Recetas para disfrutar de la Cuaresma

Hola amigos!

Un añito más saco a pasear este post que he ido actualizando cuaresma tras cuaresma… Y es que el pasado miércoles fue Miércoles de Ceniza, día que representa para los católicos el inicio de la Cuaresma (periodo de 40 días que precede a la Semana Santa).

Durante este tiempo resurgen en cocinas y restaurantes año tras año numerosos platos típicos: potaje de vigilia, buñuelos de bacalao, torrijas, pestiños, mona de pascua… ¿Y por qué preparo un post sobre esto? Muy sencillo.

  • Para aquellos que sigáis la tradición católica de la Cuaresma, sabréis que los viernes durante estos 40 días no se debe comer carne, cosa que para muchos no es tan fácil, y por ello os traigo una serie de recetas ricas ricas (no digo que sean “tan ricas que os harán olvidar que no podéis comer carne” porque la idea de esta “restricción” es precisamente hacer un pequeño sacrificio jeje).
  • Para los que no sigáis la tradición, tomaos el post como una serie de ideas con ingredientes de temporada para reducir vuestro consumo de carne, que dado el panorama de recomendaciones vs realidad, creo que no está de más…

De la sección Cremas, os propongo cocinar una gran cantidad de alguna de las siguientes, tendréis un primer plato para toda la semana, o incluso plato único si las hacéis espesas y las acompañáis de un huevo poché!

Los Guisos de Legumbres son de lo mas recomendables, y si encima les quitamos el chorizo y demás carnes ni os cuento! Acordaos de remojarlas la noche anterior y, si además tenéis olla express o Crockpot, será pan comido!

Como la Pasta y Arroces son siempre bien recibidos, ahí van mis propuestas:

En las siguientes propuestas las protagonistas son las Verduras y hortalizas, pero podéis convertirlas en plato único ajustando cantidades y poniendo alguna guarnición como arroz o ensalada, lo que más “pegue” en cada caso:

Sin duda el gran protagonista de la Cuaresma es el Pescado. No hace falta dejarse el sueldo en un gran pescado para hacer al horno con el miedo de “que se nos pase” o “se nos quede crudo”… En mis propuestas os aseguro el éxito, os reto a ello!

Bueno amigos, espero que os haya gustado este post y que compartáis conmigo vuestras ideas, siempre siempre son bien recibidas!!!!

10 imprescindibles en mis desayunos

Hola a tod@s!

Ayyy qué ganas tenia de publicar este post!

Los que me seguís por Instagram sabéis de sobra que me encanta desayunar. Si bien no es cierto que sea la comida más importante del día (ni siquiera es necesaria si no tienes hambre, ni mucho menos currársela demasiado) es el único momento en que me apetecen ciertas cosas y, además, por qué no decirlo, me divierte mucho prepararlos y servirlos bonitos!

Sé que a much@s os cuesta saliros de los desayunos tradicionales (tostadas con mantequilla y mermelada / aceite, magdalenas, cereales, galletas…), y es que hay costumbres que cuesta cambiar, pero os animo muchísimo a que probéis aunque sea una temporadita, o poco a poco, a probar algunos de mis desayunos. Os prometo que no os arrepentiréis, y os sentiréis mucho más saciados, enérgicos y en definitiva sanos que tomando los desayunos tradicionales! Ese es precisamente el objetivo de este post: poneros más fácil que tengáis una despensa y nevera apropiada para hacer multitud de desayunos variados, al nivel de “currado” que cada uno escoja! Y que veais que no son necesarios ingredientes raros, caros, ni que se vendan en la Conchinchina

Y cuáles son esos desayunos “míos”? Los publico a diario en Instagram, donde los dejo además recopilados, pero también en el blog tenéis muchas ideas. Me estoy refiriendo a distintas tostadas, smoothies, porridges, yogures “con cosas”, overnight oats, puddings de chia, bizcochos, galletas…

Espero de verdad que este post te anime a desayunar mejor y más rico!!!

Despensa

  1. Copos de avena – muy útiles para hacer porridges, bizcochos, donuts, magdalenas, granolas, overnight oats… Si tienes problemas con el gluten, búscalos sin gluten (herbolarios/online) o bien utiliza a otros cereales como el trigo sarraceno, arroz inflado o la quinoa inflada.
  2. Frut@s sec@s al gusto – sobre los frutos secos, fijaos que vengan al natural o tostados, sin nada más que el fruto seco en cuestión. Todos tienen beneficios, toma los que más te gusten (almendras, nueces, avellanas, pistachos, anacardos, cacahuetes…). Sobre la fruta deshidratada (dátiles, pasas, orejones, ciruelas…) lo mismo digo: fijaos en los ingredientes y tomad las que más os gusten, puesto que tienen similares beneficios.
  3. Endulzante al gusto – cuanto menos los consumamos, mejor, pero en muchos casos mejoran el sabor y por un poquito no pasa nada! Con total franqueza os digo: NO os molestéis demasiado en buscar “la opción más saludable”: los edulcorantes artificiales (sacarina, polialcoholes como el xilitol o lo que venden falsamente como stevia, el aspartamo…) perjudican nuestra flora intestinal y además al calentarlos amargan el resultado, y los no artificiales (azúcar de todo tipo, mieles, siropes, jarabes…) al final todos son 88-100% azúcar… Personalmente mi favorito es el sirope/jarabe de arce, su sabor me gusta mucho y el hecho de que sea líquido me resulta súper cómodo.
  4. Mantequillas/cremas de frutos secos – importante fijarse en que sean 100% fruto seco (da igual al natural o tostado, las tostadas suelen estar más ricas pero a veces ni lo indican en el envase!). Aplica todo lo dicho anteriormente respecto a los frutos secos (todos tienen beneficios…). Hoy en día encontramos mantequillas de este tipo en cualquier parte, pero si os cuesta podéis hacerlas vosotros mismos (link a mis recetas aqui) o bien comprarlas en webs como myprotein, hsn, mybodygenius
  5. Especias y otros para dar sabor: canela (mejor, variedad ceylan), coco rallado, cacao puro en polvo (100% cacao, lo venden en todas partes ya)…
  6. Semillas – chia, lino, cáñamo, pipas de girasol, de calabaza… Todas son nutricionalmente interesantes, y las utilizo mucho para aportar proteína, fibra y grasas buenas sin variar el sabor y con poco volumen. Las de chia y lino tienen la particularidad de crear texturas tipo gel, y, que para absorberse, deben tomarse previamente remojadas durante unas horas (formándose el gel) o trituradas. Se encuentran ya en todo supermercado. Las de chia son mis favoritas, además con ellas se hacen deliciosas mermeladas!
  7. Pan – casero (link a todas mis recetas aqui) o comprado de calidad (en panaderías tipo Levadura Madre), o bien tipo alemán (si te gusta el sabor fuertecito del centeno, lo venden en casi todas partes) o tipo wasa (si no te importa que sea seco). Al comprar un pan, partamos de la base de que el pan se hace con harina, agua y levadura, y por tanto cuanto más se aleje de estos ingredientes, menos aconsejable será…

Nevera/congelador

8. Leche – la que te guste, animal o vegetal. Si no eres vegano y no te sienta mal la leche de vaca, te recomiendo que escojas ésta, ya que es la más nutritiva con diferencia y además es más fácil de encontrar y económica. NO tiene sentido desde el punto de vista nutricional tomar leche de soja o de avena “porque sí”, creyéndonos que son más sanas. Basta con leer las etiquetas para ver los ingredientes: puro aditivo y azúcar, cuando la de vaca contiene mucho calcio, proteínas y otros nutrientes interesantes. Ah! Y lo suyo es que sea entera o semi, la desnatada está desprovista de grasas buenas y de vitaminas súper interesantes…

9. Fruta al gusto – la que te guste, todas son interesantes, sin discriminar plátanos, mangos o uvas porque “tengan mucho azúcar”, la diferencia es ínfima, de verdad! Los frutos rojos (que puedes tener frescos o congelados) son particularmente interesantes, ya que están plagaditos de antioxidantes. Los plátanos congelados son súper útiles para hacer smoothies espesos y helados riquísimos. El aguacate y el tomate son frutas, y con ellos conseguimos unos desayunos salados estupendos.

10. Yogur – elige natural (sin sabores ni trozos de nada) y sin endulzar (ni azucares ni édulcorantes). Al igual que indicaba con la leche, y por los mismos motivos, si no eres vegano o tienes intolerancias (aunque la mayoría de intolerantes a la lactosa toleran perfectamente los yogures), te recomiendo que escojas yogures “normales”, ya sea de vaca, griego, skyr, de vaca, de cabra, de oveja… Siempre que sus ingredientes sean solamente leche y fermentos lácticos (y, si acaso, leche en polvo y/o nata), escoge el que más te guste. Al igual que la leche, mejor que NO sean desnatados por tema saciedad y nutrientes.

11. BONUS: sé que he dicho 10, pero es que no puedo excluir a los maravillosos huevos!!! Son versátiles, deliciosos, nutritivos a tope, saciantes…

A todo lo anterior podríamos añadir muchas más cosas, como superfoods (açaí, maca, espirulina…), proteínas en polvo… Pero estos no los considero ni mucho menos imprescindibles, los uso de pascuas a ramos y me gustan, pero prefiero dejar la lista en los 10 (11) anteriores 🙂 .

Bueno amig@s, espero que os haya gustado/ayudado este post!

Pato a la naranja (con Crockpot)

Buenos días lector@s!!!

Que soy la loca de la Crockpot no es ninguna novedad para vosotr@s a estas alturas imagino… Las maravillas que este cacharrito tan sencillo y económico hace en la cocina me parecen dignas de admiración, no hay semana que no pruebe una receta nueva y nunca jamás me ha pasado que no me CHIFLE el resultado…

Me consta que a much@s no os convence, o que no os salen bien las recetas… Está claro que hay gustos para todos (por ejemplo, a mucha gente no le gusta planificar con antelación lo que va a comer, o le da cosilla dejarla encendida sin estar presente, o simplemente prefieren cocinar al modo tradicional!), pero si vuestro problema es que os salen mal las recetas, ahí si que os aconsejo que sigáis las mías sin saltaros nada. Os dejo enlazado mi post recopilatorio con todas ellas 🙂 .

Dicho lo anterior, paso a centrarme en la receta de hoy. Madre mía qué cosa más BUENA! En casa hacemos bastante el pollo a la naranja, sencillamente con pechugas cortadas en dados, pero se me ocurrió aplicar la misma salsa a un pato y en la Crockpot y: BINGO! Maravilla gastronómica al canto. Pues nada chic@s, aquí la tenéis para vuestro disfrute también 🙂

Vamos allá!!!

Ingredientes (para 2-3 raciones):

  • 2 patas de pato no demasiado grandes
  • 1 cebolla mediana
  • zumo de 1 naranja
  • ralladura de esa misma naranja
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de vinagre (mejor no de módena ni jerez)
  • media cucharadita de sal
  • Como guarnición, podéis poner arroz blanco, puré de patata o verduras a la plancha

Preparación:

Comenzamos dorando las patas de pato en una sartén:

  • a fuego muy fuerte
  • primero por el lado de la piel en contacto con la sartén
  • sin nada de aceite (el pato suelta mucha grasa)

OJO, si vuestra Crockpot admite ser puesta en la vitroceramica (la mía lo admite, pero miradlo bien!) podéis dorarlo directamente en la Crockpot.

Las retiramos y pochamos la cebolla (previamente) picada en esa misma sartén durante 7 minutos. Ponemos la sal y, si lo vemos necesario, una pizca de aceite de oliva.

Mientras, lavamos muy bien la naranja y rallamos la mitad de su piel en un cuenco. Exprimimos esa misma naranja y pasamos el zumo al cuenco anterior, junto con la soja y el vinagre. Removemos bien con un tenedor y vertemos esta mezcla sobre la cebolla.

Removemos y pasamos todo a la Crockpot (pato y salsa).

Dejamos que cocine 5 horas en Baja (quizá os tarde media hora menos o más, depende del pato y la temperatura de partida, la clave es que se despegue la carne del hueso fácilmente).

Y listo!

➡ Podéis ir haciendo la guarnición mientras tanto (os dejo ideas en el listado de ingredientes).

➡ Os recomiendo comerlo recién hecho, ya que la textura de la carne es increíble… Y la piel queda deliciosa: tierna pero crujientita!

Crema americana de brócoli y queso

Buenos días!!!

Con motivo de la receta de sopa reconfortante de tomate y pollo os hablé de una de mis últimas adquisiciones en libros de cocina. Se trata de un libro (“Sopas” – os dejo de nuevo el link) con multitud de recetas buenísimas sobre sopas de todos los estilos, del que me he propuesto preparar una cada semana 🙂 .

La segunda que he preparado es la que hoy comparo: una deliciosa y contundente crema de brócoli y queso que, de verdad, nada tiene que ver con la infantil pereza de comer brócoli o purés, probadla y me contáis!!! Mi marido no soporta las coles y con esta crema (al igual que con esta de coliflor) acabó rebañando el plato…

Vamos allá!!!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 1 brócoli
  • 100 gr de queso cheddar (también serviría un mix entre parmesano/grana padano y otro más suave tipo emmental/gouda, o incluso uno azul)
  • 2 patatas medianas
  • 1 cebolla/puerro
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra al gusto
  • Opcional: 100 ml de nata líquida (de cocinar) o de leche
  • Aceite de oliva
  • Agua (luego vemos cantidad)

Preparación:

Comenzamos lavando/pelando bien todas las verduras y troceándolas de tamaño mediano/pequeño.

En una cazuela amplia y con un chorro de aceite a fuego medio, ponemos a pochar la cebolla junto con el ajo y la sal y dejamos 7 minutos.

Agregamos la patata y el brócoli y dejamos otros 7 minutos.

Cubrimos de agua dos dedos por encima del contenido de la cazuela (si queréis  acelerar, poned el agua ya hirviendo del kettle/hervidor o un cazo) y tapamos.

Cuando empiece a hervir, incorporamos el queso previamente troceado o rallado, y dejamos que cocine todo hasta que la patata esté tierna (20 minutos aprox).

Trituramos el conjunto, agregando en este momento la nata/leche (opcional) y la pimienta.

➡ Servimos bien calentita, opcionalmente con pan tostado y más queso rallado por encima.

➡ Se conserva bien en nevera unos 4 dias, y también se puede congelar (recordad que al descongelar cambia la textura, pero se arregla triturando todo de nuevo o calentando la crema en un cazo al fuego y removiendo).

Mermelada de higos en 1 minuto (o de orejones/ciruelas secas)

Hola amig@s!

Arrancamos otra semana con receta dulce, que se ve que la pasada os vino estupendamente esa Crema Kinder/Ferrero

Hace poquito os mostraba esta mermelada “milagrosa” por Instagram y pareció interesaros muuucho! Y no me extraña nada, puesto que se tarda 1 minuto en preparar y nos sirve para un montón de cosas ricas…

La verdad es que se me ocurrió de casualidad. Haciendo revisión de despensa me encontré un paquetito de higos secos ya pasados de fecha y bastante resecados y pensé “qué podemos hacer con ellos así rapidito?”. No sé por qué se me vino a la cabeza la receta del caramelo de dátil y decidí aplicarla. El resultado? Un manjar que solamente con olerlo ya te entran ganas de comerlo a cucharadas!

Debemos comerla a cucharadas, sin límite? Pues bien, los higos secos (y esta receta) no llevan azúcar añadido y tienen mucha fibra y micronutrientes interesantes; no obstante, al igual que ocurre con los dátiles, se trata de un alimento súper dulce y calórico que debemos comer con cierta mesura. Tened en cuenta que la fruta desecada no tiene agua y por tanto es como si fuese fruta concentrada en azúcar, por ejemplo, los higos frescos son un 16% azúcar (intrínseca), mientras que los secos son 48%…

Dicho lo cual, paso a desvelar el misterio de esta mermelada express. Al final del post encontrareis sugerencias para tomar esta delicia 🙂

Ingredientes (para un botecito mediano):

  • 125 gr de higos secos (pueden ser orejones o ciruelas secas)
  • 150 ml de agua hirviendo (ver aclaración debajo)

Preparación:

Simplemente debemos triturar con nuestra batidora más potente ambos ingredientes hasta obtener una textura de mermelada (como la de la foto).

OJO:

  • En función de lo seca que esté vuestra fruta (depende de la marca y del tiempo que lleven envasados), quizá necesitéis añadir algo más de agua, lo iréis viendo claramente!
  • Si lo hacéis en una batidora de vaso o thermomix, hará falta abrirla un par de veces y bajar lo que queda por las paredes.

Pasamos nuestra mermelada a un tarrito de cristal y dejamos que temple antes de pasar a la nevera.

Lista!

Se conserva sin problema 1 semana en la nevera – tened en cuenta que no lleva ningún conservante (ni limón ni azúcar, que ayudan a alargar la duración)

Sugerencias de uso? Miles!

Caldo gallego (con y sin Crockpot)

RECETA REEDITADA

Buenos días a todos!

Esta receta fue de las primeras en aparecer en varianity.es, en 2015! Anda que no ha llovido desde entonces… pero la verdad es que mi adoración absoluta por los guisotes sigue intacta!

En aquella ocasión os daba la receta tradicional pero con un toque especial: el caldo transformado en crema. S bien no hay problema en que lo trituréis al final del proceso, lo cierto es que en casa apreciamos los trocitos y no solemos hacerlo…

Hoy también aprovecho para daros las indicaciones para Crockpot, ya que es el modo que he seguido esta vez y con unos resultados de 10! Os dejo enlazado el post sobre la Crockpot por si os interesa saber detalles sobre ella.

Las recetas tradicionales incluyen “unto”, que es un tipo de tocino; no se lo he añadido ya que, como sabéis, trato de aligerar las recetas, y la verdad es que no creo que lo necesite. Pero si os gusta no lo dudéis!

Allá vamos!!

Ingredientes (para 4 raciones generosas):

  • 1 manojo generoso de grelos de unos 200 gr (verdura típicamente gallega, la estrella del plato, los tienen en Hipercor; si no encontráis, poned kale o espinacas)
  • 1 trozo de lacón de unos 200 gr (pedir en la carnicería o charcutería, no es lacón cocido!; si no encontráis, codillo también sirve)
  • 400 gr de alubias blancas cocidas (de bote) – también podéis usarlas secas y vosotros antes
  • 3 patatas medianas
  • Un cuarto de chorizo tipo sarta (también serviría uno o dos chorizos frescos)
  • agua (luego vemos cantidad)
  • 1 cucharadita no muy llena de sal

Seguir leyendo…

Crema Kinder bueno / Ferrero rocher

Buenos días querid@s lector@s!!!

Arrrrrrancamos semana con recetita dulce, a ver si esto ayuda a sobrellevar mejor el lunes 😉 .

Lo que os traigo hoy va a suponer un antes y un después en vuestros desayunos y meriendas. No exagero.

Me arriesgaría a decir que al 80% de la población le chiflan el Kínder bueno y los bombones Ferrero rocher. Y no digo al 100% porque siempre hay excepciones, pero vamos, está claro que son dos dulces que triunfan como pocos!

Cuál es la pega de estas conocidas chocolatinas? Pues, como os imaginaréis, que ambos están hechos con ingredientes chunguillos desde el punto de vista nutricional, básicamente son puro azúcar, grasas de baja calidad y harinas refinadas; y, si bien NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA por tomarlos de forma esporádica (una o dos veces al mes), tener la versión saludable y casera para tomar con mucha más frecuencia me parece una idea fantástica que estoy deseando compartir!

El sabor OS PROMETO que es idéntico, vais a alucinar. Y no os perdáis al final del post las sugerencias de uso que os doy.

Ingredientes (para 1 bote tamaño mermelada):

  • 150 gr de avellanas (lo mejor para la textura es que sea mantequilla de avellanas, sobre todo si no tenéis una batidora potente tipo thermomix, pero si no tenéis podéis utilizar avellanas tostadas; o mitad y mitad)
  • 5 dátiles (enteros o en formato pasta), o 3 cucharadas de algún sirope tipo arce o agave
  • 40 gr de leche en polvo (imprescindible que sea en polvo, da un sabor especial y dulzor)
  • Un chorro de agua o leche (se pone un poco al principio y después se va añadiendo con cuidado hasta obtener la textura deseada)

Preparación:

Antes de empezar:

  • Si los dátiles NO son de la variedad medjoul (especialmente jugosos) o comprados en pasta, los hidratamos previamente 15 minutillos en un cuenco con agua hirviendo/muy caliente.
  • Si vamos a emplear avellanas tostadas tal cual (no en mantequilla), primero debemos convertirla en mantequilla. Para ello, ponemos el fruto seco en nuestra batidora más potente (tipo thermomix) y trituramos 5 minutos a velocidad media. Bajamos lo que quede por las paredes y programamos 3 minutos más al mismo modo.

Agregamos a la crema de avellanas los dátiles (hidratados, si es su caso), la leche en polvo y un chorro de agua o leche. Trituramos todo y vemos si le falta liquido (comparando con la textura de la foto superior). Si está demasiado seco/espeso, ponemos un poco más y volvemos a triturar 1 minuto a velocidad media.

El único secreto de esta receta es realmente tener un procesador/batidora potente, y paciencia para lograr la textura adecuada.

Probamos el sabor y agregamos más endulzante si lo vemos poco dulce.

Listo!

➡ IMPORTANTE: al tener agua/leche, debemos conservar esta crema en la nevera, y estará en buen estado una semana aprox.

➡ Ideas para tomar esta crema: tal cual con una onza de chocolate, untada en tostadas, con tortitas, con crepes, sobre/dentro de porridge, sobre/dentro de overnight oats o pudding de chia, como parte de un batido de plátano y chocolate… Como veis, las posibilidades son INFINITAS y DELICIOSAS.

Pastel/fiambre de pollo, tomates secos y aceitunas

Muy buenos días!

Una de las cosas que más me gusta hacer cuando voy a España es ojear libros de cocina de allí. Tenemos grandes autores y referencias a nivel mundial, y esos me gusta palparlos y leerlos en su idioma original!

Estas navidades fue el caso del nuevo libro de Martín Berasategui y David de Jorge (Robin Food), que os recomiendo bastante. Es un libro de recetas sencillas pero muy originales, del que de momento he preparado está pero tengo varias en mente que son candidatas!!!

Se trata de un pastel de pollo que también denomino fiambre ya que podéis tomarlo tanto calentito y en rebanadas gruesas (acompañado de mis cherries especiados asados queda ESPECTACULAR), como finito y frío dentro de un sándwich o con ensalada. Es igualmente delicioso, y os prometo que va a gustar a todos, mirad simplemente los ingredientes!

He aplicado algunas modificaciones a la receta original para acelerarla ligeramente y reducir un poco cantidad de ingredientes, espero que os guste el resultado!!!

Ingredientes (4-6 raciones):

  • 600-750 gr carne picada de pollo (o unas 3 pechugas enteras que picaremos en casa)
  • media cebolla grande o 1 pequeña
  • 3 cucharadas soperas de aceitunas verdes (o pepinillos, o alcaparras)
  • 6 tomates secos en aceite
  • media cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 1 chorro de leche
  • 2 cucharadas soperas de pan rallado (cuando no tengo, simplemente trituro unos picos!)

Preparación:

Picamos la carne (si no venía ya así), la cebolla, los tomates secos y las aceitunas en trocitos muy pequeños. Esto podemos hacerlo a mano con un cuchillo bien afilado, en una picadora (cada ingrediente por separado) o en thermomix (cada ingrediente por separado, 2-3 segundos a velocidad 5-6).

Precalentamos el horno con calor a 180 grados con calor arriba y abajo.

En un cuenco grande batimos los huevos junto con la leche, y agregamos después la sal, el pan y todos los ingredientes que habíamos picado por separado.


Mezclamos bien y vertemos en un molde (preferiblemente alargado, si no es de silicona os recomiendo engrasarlo o forrarlo con papel de horno).

Metemos en el horno a media altura unos 30-40 minutos o hasta que, pinchándolo con un cuchillo, éste salga limpio.


Dejamos templar y comemos así o frío.

➡ De guarnición le van genial mis tomatitos cherry asados con especias, o en general cualquier verdura asada tipo pimientos o a la plancha tipo espárragos.

➡ Se conserva bien en la nevera 4 días, y también se puede congelar.

 

Orzo (pasta con forma de arroz) con setas y trufa

Hola lector@s!!!

Conocéis la pasta llamada “orzo”? Os la enseñé hace ya un tiempecito, con motivo de la receta de Ottolenghi “orzo con salsa de tomate y langostinos”, que no puede estar más rica por cierto!

Para los que no la recordéis: se trata de una pasta con forma de arroz típica de Grecia y países cercanos, muy agradable de textura y fácil de cocinar. Podéis utilizarla tanto en recetas de pasta como de arroz, queda genial en ambas!

La de hoy está inspirada por una de Foodtropia, perfil de Instagram que me fascina y que se parece mucho al tipo de recetas que publico y que me gustan. He añadido pasta de trufa, que compré en Mercadona y está muy rica, pero podéis prescindir de ella sin problema.

Me acompañáis?

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 250-300 gr de orzo (pasta griega con forma de arroz)
  • 400-500 gr de setas o champiñones (frescos o congelados pero no en conserva)
  • 1 cebolla o puerro
  • 2 dientes de ajo grandecitos
  • opcional: 1 cucharada sopera de pasta/salsa de trufa (os recomiendo la de Mercadona, bastante conseguida, es un tarrito de cristal pequeño)
  • Agua (luego vemos cantidad)
  • 1 chorro generoso de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • 2 cucharaditas no muy llenas de sal
  • Pimienta negra al gusto
  • 80 gr de queso parmesano / grana padano rallado
  • opcional, para darle mas contenido proteico: 1 huevo por persona

Preparación:

Comenzamos picando finos la cebolla y el ajo. Los ponemos a pochar 7 minutos en una cazuela amplia (mejor si es bajita) con un chorro de aceite y la sal a fuego medio. Removemos de vez en cuando.

Lavamos muy bien los champiñones/setas (o los descongelamos en el microondas, si eran congelados) y los troceamos. Los incorporamos a la cazuela de la cebolla y el ajo y dejamos a fuego más fuerte para que suelten el agua y se doren. Dejamos unos 7 minutos más, removiendo de vez en cuando.

Agregamos el vino y dejamos 1 minuto a fuego muy fuerte para que se evapore el alcohol.

Agregamos también la salsa/pasta de trufa, si decidimos incluirla.

Incorporamos el orzo y removemos para que absorba bien los sabores y se dore un poco.

Bajamos a fuego medio y agregamos 1 vaso grande de agua previamente caliente (de hervidor o de microondas). Dejamos que se absorba y agregamos otro vaso, y asi hasta que veamos que lo absorbe y el grano a esta a nuestro gusto. Suele tardar unos 15 minutos.

Cuando esté, apagamos el fuego, espolvoreamos el parmesano y la pimienta y dejamos reposar 2 minutillos tapado fuera del fuego.

Listo para servir!!!

➡ Queda mejor recién hecho, pero tampoco pasa nada por recalentarlo.

➡ Se queda un poco corto a nivel proteico; os animo a tomarlo con un huevo a la plancha/frito a su lado.

Freidora de aire: sí o no? Para qué?

Hola amig@s!

Hace unos meses os mostré en Instagram que una amiga me había dejado su freidora de aire (o “air fryer”). Me invito a merendar y, al ver su freidora, le pregunté qué tal era, ya que últimamente no paraba de verla en todo tipo de blogs, perfiles de Instagram, revistas, etc. Su respuesta fue: “llévatela un tiempecito y me dices, nosotros no tenemos muy claro si vale la pena o no”. De modo que así procedí, volviéndome a mi casa tan feliz con el cacharrito.

Tras más de 2 meses utilizándola bastante, siento que puedo compartir mi opinión, e incluso daros recetas (al final del post).

Vamos allá…

NOTA: os recuerdo que tengo otros posts sobre cacharritos de cocina:

Qué es una freidora de aire? Por qué están de moda? Cómo funcionan?

Se trata de un electrodoméstico que consta (a nuestros ojos) de 3 partes visibles: el cuadro de mandos (los numeritos de temperatura y tiempo); una cubeta y una cestita. En ella ponemos nuestros ingredientes y, por acción de aire muy caliente, éstos se cocinan con resultados intermedios entre un horno y una freidora.

Son relativamente baratas (desde 50 euros las tienes) y están muy de moda últimamente como sustitutas de las freidoras, ya que se conocen cada vez más los efectos perjudiciales que tiene para la salud de someter el aceite a altas temperaturas, y peor aún, de hacerlo sucesivas veces.

Vale la pena comprarse una?

Depende… fundamentalmente de 5 cosas:

  • Si tienes horno o no:
    • si no tienes horno, te servirá un montón (considerar también los otros factores de debajo), ya que los resultados que ofrece son muy parecidos a los del horno, y encima es portátil.
    • si tienes horno, la verdad es que puedes hacer todas las recetas en él en lugar de en esta freidora, con casi idénticos resultados.
    • las ventajas que le veo frente al horno son: que se tarda menos tiempo (además por lo general no es necesario precalentar), y que gasta menos electricidad (al ser más pequeña y tardar menos)
  • El espacio – ocupan bastante espacio, son aproximadamente del tamaño de una thermomix o de una freidora tradicional grande. Si tienes una cocina grande o un espacio para ello, puede que te dé igual, pero es importante porque es de verdad bastante armatoste.
  • Personas que comen en casa – al ser la cubeta de la freidora bastante pequeñita, no caben por ejemplo patatas fritas o salmón a la plancha para más de 2 personas
  • Tipo de platos que suelas hacer – si eres “muy de freidora”, es decir, en tu casa tomáis mucha croqueta, patatas fritas, varitas de pescado etc, te puede suponer una muy buena solución en términos de salud. Si no sueles comer esas cosas, no parece que este electrodoméstico vaya mucho contigo!
  • Lo perezoso que seas limpiando – debido a su tamaño y la forma que tiene de cocinar, se suelen introducir los ingredientes “tal cual” dentro de la freidora, de modo que hay que limpiarla muy bien cada vez, tanto la cesta como la cubeta. Esto, frente al horno, representa una diferencia, ya que en él puedes meter una fuente o papel de hornear y listo!

Y tú, te la vas a comprar?

Personalmente, aunque somos dos personas, considerando que tengo horno, una cocina muy pequeña en la que ya ocupan mucho espacio la thermomix y la Crockpot, que no somos “muy de freidora”, y que somos bastante perezosos en lo que lavar a mano se refiere… no creo que me la compre, al menos de momento. Aunque he de reconocer que la hemos disfrutado un montón!

Hay diferencias entre unas y otras?

Sí, y bastante, tanto en calidad (duración) como en las funciones que tienen.

Por ejemplo, una muy clave: muchas no tienen la función de “remover”, lo que hace que en casi todas las recetas haya que abrir la freidora una o varias veces para remover y asegurarnos así de que esta todo homogéneamente cocinado, y no crudo por un lado y quemado por el otro. Tampoco es que sea un gran esfuerzo, pero si os vais a hacer con una nueva, os recomiendo que tenga esa función.

Al parecer, las de la marca Ikohs y la de Philips van muy bien.

Qué recetas has probado que salgan bien? Cómo adaptar “nuestras recetas” a la freidora de aire?

Como indicaba antes, os pongo simplemente platos, su tiempo y su temperatura. Si de alguna tengo en el blog, os las enlazo; si no, os animo a buscarlas por internet o a adaptar las que soláis seguir en casa con vuestra freidora tradicional 🙂 .

Notas antes de leer el listado inferior:

  • Los tiempos son orientativos, depende mucho de lo grueso que estén cortados los alimentos, la temperatura a la que estuviesen (nevera o no), etc; de modo que os recomiendo seguir mis indicaciones y poned minutos adicionales después en caso de verlo necesario
  • Si vuestra freidora tiene la función “remover”, ignorad mis comentarios sobre “remover de vez en cuando”.
  • En todos los casos, los ingredientes deben ir pintados/espolvoreados con aceite de oliva; os recomiendo para ello el spray de aceite de oliva que venden en mercadona o similares.

Ahora sí que sí, vamos allá!

  • Patatas fritas (prácticamente “cuelan” como tal) – 20 minutos a 180 grados, removiendo cada 5
  • Boniatos asados especiados (quedan idénticos a los del horno) – 20 minutos a 180 grados, removiendo cada 5
  • Bastoncitos de berenjena empanados (los típicos que se les pone un poco de miel al servir) – 7 minutos a 200 grados
  • Varitas de merluza empanadas (tipo Pescanova pero mejor hacedlas caseras) – 10 minutos a 200 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Nuggets – 15 minutos a 200 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Coliflor especiada crujiente (cortada en ramilletes pequeños) – 10 minutos a 180 grados
  • Salmón “a la plancha” – 10 minutos a 200 grados, con la piel pegada a la freidora, y precalentando antes 10 minutos
  • Falafel – 15 minutos a 180 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Tofu marinado y crujiente – 10 minutos a 200 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Rollitos primavera – 6 minutos a 200 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Palitos de calabacín con rebozado de parmesano – 10 minutos a 200 grados (darles la vuelta a mitad)
  • Croquetas – 10 minutos a 170 grados, habiendo precalentado antes 10 minutos a esa temperatura
  • Tostar frutos secos – NO HACE FALTA PONERLES ACEITE – 180 grados y el tiempo depende del fruto seco, aunque de media unos 8 min; remover pasada la mitad del tiempo
  • Madgalenas pequeñas (minimuffins) – NO HACE FALTA PONERLES ACEITE – 15 minutos a 180 grados (mejor, precalentando 5 minutillos a esa temperatura)
  • Avena horneada (tipo porridge pero que suele dar más pereza ya que requiere un largo rato de horno, que por las mañanas no solemos tener) – NO HACE FALTA PONERLES ACEITE – 8 minutos a 200 grados.

Esto es todo! Espero que os haya sido útil el post para decidiros a comprar una o no, y a los que ya la tenéis, para daros más ideas de uso!!!