 2 tomates maduros (o 10 cherry)
  • unas 10 anchoas en salazón/aceite – OPCIONAL
  • 2 cucharaditas de alcaparras o alcaparrones
  • 1 puñadito de aceitunas (mejor negras, pero al gusto)
  • si queréis que pique un poco: 1 cucharada sopera de pasta harissa, o una cucharadita de copos de chile o 1 guindilla/cayena seca picada
  • 1 chorrito de agua
  • queso parmesano rallado o grana padano
  • pizca de sal (ojo, las anchoas y las alcaparras son súper saladas ya!)

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Rollitos rellenos de zanahoria, queso y curry, con salsa pesto

Hola amig@s!

Este fin de semana me he puesto las pilas editando las recetas que os he ido enseñando últimamente en Instagram. Y es que, si algo tengo ahora los fines de semana es más tiempo, y a mí como más me gusta gastarlo es compartiendo todas estas cosas ricas que preparo 🙂 .

Ojalá en estos días tan complicadillos que estamos viviendo algun@ rezagad@ se sume al carro de los cocinillas!!!

No me extiendo más, os cuento sobre los rollitos de hoy que tanto triunfaron en Instagram!

Hace unas semanas estuve en un evento “Zero waste” aquí en Luxemburgo. Pronto dedicaré un post a explicaros lo que es exactamente este movimiento, con el que estoy totalmente de acuerdo.

En este evento había distintos talleres, uno de ellos de cocina y a cargo de una famosísima autora local: Anne Faber. Si os manejáis bien con el inglés, os recomiendo su blog, videos y libros, es una chica genial, enérgica y con unas ideas deliciosas!!! Su idea fue hacer una receta con zanahorias de las que venden con sus hojas, aprovechándo éstas para hacer la salsa pesto que sirve de acompañamiento, genial verdad? Yo no encontré esas zanahorias de modo que lo hice con zanahoria rallada. Tranquilos que luego os cuento como hacer ambas versiones!

Durante el taller hicimos estos rollitos pero en modalidad “dim sum”/”dumpling”, pero no encontré ese tipo de obleas así que se me ocurrió emplear papel de arroz (se encuentran en casi todo supermercado). Seguro que las habéis visto, con las que utilizamos para estos rollitos de verano. Además, otro punto a favor del papel es que no requiere cocción, una vez rellenos te los puedes comer!

Os animáis???

Ingredientes (para 8 rollitos, unas 4 raciones)

Para los rollitos:

  • 8-9 obleas/papel de arroz (los venden en muchos supermercados en la sección internacional, o bien en tiendas asiáticas u online)
  • 200 gr de zanahoria rallada (podéis comprarlas enteras; contad entonces con unos 300 gr ya que parte se perderá al pelarlas). Versión “zero waste”: zanahorias de las que vienen con hojas (leed mis notas al inicio de este post)
  • Media cebolla mediana
  • 1 diente de ajo
  • 1 chorro de vino blanco (opcional)
  • 1/2 cucharadita de curry
  • 2 cucharadas de queso parmesano/grana padano rallado
  • 1 yogur griego, skyr o queso ricotta (aprox 100-125 gr)
  • Aceite
  • Media cucharadita de sal

Para el pesto “a nuestra bola”:

  • 1 puñado de frutos secos o pipas
  • 2 cucharadas de queso parmesano/grana padano rallado
  • 1 puñado generoso de albahaca
  • 1 puñado de cualquier hoja verde (espinaca, rúcula…) o más albahaca. Versión “zero waste”: las hojas de las zanahorias muuuy bien lavadas (leed mis notas al inicio de este post)
  • un buen chorro de aceite de oliva
  • media cucharadita de sal
  • zumo de medio limón
  • un chorrito de agua (opcional)
  • 1 diente de ajo (o 1 cucharadita de ajo en polvo)

Preparación:

Comenzamos con el relleno de los rollitos.

Para ello, picamos la cebolla y el ajo pequeñitos. Si nuestra zanahoria no venía rallada, la rallamos con un rallador o bien la picamos con el accesorio picador de la batidora (o thermomix 4 segundos a velocidad 5).

Ponemos a calentar un chorrito de aceite en una sartén a fuego medio y agregamos la cebolla y el ajo. Dejamos que se pochen un poco durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Agregamos la sal y las zanahorias y dejamos otros 5 minutos (tapado si queréis).

 

Incorporamos el vino y dejamos a fuego fuerte hasta que se evapore (2 minutos). Apartamos del fuego para que se temple y mientras preparamos el pesto.

Preparamos el pesto simplemente triturando todos los ingredientes. Podéis hacerlo todo a la vez, pero normalmente trituro antes los frutos secos para que la textura sea más homogénea. Reservamos y volvemos con nuestro relleno.

Trituramos la mezcla de zanahorias y los restantes ingredientes indicados “para los rollitos” con la batidora hasta que quede como una pasta.

Preparamos un cuenco amplio con agua y sumergimos 2 de las obleas de arroz. Cuando empiecen a estar blanditas (difíciles de manejar), sacamos una de ellas y la extendemos sobre un plato. Disponemos 2 cucharadas del relleno en el centro y lo cerramos como un paquete. Pasamos el rollito a un plato y repetimos estos pasos hasta terminar el relleno.

Servimos los rollitos templados o fríos, acompañados del pesto y, si queréis, de una ensalada sencilla aliñada con limón en lugar de vinagre.

Listo!

➡ Se conservan muy bien en la nevera durante 4 días. Congelados no quedarían bien.

Solomillo a la pimienta con boniatos deluxe

Hola querid@s!

Esta semana vengo cargada de cosas deliciosas para todos los gustos, creo que os van a encantar mis propuestas! Empiezo con la más tradicional de ellas…

El solomillo a la pimienta es de los platos más clásicos de carne en los que puede uno pensar. Esa salsita reconforta simplemente con pensar en ella, no os parece?

Cuando veo las salsas a la pimienta que venden en los supermercados me dan los 7 males… Son puro espesante, sal, grasas perjudiciales, aditivos a tope… Un despropósito solamente comparable con el de la crema de champiñones que os conté en su día.

Y me dan los 7 males porque la receta casera es rematadamente fácil! Ligera no es, porque tiene nata y en este caso no os recomiendo sustituirla por nada, ya que le da la gracia al asunto, pero por lo demás es una carne en salsa deliciosa y sin ingredientes raros.

Para acompañar nuestra carne hoy os propongo hacer unos boniatos al estilo patatas rusticas. Desde que los hice por primera vez con estos nuggets los hemos repetido 1000 veces, hasta mi padre se declaró adicto total cuando se los preparé!

Vamos alla!!!

Ingredientes (para 4-6 raciones):

  • 2 solomillos de cerdo (800 gr-1kg en total)
  • 2 cucharadas soperas de pimienta verde en conserva (la venden donde las especias o las alcaparras)
  • Media cebolla
  • 1 chorro de vino o brandy
  • 1 brick pequeño de nata para cocinar (200 ml)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 1-2 boniatos
  • especias al gusto: pimento, oregano, tomillo, ajo en polvo…

Preparación:

Para el solomillo:

Comenzamos salpimentando ligeramente los solomillos en crudo.

En una cazuela amplia, ponemos a calentar un chorro de aceite y doramos los solomillos a fuego fuerte por las dos caras.

Mientras, vamos picando la cebolla en cuadraditos pequeños.

Retiramos el solomillo a un plato y, en la misma cazuela donde lo doramos, pochamos la cebolla a fuego medio agregando una pizca más de aceite y sal.

Pasados 3 minutos, subimos a fuego fuerte, y agregamos el vino y dejamos que se evapore el alcohol. Aprovechamos para rascar el fondo de la cazuela con una espátula de madera o silicona, ya que ahí habrán quedado los juguillos del solomillo.

Incorporamos la pimienta y la nata y dejamos otro minuto.

Cortamos la carne que habíamos reservado en medallones de 1-2 dedos de grosor y los metemos en la cazuela, junto con los jugos que queden en ese plato.

Removemos y dejamos que cocine todo junto tapado 2 minutos (o mas, hasta que la carne esté a nuestro gusto).

NOTA: Puede ocurrir que la salsa se os “corte”, es decir, que quede como agua por in lado y trozos de nata por otro. En este caso, os recomiendo triturar la salsa.

Para los boniatos:

Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.

Lavamos bien los boniatos y los cortamos en gajos o palitos.

Los extendemos en la fuente del horno y los embadurnamos con el aceite, la sal y las especias elegidas.

Metemos en el horno a media altura durante 30-40 minutos (que estén tiernos).

Servimos el solomillo (con la salsa en una salsera aparte, opcionalmente) y los boniatos de guarnición. Preparad pan porque la salsa es de morirse!!!

 

➡ Se conserva bien 3-4 dias en la nevera (tened en cuenta que lleva nata). Podriais congelarlo aunque imagino que la carne quedaria algo seca y la salsa habria que volver a triturarla.

Panna cotta de limón y coco (4 ingredientes, 10 minutos)


Buenos días amig@s!

Conocéis la panna cotta? Es uno de los postres más típicos italianos, y significa literalmente “nata cocida”. Se suele servir con coulis de fruta y esta riquiiisima!

Hace poquito se me ocurrió prepararla con leche de coco en lugar de nata, ya que ésta no nos sienta muy bien, y además el sabor del coco nos encanta, y aromatizarla con limón. Además, la endulcé con sirope de arce, algo más saludable que el azúcar. Total, que no os imagináis qué resultado más delicioso!!!

Se prepara en 10 minutos (más unas horas de cuajado en la nevera) y queda súper vistosa, por lo que es carne de cañón para cenas con invitados o cuando os pidan llevar un postre!

➡ Esta receta lleva gelatina. Si os interesa conocer los beneficios y otros detalles sobre la gelatina, os remito a esta receta. Si os interesan más recetas con gelatin (dulces y saladas), haced click en este link.

Ingredientes (para 4 raciones):

  • Una lata de leche de coco (400 ml) – ojo, no sirve bebida de coco, tiene que ser de la espesa que se utiliza para curries y demás
  • Ralladura de medio limón grande o de 1 lima
  • 3 cucharadas soperas de miel, sirope de arce, agave o simplemente azúcar
  • 6 hojas/láminas de gelatina (si empleáis gelatina en polvo u agar-agar para una versión vegetariana, mirad equivalencias en google ya que a veces depende de la marca)
  • Para decorar al servir (opcional): más ralladura de limón/lima, y/o coco rallado

Preparación:

NOTA: Os garantizo éxito total con los ingredientes que os propongo arriba. Por tanto, si empleáis gelatina en polvo u agar-agar en lugar de gelatina en láminas, podéis seguir la receta pero os recomiendo que os guieis por recomendaciones para este tipo de producto ya que no sé deciros el momento en que debemos mezclarla con los demás ingredientes.

Comenzamos poniendo a hidratar las hojas de gelatina en un cuenco lleno de agua a temperatura templada (importante que no esté muy fría ni muy caliente). Deberán estar 5-10 minutos, durante los cuales haremos el resto de la receta.

Mientras se hidratan las hojas, ponemos a calentar en un cacito la mitad de la lata de leche de coco (a veces se separa la crema del líquido al almacenarla en casa, podéis mezclarla un poco si queréis pero no pasa nada), junto con la ralladura de limón/lima y el endulzante que hayamos escogido. Dejamos que hierva pero en cuanto lo haga bajamos a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Dejamos así hasta que pase el tiempo de remojo de las hojas. La idea es simplemente que la leche de coco coja el sabor del limón (una especie de infusión).

Apartamos el cacito del fuego e incorporamos la mitad restante de la lata de leche de coco. Removemos y agregamos las hojas de gelatina ya hidratadas (SIN EL AGUA DEL REMOJO). Removemos bien con unas varillas hasta que estén totalmente disueltas.

Vertemos esta mezcla en moldes de magdalena o en vasitos transparentes (o en ramequines de soufflé si sois la pera jeje) y dejamos en la nevera un mínimo de 3-4 horas para que solidifique.

Si hemos empleado moldes de magdalena, para servir la panna cotta le daremos la vuelta sobre un platito y opcionalmente pondremos más ralladura de limón y/o coco por encima para decorar. Si lo hemos preparado en vasitos, decoramos igualmente por encima.

➡ Se conserva en la nevera 2-3 dias.

Coliflor asada entera

Hola lector@s!!!

Esta receta tan chula se la debo a 2 de mis mayores inspiraciones: Ottolenghi (del que os hablé ayer mismo con motivo del muhammara) y Deliciously Ella (de la que os he hablado en incontables ocasiones).

Se las vi a ambos y enseguida quise prepararla, y es que queda realmente preciosa! Y no solamente a nivel visual, su textura es al dente, ligeramente tostadita por encima, y al ser tan suave combina genial con cualquier dip muy sabroso, como los que veréis que os sugiero debajo.

Y esto es un primer plato, aperitivo, plato único o qué narices es? Pues amig@, lo que te dé la gana jejeje. Se puede servir como aperitivo y que la gente vaya cogiendo arbolitos y mojando en la salsa. O bien cortarla y ponerla como parte de una ensalada (tipo buddha bowl), con alguna hoja verde y un huevo duro, por ejemplo. O puedes servirte más cantidad y emplearla como plato único, ya que las salsas que os sugiero tienen proteína suficiente.

Como ves, las posibilidades son muchas!!!

Vamos alla amig@s!!!

Ingredientes:

  • 1 coliflor
  • aceite
  • sal
  • propuestas de salsa sobre la que sostenerla: muhammara o cualquiera de mis hummus (haced click sobre su nombre y os redigire a las recetas correspondientes)

Preparación:

Comenzamos precalentando el horno a 180-200 grados con calor arriba y abajo.

Lavamos muy bien la coliflor y cortamos la base y las hojas de forma que la base quede plana. La idea es que sea capaz de sostenerse sola.

La secamos y la embadurnamos con aceite y sal (podéis hacerlo con las manos o con un pincel).

La envolvemos con papel de hornear o de aluminio (opcional, pero lo recomiendo para que quede jugosa por dentro). y la colocamos en una fuente de horno.

Metemos en el horno a media altura y la dejamos sin hacer nada 50 minutos.

Subimos el horno a 220 grados, sacamos un momento la coliflor y le retiramos el papel  (si es que lo pusimos).

Volvemos a meter la coliflor al horno pero ojo, activando el gratinador o subiendo la bandeja una altura adicional, ya que la idea es que se dore un poco. Dejamos así durante 10 minutos.

Transcurrido ese tiempo, normalmente la textura es al dente. No obstante, si os parece dura podéis dejarla 10 minutos extra o hasta que esté a vuestro gusto.

Mientras se prepara, podéis aprovechar para preparar la salsa/dip sobre la cual colocaremos nuestra preciosa coliflor (siguiendo las recetas que os he enlazado en los ingredientes). Queda genial cualquier dip espesito, pero si escogéis uno colorido el resultado a nivel visual es una auténtica pasada!!!

Tomamos un plato amplio y ponemos una capa muy generosa del dip escogido. La repartimos bien.

Una vez doradita, colocamos la coliflor sobre el dip, y servimos!

Puede ser templada o caliente, no importa.

➡ Mirad arriba ideas para tomarla 🙂

Muhammara (untable de pimientos asados)

Helloooo

Aquí me tenéis una semanita más trayendo cosas ricas, saludables y fáciles a vuestras mesas 🙂 .

Habéis probado alguna vez el muhammara? Es muy parecido al canario mojo picón!!! Yo lo habia probado en algún restaurante sirio o similar junto con otros untables, pero hasta que no vi la receta en el libro “Simple” de Ottolenghi, no me había animado a prepararlo en casa. (Paréntesis: de verdad, si os gusta la cocina del estilo que veis en este blog, os recomiendo el libro que he mencionado, es una auténtica pasada en todos los sentidos!!!).

Volviendo al tema del muhammara, se trata de un untable muy típico en Siria, Turquía y demás, y se hace con pimientos asados, especias y frutos secos. Se tritura todo y queda de textura granulosa, no como el hummus sino con más cuerpo.

Queda genial simplemente con crudités, picos etc (como haríais con un hummus), pero mejor aún añadiéndolo a ensaladas, en una tosta con anchoas o queso feta/requesón, como salsa para un pescado blanco… o incluso combinado con hummus en el mismo plato o tosta! Te mueres, vamos. En casa lo he hecho 2 semanas seguidas de lo que nos ha gustado y porque de verdad pega CON TODO jejeje.

Vamos allá, os parece?

Ingredientes (para un cuenco mediano):

  • 2 pimientos rojos crudos o 1 bote de pimientos asados (los podéis asar o comprarlos ya asados, en esta receta excepcionalmente NO IMPORTA porque el sabor cítrico del conservante queda camuflado por el resto de ingredientes)
  • 2-3 dientes de ajo
  • 30 gr de nueces u otro fruto seco o pipas (peso ya pelado; sirve cualquier fruto seco)
  • Especias:
    • 1 cucharadita de tomillo
    • ¼ de cucharadita de pimentón
    • Pizca de copos de chili/cayena (si queréis que pique un poco)
  • 1-2 cucharadas de vinagre (cualquiera), o zumo de limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita no muy llena de sal
  • opcional: granada

Preparación:

Si vamos a asar los pimientos:

Comenzamos asando los pimientos (si no los hemos comprado ya asados). Para ello, precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180-200 grados y, cuando esté caliente, introducimos los pimientos simplemente lavados y colocados sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Los dejamos así 40-50 minutos, dándoles la vuelta pasados 20-25 minutos. Aprovechad que abrís el horno y meted los ajos, así queda más suave y digestivo el conjunto. Los pimientos están listos cuando se ve la piel muy separada de la pulpa (se ve abriendo el horno y pinchando uno de ellos).

Los sacamos y dejamos que se templen un poco. Al contrario de lo que suele hacerse con los pimientos asados, para esta receta NO es necesario pelarlos. Desechamos solamente las pepitas y el rabito.

Si los compramos ya asados, nos saltamos lo anterior y vamos directos a esto:

Ya solamente nos queda triturar con una batidora (con thermomix, al 7) los pimientos y todos los demás ingredientes del listado.

LISTO!

Lo pasamos a un cuenco y, si queremos, decoramos con un hilillo de aceite y, ya para nota, granada.

➡ Podéis tomarlo frio, caliente o templado.

➡ Podéis emplearlo como empleariais un hummus (con crudités, picos etc) o bien añadirlo a ensaladas, en una tosta con anchoas o queso feta/requesón, como salsa para un pescado blanco… o incluso combinado con hummus en el mismo plato o tosta!

➡ Dura sin problema 4-5 días en la nevera.