Granola navideña

Buenos días a todos!

Los que me seguís por Instagram (varianity_as) lleváis días viendo mi nuevo descubrimiento… la granola!

Algunos la conoceréis, otros no, pero lo que seguro que muchos no sabéis es que se puede hacer en casa de forma sencillísima, mucha cantidad de golpe, y mil veces más saludable que las versiones compradas!

Empiezo contándoos lo básico para los que no sepáis ni de qué os hablo, y después vamos a ver cómo la preparamos.

Qué es la granola?

Es una combinación dulce y seca de cereales y frutos secos que habréis visto:

  • en supermercados como “crunchy muesli”, “muesli crujiente”, “cruesli”, o directamente como granola
  • en los yogures comerciales que tienen un compartimento separado con cereals para mezclar,
  • o en sitios de brunch o buffets de desayuno de hotel.

El aspecto podéis verlo en la foto que encabeza este post, es una especie de “muesli apelotonado” o hecho pequeñas rocas. Se diferencia del muesli en que es súper crujiente, ya que, como veremos, se hace generalmente en el horno.

Qué ingredientes siempre lleva?

Hay tantas recetas de granola como de cremas de verdura… Lo que sí que es cierto es que en una granola no pueden faltar uno o varios de los ingredientes de las siguientes categorías:

  • Cereales – lo más habitual son los copos de avena (gruesos o finos), pero hay mil opciones más como copos de centeno, granos/copos de trigo sarraceno, copos de quinoa…
  • Frutos secos y semillas – anacardos, almendras, cacahuetes, avellanas, nueces, pipas… eso sí, siempre crudos y sin sal (porque los tenemos que hornear y queremos que queden dulces). 
  • Grasa – suele ser de aceite de oliva o de coco, o incluso mantequilla (junto con el endulzante, es lo que hace que se formen las “rocas”)
  • Especias – canela, nuez moscada, cardamomo, jengibre, anís, vainilla…
  • Endulzante líquido – clave lo de líquido!!! Aparte de que el dulzor es muy agradable, el hecho de que sea líquido es necesario por lo mismo que os explicaba en el aceite. Por ejemplo miel o sirope de ágave o de arce (todo es igualmente azúcar, no nos engañemos). OJO: NO pongáis ningún otro endulzante líquido que no sean los anteriores (tipo sacarina líquida) porque  se vuelven amargos con el calor.

Por qué me gusta? Es saludable?

El sabor de la granola es inefable: hasta que no la hueles en tu horno y después la pruebas no entiendes lo rica que puede estar!

Pero es que además resulta que es una bomba de fibra, grasas “buenas” e hidratos de carbono complejos, que dados los hábitos alimentarios que tenemos no está mal que aparezca un producto rico  para ayudarnos a mejorar, verdad? Eso sí, estamos hablando de la versión casera y de consumirla en una cantidad razonable (por ejemplo, 20-30 gr – unas 3 cucharadas soperas llenitas).

Por qué hacerla en casa?

Las granolas de supermercado son una bomba de azúcar, grasas “malas” y aditivos. Si lo pensáis, algunos de los ingredientes de la granola por separado no son especialmente baratos (sobre todo el aceite de coco, algunas especias y algunos frutos secos), por tanto si nos venden 1 paquete de 1kg de granola por 3 euros, qué esperamos que venga dentro?? Pues os lo digo yo: 27% de azúcar y 18% de grasas malas y muuuchos aditivos.

Si la compráis en algún herbolario o similar, puede que la composición sea algo mejor (un 13% de azúcar por ejemplo y hecha con aceites buenos), pero en ese caso el precio será altísimo.

Por tanto, si queremos una granola saludable, de calidad y barata la tendremos que hacer en casa.

Qué hacer con la granola?

La granola es peligrosa, porque “a palo seco” está muy buena… por tanto si dejáis un tarrito a la vista por casa comprobaréis que lo abriréis una y otra vez y volveréis a por más jajaja. Es adictiva, y eso que no tiene glutamato monosódico/potenciador del sabor (lo que llevan las Pringles y Doritos) jajaja.

Dicho lo cual, podéis tomarla:

  • Sola
  • Con yogur
  • Con fruta
  • Como topping de smoothies o smoothie bowls, puddings de chia, porridges, overnight oats y demás.

El otro día Raquel Bernacer proponía regalarla como regalo de amigo invisible: me pareció una idea brillante, ya que a todo el mundo le gusta, queda muy bonita en un tarro de cristal con un lazo y además regalas algo sano y poco consumista 🙂 .

Ingredientes (no os preocupéis demasiado por la exactitud en esta receta…):

Ingredientes secos:

  • copos de avena (idealmente de los gruesos; es el ingrediente protagonista y por tanto debe abundar mucho más que el resto – por ejemplo 200 gr)
  • 2 puñados generosos de frutos secos al natural (no tostados ni con sal) a vuestra elección
  • especias:
    • canela en polvo (2 cucharaditas para esos 200 gr de avena)
    • nuez moscada (1 cucharadita)
    • jengibre seco en polvo (1 cucharadita)
  • coco rallado seco (2 cucharadas soperas) – opcional pero queda genial!
  • ingredientes frikis súper nutritivos pero que no aportan sabor (opcionales): semillas de cáñamo y granos de trigo sarraceno (1 cucharada de cada)
  • ¼ cucharadita de sal

Ingredientes líquidos:

  • aceite de coco o de oliva súper suave (3 cucharadas)
  • miel (misma cantidad que de aceite)
  • 1 chorrito de agua

Preparación:

Precalentamos el horno a 150-180° con calor arriba y abajo.

En un cuenco pequeño ponemos todos los ingredientes líquidos: miel, aceite y agua. Si el aceite y/o la miel no están líquidos los derretimos unos segundos en el microondas. Removemos bien.

 

Picamos los frutos secos en trozos gruesos (no molidos porque parte de la gracia de la granola es encontrarse trozos grandecitos). Yo suelo hacerlo aplastándolos con la parte plana de un cuchillo ancho – puesto paralelo a la encimera.

En un cuenco grande ponemos todos esos frutos secos picados y todos los demás ingredientes que faltaban del listado de ingredientes secos y removemos.

Volcamos los ingredientes líquidos en el cuenco de los ingredientes secos y mezclamos bien con un tenedor o cuchara.

Ponemos en la bandeja de horno un papel de hornear.

Extendemos toda la mezcla sobre la bandeja bien esparcida. Por todo.

Metemos en el horno la bandeja a media altura durante 30 minutos, y cada 10 minutos abriremos e iremos removiendo para que se cocine por igual y no se queme.

Cuando pase el tiempo, la sacamos del horno y dejamos que se enfríe totalmente fuera de la bandeja. Estas dos cosas son importantes para que queden con la textura crujiente que buscamos (si la guardamos templada queda blandurria).

Una vez seca, la metemos en un bote de cristal y cerramos. Durará incluso semanas (si es que no la coméis antes…).

Que la disfrutéis!!!

➡ TAMBIÉN SE PUEDE HACER EN UNA SARTÉN, y de hecho se tarda menos tiempo… Lo malo es que solamente se puede hacer muy poca cantidad de golpe porque no se puede amontonar (para que quede crujiente, toda la avena debe tocar la sartén) y  que hay que estar removiendo constantemente, por tanto lo recomiendo solamente si os entran unas ganas incontrolables jeje.

 

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