Cómo hacer yogur de coco (no “sabor coco”)



Buenos días amig@s!

Sé que no es muy común el consumo de este tipo de yogures más allá de entre población vegana o que le gusta trastear con productos curiosos como pueda ser mi caso… Pero también me consta (tras mostraros varios desayunos en Instagram en los que utilizaba este yogur) que os genera bastante curiosidad, de modo que me he animado a dedicarle un post.

Antes de empezar, quiero aclarar que NO se trata de un producto más saludable que el tradicional, es simplemente otro producto con características distintas (tanto nutritivas como a nivel sabor), y que podemos tomar o no simplemente si nos apetece.

Si decidimos tomarlo, podemos:

– adquirirlo en grandes supermercados o tiendas eco (marcas como Abbot Kinney los tienen de súper calidad pero a precio de oro, en Lidl también lo hay pero con mucho ingrediente “de relleno”),

– o bien hacerlo en casa, que supone más esfuerzo pero nos evitamos tanto el precio de oro como los ingredientes de relleno jejeje.

En este post os cuento cómo hacerlo de forma fácil y exitosa, por si os decantáis por esta opción!  Es FACILÍSIMO, tanto como hacer yogur natural normal (de vaca) – si os perdisteis esa receta, os la dejo enlazada aquí! Eso sí, debéis seguir las instrucciones al pie de la letra, ya que saltarse alguno de los tips sobre ingredientes o el procedimiento puede dar lugar al fracaso…

Vamos allá!

Ingredientes (para 1 litro de yogur):

  • 1 litro de leche de coco (de la espesa que suele venir en latas, NO bebida vegetal; fijaos bien que tenga más de un 70% coco y que NO tenga goma guar o goma xantana, pues impiden que “salga” el yogur; la marca de herbolario o Amazon Terrasana es un súper ejemplo)
  • 2 cucharadas soperas generosas de algún espesante tipo maizena, almidón de patata o arrowroot
  • para los fermentos/probióticos:
  •        opción 1: 1 sobrecito de cultivos de yogur (os recomiendo estos de Amazon que son específicos para yogur y están genial de precio)
  •        opción 2: el contenido de 5 cápsulas de probióticos de los que venden en farmacias, aunque son bastante más caros y tienen más componentes que realmente no necesitamos; si os decantáis por ellos, fijaos que tengan varias de estas cepas: Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus
  • opcional: algo para endulzar, ya sea azúcar o eritritol; 2 cucharadas como mucho

Preparación:

Comenzamos poniendo a calentar la leche en un cacito, reservando aparte medio vaso porque en él vamos a disolver el espesante.


Disolvemos el espesante
escogido en la leche apartada removiendo bien con un tenedor y, cuando la leche del cacito esté  muy caliente, la incorporamos. Si queremos endulzar, este sería el momento también.

Dejamos que se cocinen juntos 2 minutos, durante los cuales veremos que se va espesando mucho la mezcla, y apartamos del fuego.

IMPORTANTE: necesitamos que se enfríe hasta llegar a los 45 grados antes de agregar los polvitos probióticos, ya que a temperaturas superiores éstos “mueren”. Para saber cuándo está a 45 grados, lo más preciso es emplear un termómetro de cocina, pero si no tenemos lo que haremos será algo tan rudimentario como eficaz: meter un dedo en el cazo! Si aguantamos 10 segundos sin problema ya está; si nos resulta demasiado caliente nos esperamos un ratito más y volvemos a probar; y si nos hemos pasado de enfriar le damos otro calentón suave hasta que esté a los 45º deseados.

Incorporamos entonces los polvitos probióticos (directamente del sobre o bien rompiendo las cápsulas, si nos hemos decantado por este formato) y removemos bien.  

Ahora ya podemos pasar nuestra mezcla a distintos botes pequeños o uno grande.

Como lo ideal es que se mantengan esos 45 grados unas 4 horitas, podemos dejarlos cerca de un radiador tapaditos, o bien dentro de una bolsa isotérmica (de las de la compra congelada) o neverita, o dentro del horno que habremos tenido un rato antes calentado a 50 grados (evidentemente lo apagamos antes de meter el yogur).

Lo dejamos sin tocar 16-24 horas para que fermente.

Metemos en la nevera un mínimo de 3 horitas, y listo para disfrutar!!!

➡ Dura unos 10 días en la nevera.

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