Pan en Crockpot

Buenos días lector@s!

Este fin de semana presumía en Instagram de mi súper pan hecho en Crockpot… Y es que estoy absolutamente entusiasmada!!! Si me preguntasen por mis 5 recetas favoritas en Crockpot, el pan estaría sin duda entre ellas, ya que me parece un ahorro de tiempo y un resultado brutales!

➡ No sabes lo que es una Crockpot? No te preocupes! Te dejo aquí el link al post donde lo explicaba todo sobre ella.

Sigo…

Y cuál es la gracia de hacer el pan en olla lenta? Pues que te evitas los tiempos de levado, ya que la Crockpot, al calentarse taaan lenta y progresivamente, los hace por ti!

Es decir, mientras que en una receta normal de pan (ni hablamos de masa madre) hay que amasar, dejar levar 2 horas y hornear otra hora a 2 temperaturas y modos distintos, en la olla lenta solamente hay que amasar y dejar que la Crockpot haga el resto durante 2 horas! A veces amaso el pan mientras recogemos la comida del sábado, meto la masa en la Crockpot, y para la merienda podemos disfrutar ya de nuestras tostadas caseras! No es genial???

Pues vamos allá!

Ingredientes:

Preparación:

Comenzamos templando el agua, ya que no debe estar muy fría pero tampoco hirviendo. Unos 40 segundos de microondas estarían bien.

En un bol o en la thermomix, ponemos todos los ingredientes que hayamos escogido. Amasamos a mano 10 minutos, o bien 2 minutos a velocidad espiga si es en thermomix.

Pasamos esta masa a la Crockpot (os recomiendo manipularla con las manos mojadas, ya que es pegajosa hasta hacerte perder los nervios jejeje) y, si queremos darle un toque muy profesional al resultado, espolvoreamos harina o copos de avena por encima, o unas pipas. No os preocupéis si la masa es completamente deforme o tiene picos, luego con la cocción se aplana.

Antes de cerrar la Crockpot, ponemos entre la tapa y el borde de la olla un trapo/paño de cocina y ya sí que cerramos nuestra Crockpot. Esto es importante, ya que de otro modo el vapor que se genera al cocinarse caería sobre el pan y lo dejaría mojado por arriba…

Lo dejamos cocinar 1 hora y 45 minutos en Alta.

Cuando falten 5 minutos para terminar esa 1.45h, encendemos el horno tradicional a 200 grados con calor arriba y abajo.

Metemos en el horno la Crockpot SIN TAPA con el pan ya casi cocinado y lo dejamos 15 minutos para que se forme la corteza crujiente. OJO, si os da igual o preferís que no tenga corteza crujiente (que quede tipo pan de molde, que puede ser interesante si tenéis niños pequeñitos) simplemente dejad que termine de cocinarse esos 15 minutos en la Crockpot (osea 2 horas en total y listo).

Sacamos la Crockpot del horno y dejamos que el pan repose sobre una rejilla.

Bonus: CONSEJILLOS EXTRA

➡ No debemos cortarlo hasta que esté lo suficientemente frio como para poder manipularlo sin quemarnos en absoluto (mínimo 15 minutos). No os precipitéis, ya que ese reposo termina de cocer el pan y además puede sentaros mal al estómago!

➡ Dura tierno 4 días aproximadamente.

➡ Suelo guardarlo en la nevera cortado en rebanadas dentro de una bolsa de tela. También podéis guardarlo entero y/o dejarlo fuera de la nevera.

➡ Podéis congelarlo cortado en rebanadas. De este modo, cuando queráis emplearlo solo habrá que sacar la rebanada y ponerla al tostador directamente!

Pastel de puerros, repollo y bacon

POST REEDITADO

Hola amigos!

Este pastel lo publiqué hace ya casi dos años y desde entonces lo hemos preparado un montón de veces… Podría decir que es mi salvación para terminar con los interminables repollos, sobre todo teniendo en cuenta que mi marido no soporta el repollo y ADORA este pastel!

Aparte de chiflar en mi casa, sois muchos los que me escribís diciendo que habéis hecho esta receta y que os ha encantado. Y es que es verdaderamente sorprendente la combinación del repollo, el puerro y el bacon, nunca dirías que quedarían tan absolutamente deliciosos juntos! Y además gusta tanto frío tipo quiche con ensalada, como caliente con arroz y tomate frito.

La receta de este pastel la vi en el blog de El Comidista, no me voy a atribuir un mérito que es tooodo suyo!

Espero que os guste!!!

Ingredientes (4-6 raciones):

  • un cuarto de repollo
  • 1 paquetito de bacon (100 gr aprox, mejor en taquitos para evitarnos cortarlo)
  • 1 puerro (sustituible por cebolla)
  • 4-5 huevos
  • 150 ml de leche
  • media cucharadita de sal (ojo, el bacon es muy salado)
  • pimienta
  • aceite de oliva
  • Para acompañar: arroz blanco con tomate frito para una versión caliente; ensalada sencilla para una versión fría

Preparación:

Comenzamos lavando el repollo y cortándolo muy pequeñito con un cuchillo grande. Lo cocemos al vapor (en un estuche de microondas, 8 minutos) o en abundante agua hirviendo (15 minutos). Escurrimos bien si lo hemos cocido en agua.

Vamos precalentando a 180ºC con calor arriba y abajo.

Picamos el bacon (si no venía ya así) y lo doramos ligeramente en una sartén muy caliente (no hace falta poner aceite, veréis que la grasilla del bacon es suficiente para que no se pegue nada).

Cortamos el puerro/cebolla a lo largo, lo lavamos bien (tiene tierra seguro!) y lo cortamos también muy pequeñito. Lo incorporamos a la sartén del bacon junto con un hilillo de aceite, y dejamos que se poche un poco, 8 minutos tapadito.

En un bol grande batimos los huevos con la leche, la pizca de sal y la pimenta negra (podéis ser generosos con ésta). Cuando esté listo el puerro+bacon, lo agregamos a ese cuenco y el repollo también.

Volcamos esta mezcla en el molde que vayamos a emplear. Os recomiendo forrar el molde con papel de horno, de esta forma desmoldarlo será coser y cantar 🙂 .

Metemos el pastel en el horno unos 40 minutos. Cuando al pincharlo con un cuchillo salga limpio, está listo. En caso contrario, lo dejamos un ratito más hasta que lo esté.

Dejamos enfriar antes de desmoldarlo (luego podemos comerlo frio o caliente, la espera es solo para evitar que se rompa!) y servimos con un poco de buen tomate frito, mayonesa, o simplemente junto a una ensalada sencilla.

➡ Se conserva en la nevera perfectamente 4 días. Estos pasteles no quedan bien descongelados /(en cuanto a textura).

Canelones gratinados de bacalao con tomate (versiones tradicional y ligera)

Muy buenos días amig@s!

Hoy os traigo una receta que vi hace tiempo en el perfil de Goutdhestia y que me conquistó por completo (al verla y después de tomarla jejeje). Como aquí en Luxemburgo el verano tiene días fresquitos, encender el horno no es ninguna locura, pero no la compartí antes con vosotros porque entiendo que por España el horno también está de vacaciones por un tiempecito jejeje.

Se trata de un plato espectacular que, si bien es muy fácil de hacer, es algo laborioso como suele ocurrir con lasagnas, moussakas y este tipo de platos que son masa + relleno + bechamel. No obstante, merece totalmente la pena el tiempo, ya veréis!

Vamos allá amig@s, tomad nota de esta súper receta para vuestro próximo homenaje con gente en casa o vosotr@s mism@s!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 2-3 calabacines medianos (versión más ligera), o bien 1 paquete de placas de canelones (versión más tradicional)
  • 500 gr de bacalao crudo desalado (puede ser del congelado)
  • 300 gr de tomate frito (aprox 1 latita; mirad que sea de buena calidad o casero)
  • 1 cebolla
  • 300 gr de bechamel (os dejo aquí el link con mi receta de bechamel ligera; también podéis comprarla hecha si es de muy buena calidad, o hacer la tradicional siguiendo vuestra receta favorita)
  • aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Comenzamos con las placas de canelones:

  • Si decidimos hacer la versión ligera, simplemente lavaremos los calabacines y los laminaremos a lo largo con una mandolina o cuchillo afilado. Los ponemos en el microondas 6 minutos (tapados en un plato o bien en un estuche de vapor) para que se ablanden y pierdan agua. Reservamos.

  • Si los preferimos con pasta, los cocemos o hidratamos según indique el paquete. Reservamos.

Ahora vamos con la salsa de bacalao con tomate.

  • Picamos fina la cebolla y la ponemos a pochar en una cazuela con un chorrito de aceite – 7 minutos a fuego medio removiendo de vez en cuando.
  • Incorporamos el tomate y una pizca de sal y, cuando esté hirviendo, agregamos el bacalao previamente desmenuzado o cortado con tijeras según lo vamos echando en la cazuela.
  • Dejamos que se cocine todo junto 5 minutos tapadito y fuego medio-suave. Reservamos.

Una vez tengamos esto listo, os recomiendo dejar que se temple y meterlo en la nevera unas horas, para que coja consistencia y sea más fácil montarlos. Si no queréis/podéis, no pasa nada.

Preparamos la bechamel justo antes de comer el plato (si no, corremos el riesgo de que solidifique demasiado). Recordad que podéis seguir mi receta ligera, una tradicional que os guste, o comprarla ya hecha pero de calidad.

Una vez tengamos todo listo, precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

Y montamos el plato.

  • Tomamos las láminas de calabacín o placas de canelón cocidas y las rellenamos de la mezcla de bacalao con tomate, como veis en la foto.

  • Vamos disponiendo los rollitos uno al lado del otro en una fuente apta para horno (grande o individuales).

  • Cuando estén todos, cubrimos con la bechamel.

  • Horneamos 10 minutos o hasta que esté gratinado por arriba; si pasado ese tiempo no lo está, poned al grill o subid la bandeja de horno hasta arriba y la temperatura a 250 grados.

Listo!!!

Caponata siciliana (ragout frío de berenjenas)

Buenísimos días lector@s!

Hace unos cuantos años estuvimos de viaje en Sicilia. Nos encantó la isla, es increíble la diversidad que tienen en general en un territorio no tan grande!

Hay mil planes que hacer y una gastronomía típica de lo más abundante. Hace tiempo compartí con vosotros la receta de pasta con le sarde, tan típica de allí y que consiste básicamente en una salsa de sardinillas y tomate BRUTAL.

Pues bien, hoy os traigo otra receta súper conocida tradicional de allí. Se trata de un aperitivo frío que suelen servir sobre pan (normal o pita) recién tostado, y que consiste en una especie de estofado agridulce de berenjenas de sabor adictivo…

La receta tradicional tiene bastantes más pasos (y grasa) que esta que os propongo yo hoy. Ya sabéis que me gusta darles una vuelta “vaga y saludable” a ciertas recetas tradicionales laboriosas y contundentes para que os animéis más a hacerlas 😊.

Ingredientes (para un aperitivo para 4 personas):

  • 1 berenjena grande o 2 pequeñas
  • 3 tomates medianos
  • 1 cebolla
  • 2 cucharadas soperas de vinagre
  • 2 cucharadas soperas de azúcar o miel
  • 2 cucharadas soperas de alcaparras
  • 3 cucharadas soperas de aceitunas verdes sin hueso
  • Aceite
  • Pizca de sal
  • Para server: pan (normal o de pita) tostado

Preparación:

Comenzamos pelando la cebolla y cortándola en tiras o cuadraditos.

La ponemos a pochar en una cazuela con un a pizca de sal y un chorro de aceite a fuego medio. La dejamos 8 minutos aprox.

Lavamos y troceamos el tomate en cuadraditos pequeños y lo agregamos a la cazuela. Dejamos 5-7 minutos a fuego más fuerte, para que vaya perdiendo agua.

Lavamos la berenjena y la cortamos en dados tamaño bocado. Picamos las aceitunas ligeramente. Incorporamos ambas a la cazuela, junto con el vinagre, el azúcar y las alcaparras.

Tapamos y dejamos que cueza todo junto, tapado y a fuego suave, hasta que las berenjenas estén súper tiernas (esto es CLAVE), no menos de 15 minutos.

En cuanto esté templado, pasamos a un cuenco y dejamos enfriar en la nevera.

➡ Este plato se toma frío y sobre pan tostado, pero podríamos emplearlo caliente como salsa para pasta.

➡ Se conserva unos 4 días en la nevera sin problema. Congelarla no quedaría muy bien de textura me temo…

Pastel gratinado de sardinillas y ricotta

Hola amig@s!

Siempre hemos oído lo buenísimo que es para la salud el pescado azul (salmón, atún, boquerón/anchoa, caballa, salmonete, pez espada, sardinas). Que si tiene mucho omega 3, que si su proteína es de fantástica calidad, que si tienen también calcio… Pero luego nos vienen con el tema de los metales pesados, que abundan en la mayoría de estos peces, y entonces nos armamos un lio en la cabeza que no sabemos por dónde salir!

Todo lo anterior es cierto, tanto lo bueno como lo malo, pero hay un pescado que tiene solamente la parte buena, y que encima es baratísimo: las sardinas!

Su época perfecta es primavera-verano, de modo que tenemos muchos meses para disfrutar de ellas (aunque las de lata siempre están y son igualmente deliciosas!). Personalmente soy muy fan de las sardinas, tanto en su versión enlatada como en su versión fresca.

Quizá penséis: y qué hago con sardinas? Pues bien, si solo se te ocurre tomarlas a modo aperitivo con unas tostas, te dejo aquí enlazadas un montón de recetas que he hecho con ellas, todas ellas súper apetecibles!!! Desde empanadas hasta distintos platos de pasta y ensaladas, todos ellos deliciosos!

Pues bien, hoy añado una más al listado, un pastel/gratén que he repetido ya en dos ocasiones y que ha triunfado tanto en mi casa como en vacaciones con toda mi familia. Es delicioso y facilísimo de hacer, probadlo calentito y frio, os prometo que os va a enamorar!!!

Ingredientes (para un pastel de 4 raciones):

  • 3 latas de sardinas/sardinillas (unas 4 sardinillas por persona)
  • 1 calabacín mediano
  • 1 tarrina de queso ricotta (aprox 400 gr, podría ponerse otro queso pero no he probado, con este os garantizo que queda perfecto)
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas soperas de pan rallado y otra para poner por encima
  • 2 cucharadas soperas de queso parmesano/grana padano rallado y otras 2 para poner por encima
  • 1 cucharadita de orégano u otra hierba del estilo
  • Opcional (si queréis que quede más terso, menos pastoso) – 2 huevos
  • NADA DE SAL (las sardinas y el parmesano son súper salados ya)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

Antes de empezar, os propongo 2 formatos distintos:

  • uno es a modo pastel, todo mezclado,
  • y el otro es a modo gratén, poniendo las sardinillas en la base y cubriéndolas con la mezcla de queso y demás, formando capas.

La única diferencia en cuanto a la ejecución es triturar o no las sardinas junto con los restantes ingredientes, de modo que escoged la que más os guste 🙂 . Yo he probado las 2 y me gustan por igual.

Pues bien, para esta receta lo único que tenemos que hacer es triturar con una batidora (o thermomix a velocidad 5-7 progresiva 30 segundos) todos los ingredientes del listado (excluyendo las sardinas, si optáis por el formato gratén).

En un molde alargado o redondo:

  • Formato gratén: disponemos la mitad de la mezcla de queso y demás. Ponemos por encima las sardinas, cubrimos con la otra mitad de mezcla de queso y espolvoreamos por encima el parmesano y el pan rallado que habíamos reservado.

  • Formato pastel: ponemos toda la mezcla en el molde y espolvoreamos por encima el parmesano y el pan rallado que habíamos reservado.


Metemos en el horno a media altura y dejamos cocinarse hasta que el pan esté doradito (aprox 30 minutos).

Y listo!

➡ Este pastel se puede comer tanto frio como caliente, está buenísimo de ambas formas.

➡ La guarnición que más me pega es una sencilla ensalada (verde, tomate y cebolla), ya que es bastante contundente.

➡ Se conserva sin problema 4 dias en la nevera. No recomiendo congelarlo, ya que el calabacin y el ricotta pierden liquido al descongelarse.

Donuts bombón (saludables y deliciosos)

Hola amig@s!

Tras el éxito del pastel de chocolate saludable para auténticos golosos, os traigo una receta en la misma línea pero más fácil aún!

Se trata de la versión casera y sin cochinadas de los donuts bombón. Ya sabéis que por lo general prefiero tomar los postres originales aunque sea con menos frecuencia, ya que las versiones healthy me suelen defraudar... Así que en este blog únicamente encontraréis las recetas que verdaderamente me parecen un triunfo, las que os animo DE VERDAD a preparar.

Respecto al molde, siendo sincera no soy muy amiga de tener mil cacharros y moldes en casa (la gente que viene a casa y ve mi cocina se sorprende de los pocos artilugios que tengo para todo lo que cocino 😂); no obstante, una amiga me regaló estos que tenía de sobra y pienso que pueden valer la pena. Sobre todo si tienes niños en casa, porque tanto esta receta como cualquiera de magdalenas se pueden hacer con ellos y la gracia de forma redondita hace que les atraigan más!

Animaos!!!

Ingredientes (para 6 donuts medianos – una ración razonable serían 2 por persona):

  • 1 plátano maduro
  • 2 cucharadas soperas de compota de manzana (casera o comprada), o bien 1 manzana pequeña asada (en horno o microondas)
  • 2 huevos
  • 40 gr de harina (pueden ser copos de avena, o bien cualquier harina, mejor integral)
  • 1 cucharadita de levadura tipo Royal
  • 4 onzas de tu chocolate favorito (mejor >85% cacao)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

Trituramos todos los ingredientes con una batidora EXCEPTO el chocolate.

Repartimos esta mezcla en nuestros moldes de donut/magdalenas e introducimos en el horno a media altura.

Los horneamos 20 minutos sin abrir el horno. Pasado ese tiempo pinchamos uno y, si sale limpio, sacamos los moldes; si no, dejamos otros 5 minutos más.

Cuanto estén, los dejamos templar unos minutos SIN DESMOLDAR.

Mientras, derretimos el chocolate en el microondas, poniendo las onzas en un cuenco y programando 1 minuto. Removemos y metemos otros 30 segundos.


Desmoldamos los donuts/magdalenas sobre un plato forrado con papel de horno y los cubrimos del chocolate con ayuda de una cucharita.

Metemos ese plato en la nevera y dejamos hasta que el chocolate se endurezca (mínimo 1 hora).

Listos!!!

 

Pollo en salsa de tomate picante (en Crockpot)

Hola amig@s!

Hace poquito os mostraba en Instagram este pollo tan delicioso y jugoso que preparé con mi Crockpot el mismito día que me la regalaron jejeje. Investigando recetas por la red para preparar con mi nueva olla, encontré una en Directo al paladar que me atrajo mucho (por su simplicidad y buena pinta de los ingredientes), de modo que a ello me puse y, por si sirve de credencial, mi marido dijo que era lo más rico que había preparado en todo el confinamiento, y de hecho lo hemos preparado más de 5 veces desde entonces!

➡ No os pongo receta “sin Crockpot” puesto que no la he probado… Os remito a este post donde os explicaba todo sobre esta olla de la que estoy enamorada 🙂 .

Vamos allá con este delicioso pollo!!!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 6-8 contramuslos o jamoncitos/muslitos de pollo (sin piel, con o sin hueso)
  • 1 cucharada de mostaza
  • 1 cucharada de salsa sriracha (picante – sustituible por 1 cucharadita de tabasco)
  • 1 cucharada de ketchup (sustituible por 1 cucharada de tomate concentrado en pasta)
  • 1 cucharadita de miel o azúcar (si habéis puesto ketchup no hace falta)
  • media cucharadita de sal
  • 1 chorrito de vino o whisky
  • Pimienta al gusto

Preparación:

Ponemos todos los ingredientes de la receta (menos el pollo) en la Crockpot (o en un cuenquito aparte) y removemos.

Incorporamos los contramuslos y los embadurnamos bien.

Programamos 3 horas a temperatura alta.

Listo, así de simple!

➡ Como guarnición, queda genial boniato asado (o en la crockpot jeje) o arroz blanco.

Gelatina de tomate

Muy buenos días querid@s lector@s!!!

Hoy os traigo una receta nivel estrella Michelin, pero que podéis hacer en casa con ingredientes MUY básicos, es más fácil imposible.

Estoy particularmente orgullosa de ella, ya que me la he inventado yo solita y me consta que es una de las cosas que sirven “esferificadas” en muchos restaurantes con estrella Michelin.

Se me ocurrió al preparar tomate frito en conserva, para lo cual hay que “desaguar” los tomates frescos previamente, y pensé que seguro que se podía aprovechar ese agua en lugar de tirarla, y voilà!

Y con qué se toma esto? Pues igual que un tomate, es decir, por ejemplo en modo ensalada con mozzarella o burrata, rúcula y aguacate; otra opción riquísima es con bonito/atún/melva de calidad y una tostada… También puede acompañar una carne fría tipo fiambre, carpaccio o roast beef…

Vamos allá!!!

Ingredientes (para una gelatina grandecita, como acompañamiento para 6 raciones):

  • 500 gr/ml de agua de tomate (se obtiene sencillamente de estrujar tomates con las manos sobre un cuenco grande) o de tomate natural muy bien triturado con la batidora
  • 6 hojas de gelatina (si la hacéis con gelatina en polvo o con agar agar, seguid las proporciones líquido-gelatina que os indique el envase)
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • media cucharadita de sal
  • orégano seco al gusto
  • ajo seco en polvo al gusto (opcional pero para mí gusto le da un toque delicioso)

Preparación:

Hidratamos la gelatina dejándola en un cuenco con agua a temperatura ambiente. Con un par de minutos es suficiente.

Mientras, extraemos el agua de tomate o trituramos el tomate (ver indicaciones en el listado de ingredientes) y lo calentamos 1 minuto en el microondas. Ojo, NO queremos que hierva ni mucho menos, simplemente que esté templado-calentito para que la gelatina se disuelva bien.

Una vez caliente, agregamos los demás ingredientes del listado, incluida la gelatina ya hidratada. Removemos bien con un tenedor hasta que desaparezca la gelatina.

Pasamos esta mezcla al molde que vayamos a usar. Os recomiendo hacerlo en moldes de magdalenas o en un tupper bajito, ya que es muy frágil al desmoldarla y se rompe con facilidad (en la foto veis que yo utilice un tupper alto, y se me rompió entera…).

Metemos tapada en la nevera y dejamos solidificar. En 4-6 horas estará cuajada y lista para disfrutar!

➡ Ver arriba sugerencias para comer esta delicia.

 

 

Cómo hacer conservas caseras

Muy buenos días!

Me hace mucha ilusión compartir este post con vosotr@s, ya que es información recién aprendida para mí. Hasta hace poco, cuando cocinaba gran cantidad de tomate frito para el invierno, lo congelaba y listo, pero es cierto que muchas veces me daba rabia tener que haberme acordado/previsto descongelarlo para utilizarlo, y ademas me ocupaba mucho espacio en el congelador…

Total, que me puse a investigar en internet y me encontré con una enorme cantidad de métodos y trucos contradictorios entre sí… Total, que vengo a traeros un método sencillo y seguro para hacer vuestras conservas en casa.

IMPORTANTE: antes de empezar, una precision. Este método sirve para salsa de tomate y para mermeladas tradicionales (de las que llevan azúcar y limón – NO es el caso de las que publico en este blog). No puedo por tanto asegurar su seguridad (que no os cojáis una intoxicación) con otras preparaciones vegetales, carnes guisadas o con pescados tipo atún, ya que el método de conservación a seguir es distinto en función el PH del producto que envasamos. Si lo que queréis conservar son cosas distintas a tomate frito o mermeladas tradicionales, os recomiendo que busquéis en internet o libros cómo hacerlo.

Primer paso: elección/adquisición de los botes y tapas

Podemos hacer conservas:

  1. reutilizando botes de cristal que tengamos por casa: en este caso es importante estar seguros de que en su día los abrimos “a mano”, no haciendo palanca o deformando la tapa (de lo contrario entraría aire y arruinaría la conserva).
  2. con botes o tapas nuevos: es la opción más segura aunque implica comprar.
    • podemos hacerlas con botes y tapas nuevos (que podemos comprar en cualquier hipermercado, en unos chinos o en tiendas online como ésta que es suuuper barata 
    • o bien reutilizando los botes pero comprando tapas nuevas (que venden en los mismos sitios anteriores).

En el mercado encontraréis distintos tipos de tapas. Os cuento las más habituales:

  • Las tapas más frecuentes (la que se nos viene a la mente si pensamos en una tapa jejeje) son las que se llaman “de botón”, que son las que tienen una especie de bultito en la superficie. La finalidad de ese “bultito” es indicarnos si hemos hecho bien el vacío o no, luego os cuento. Es el tipo de tapa que os recomiendo.

  • Otro tipo de tapas son las planas, que no tienen bultito. En mi caso, los botes que veis en la foto son de este tipo, luego os cuento la forma de saber si se ha hecho el vacío en ambos tipos de bote.

  • Otra opción, la más “pro”, segura y bonita (también son bastante más caros), es comprar tarros premium, de las marcas Weck o Le Parfait. Tienen la ventaja de que se pueden reutilizar muchísimas veces y además por su formato con goma y clip nos garantizan 100% saber si ha tenido éxito nuestro proceso de conservación. Os dejo el link de amazon.

Segundo paso: cocinar

Os dejo la receta de la salsa de tomate o tomate frito. Podéis añadir ajo, cebolla y/o las especias que os gusten.

Tercer paso: rellenar los botes

Antes de rellenar los botes, aseguraos de lo siguiente:

  • Los botes están perfectamente limpios (de lavavajillas). Cualquier suciedad puede arruinar nuestra conserva y volverla peligrosa. Si los acabáis de comprar, en principio no hace falta lavarlos, con el hervido que haremos una vez rellenos será suficiente.
  • El relleno debe estar muy muy caliente (recién hecho o recién recalentado, pero muy caliente).

Ahora ponemos una cucharita dentro del bote a rellenar (esto impedirá que estalle el bote por la diferencia de temperatura) y rellenamos los botes vertiendo en ellos directamente lo que queramos, con cuidado de no manchar los bordes (si los manchamos, los limpiamos con un papel) y dejando un espacio de 2 dedos máximo sin rellenar (1,5 cm, esto es importante).

Cerramos los botes con la mano (con una fuerza razonable, sin pasarse).

Cuarto paso: baño maría

En la olla más grande que tengamos, ponemos un trapo de cocina cubriendo la base y los laterales de la olla. Colocamos los botes encima (en la mía caben 4 botes de 350 ml) en vertical y llenamos de agua hasta cubrir 3 dedos por encima los botes.

 

Tapamos la olla, ponemos a calentar el agua y dejamos hervir a fuego medio 30 minutos. Si vuestros botes son notablemente más grandes o más pequeños que los míos, ajustad el tiempo 10 minutos arriba o abajo.

Separamos la olla del fuego y esperamos a que se temple el agua antes de sacar los botes (de nuevo, para evitar cambios bruscos de temperatura que puedan hacer estallar los botes).

Quinto paso: dejar que se haga el vacío

Una vez que los botes estén templados, los sacamos de la olla y los dejamos reposar en vertical en una mesa, sin tocar, entre 8 y 12 horas. Durante ese tiempo se producirá el vacío sin que hagamos nada más.

Sexto paso: comprobar que se ha hecho el vacío

  • Si vuestra tapa es “de botón”, pulsad en el centro de la tapa con el dedo. Si veis que la podéis hundir, NO se ha hecho el vacío. Si no os permite hundirla, está bien. (Queda más claro si cogéis una conserva que tengáis en casa y un bote vacío que tengáis y hacéis vosotros la prueba, saldréis de toda duda).
  • Si vuestra tapa es plana (como las mías), debéis observar los envases a la altura de vuestros ojos y comprobar que la superficie está ligeramente curvada hacia abajo en el centro (es muy sutil). Si es así, se ha hecho el vacío. Cuando compras las tapas, son totalmente planas, no hay curvatura.
  • Si vuestros tarros son tipo Weck o Le Parfait, retirad los clips y comprobad que las tapas no se sueltan (que están fuertemente “succionadas”).

IMPORTANTE: os recomiendo que, si tenéis dudas sobre alguno de los botes, lo consumáis en unos días o lo congeléis, antes que arriesgaros a tener que tirarlo o cogeros una intoxicación!

Y ya estaría! Ahora podéis guardar vuestros botes en la despensa o en un armario al que no le de la luz. Los tendréis listos para consumir hasta 1 ano!

Piquillos rellenos de atún con tomate

Buenos días!!!

El otro día os enseñaba por Instagram una comida muy rápida que preparé al llegar de vacaciones. Siempre que voy por España aprovecho para traerme ciertas cosas que aquí no encuentro (o las hay pero a precios desorbitados), como los pimientos del piquillo.

Básicamente empleé el mismo relleno que el de los huevos rellenos clásicos, pero con pimientos. El resultado fue una delicia lista en 15 minutos y disfrutable hasta por 4 días!

Animaos antes de que empecemos con la temporada de lentejas y demás guisos!!!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 1 bote de pimientos del piquillo (los tarros de 340 gr suelen traer unos 12 pimientos)
  • 3 huevos
  • 2 latas de atún en conserva (en aceite de oliva o al natural)
  • 3 cucharadas de yogur natural sin endulzar y lo más espeso posible (o mayonesa, si preferís)
  • 3 cucharadas de tomate frito (casero o comprado de receta artesana)
  • Pizca (muy poca) de sal

Preparación:

Comenzamos poniendo a cocer los huevos. Para ello, simplemente pondremos los huevos en un cacito con un chorro de vinagre y mucha agua, encendemos el fuego y dejamos cociendo a borbotones durante 10 minutos.

Mientras tanto, en un cuenco amplio vamos mezclando el atún (escurrido), la sal, el yogur y el tomate frito, aplastando con un tenedor.

Cuando terminen de cocer los huevos, los metemos en un cuenco de agua muy fría (simplemente para poder pelarlos sin quemarnos) y los pelamos. Los troceamos y los agregamos al cuenco anterior.

Podéis si queréis triturar el relleno. Personalmente no me importa que se noten los trocitos, y así me evito fregar la batidora jejeje.

Vamos rellenando los pimientos con cucharaditas del relleno y con mucho cuidado, ya que se rompen con facilidad. Los disponemos en un plato o fuente amplia.

Una vez rellenos todos los pimientos, los guardamos en la nevera para que cojan más textura, y listos!

➡ Estos pimientos van genial con una ensalada sencilla, por ejemplo rúcula aliñada con vinagreta, o añadiendo algún tomate y/o cebolla, o con unos espárragos blancos.

➡ Se conservan bien 4 días en la nevera. No recomiendo congelarlos, la textura quedaría rara.