Especial verano (vol. I): cremas fresquitas

Hola amig@s!

Hace poquito os pregunté por Instagram qué tipo de recetas os gustaría ver por aquí en el corto plazo, y me quedó clarito que lo que buscamos con estos calores son recetas rápidas y que involucren encender lo menos posible fuentes de calor jejeje. De modo que me he puesto manos a la obra y he preparado varios recopilatorios especiales para el verano que cumplen esas premisas.

Empezamos con el primero de tres: CREMAS.

Y es que las cremas son un recurso maravilloso, porque aunque algunas de ellas requieran cocción (encender la vitro), podemos hacer una gran cantidad y disfrutarlas en varias ocasiones. Si somos pocos en casa, podemos incluso congelar una parte y consumirla en otro momento. Si no queréis encender el fuego, tranquilos, otras muchas de las que os voy a proponer consisten simplemente en triturar, de modo que cero calor y tiempo!

Aparte de ser un recurso muy práctico, las cremas son súper saludables; tened en cuenta que nos estamos metiendo una porción de verduras enorme de una sentada, lo que puede resultar especialmente útil si no somos muy fans de las verduras en casa.

Y por último, otra ventaja de las cremas es que pueden constituir un plato único si les ponemos «toppings» proteicos por encima como frutos secos, pipas o huevo duro picado.

Vamos a ver qué os traigo por aquí…

Sin encender el fuego (triturar y listo):

Encendiendo el fuego y enfriando en la nevera:

Espero que os gusten mis propuestas, recordad que podéis contarme vuestras favoritas en comentarios o por Instagram 🙂 .

Y… no olvidéis que esta semana iré publicando diariamente un nuevo recopilatorio!

Gazpacho de remolacha

Hola amig@s!

De nuevo he buscado y encontrado huequito para saludaros desde aquí 😀. Está siendo una época muy bonita pero también muy intensa; aprender a ser madre y conocer realmente las necesidades de mi bebé no es tan evidente como pueda parecer a ojos de un «no padre», y eso que tengo 12 sobrinos!

A nivel culinario estoy tirando de congelador y despensa, pero también de recetas que no llevan mucho tiempo y que estén ricas y sean nutritivas, como este gazpacho.

Ojo, con el gazpacho suelo ser muy purista y hago el clásico una y otra vez cada semana, pero viendo una carta de restaurante se me ocurrió hacer este de remolacha y estaba taaaaan rico y cremoso!!! No sabe casi a remolacha, sólo le da un toque dulcecito y cremoso, lo tenéis que probar!

Me acompañáis?

Por cierto: si te interesa otra receta de gazpacho no clásico, aquí tienes la del gazpacho de zanahoria; si buscas alguna crema fría express con remolacha, aquí tienes una en la que la combinamos con zanahoria (casualmente jeje).

Ingredientes (para 4-6 raciones):

  • 500 gr de tomates maduros (variedades pera y canario quedan genial)
  • 500 gr de remolacha cocida (un paquete entero de las que vienen al vacío, líquido incluido)
  • 1 diente de ajo
  • 50 gr de pimiento (verde o rojo)
  • 40 gr de cebolla
  • 60 gr de pepino pelado
  • 30 gr de vinagre (de vino blanco o de jerez, nada de Módena!)
  • 1 cucharadita de sal
  • 50-70 gr de aceite de oliva (el mejor que tengáis)

Preparación:

Simplemente debemos triturar todos los ingredientes hasta que quede cremoso y sin grumitos. En thermomix serían 3o segundos a velocidad 5, y 2 ó3 minutos a velocidad 10.

Listo!

➡ Podéis añadir agua al final si os gusta menos espeso.

➡ Dura 4 ó 5 días en la nevera sin problema.

➡ Y se puede congelar! Después sólo habrá que dejarlo descongelar en la nevera y volverlo a triturar.

Pechugas villeroy

POST REEDITADO

Hola amigos!

Hace por lo menos un mes que no comparto receta por aquí… Los que me conocéis personalmente y los que me seguís por Instagram sabéis el motivo: el 7 de mayo fui mamá de un precioso bebé!

Sigo cocinando aunque más sencillas y rápidas, aprovechando las preparaciones básicas que dejé congeladas el mes anterior a dar a luz 😉 . Ya sabéis: la previsión es un arma valiosísima en multitud de aspectos en la vida!

Tuve la suerte de que vinieran mis padres a estar con nosotros y conocer al bebé, y mi madre de paso me mimó con platos que borda, como las pechugas villeroy que hoy os traigo. Ya estaban en el blog, pero le he dado una revisión al post para que os resulte aún más sencillo replicarlas!

Advertencia: son un poquito latosas de hacer (no es difícil pero requiere varios pasos y que pase un día entre medias – similar a las croquetas), pero merece totalmente la pena y sirven para llevar al trabajo, para tomar frías, de cena, con mucha gente… Ya que os ponéis, os recomiendo hacer mucha cantidad y congelarlas antes de freírlas.

Curiosidad teniendo en cuenta donde vivo: deben el nombre a la duquesa de Villeroy, mariscal de Luxemburgo.

Espero que os gusten tanto como a nosotros…

Ingredientes (para 6 raciones):

Para las pechugas:

  • 12 filetes de pechugas de pollo
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 6 cucharadas soperas de pan rallado
  • aceite de oliva

Para la bechamel:

  • 60 gr de aceite de oliva
  • 60 gr de harina
  • 800 ml de leche
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 pellizco de pimienta
  • 1 pellizco de nuez moscada

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Leche condensada casera con thermomix (2 ingredientes, 10 minutos y saludable!)

Buenos días!

Aún no doy crédito a que la leche condensada se haga como hoy os voy a contar, y mucho menos a que sea saludable, con la de veces que la he tomado disfrutándola a sabiendas de que era una bomba!!! Jejeje.

Y cómo se le acaba ocurriendo a una ponerse a fabricar leche condensada? Pues muy sencillo, el año pasado en pleno confinamiento se nos acabó la leche condensada que solemos tomar con fresas en esta época y se me ocurrió investigar. Para mi sorpresa, la leche condensada no es más que leche en polvo rehidratada con un poco de agua y azúcar!

En algunas recetas vi que añadían muchísimo azúcar, mientras que en otras no añadían nada; en algunas vi que aplicaban calor, en otras simplemente trituraban la mezcla…

Total, que decidí hacer un mix y aquí tenéis una versión PERFECTA de leche condensada casera facilísima y saludable!

Usos: tal cual con fresas, en tostadas, para hacer flan, crema de limón, dulce de leche…

Ingredientes (para 1 bote de 300-400 ml):

  • 200 gr de leche en polvo (hay normales y desnatadas, no importa)
  • 150 gr de agua
  • Azúcar o eritritol (luego vemos cantidad)

Preparación:

OJO, necesitamos thermomix!

Ponemos la leche y el agua en la thermomix y programamos 10 minutos a 90 grados y velocidad 3.

Pasado ese tiempo, probamos el dulzor y añadimos azúcar/eritritol en la medida en que nos guste – personalmente añadí 2 cucharadas soperas y estaba dulcísima.

Finalmente, trituramos 10 segundos a velocidad 10 para quitar posibles grumos. Veréis que la textura es MUY líquida, no os preocupéis que luego espesa.

Pasamos a un bote de cristal y, cuando esté templado, pasamos a la nevera para que adquiera consistencia de leche condensada – necesita unas cuantas horas, incluso de un día para otro.

➡ Al no tener apenas azúcar ni estar esterilizada y demás, dura menos que la leche condensada que se compra. No la dejaría más de una semana en la nevera.

➡ Usos: ver al inicio del post.

Hojaldre caprese

Buenos días a tod@s!

Hace no mucho compartí una de mis recetas estrella en toda fiesta que se precie: el hojaldre de jamón y queso. Es tan sencillo y da un resultado tan rico que no me extraña que así sea!

Basándome en dicho plato, se me ocurrió un día hacer una versión distinta utilizando los ingredientes de la conocida ensalada caprese italiana: básicamente tomate, mozzarella y hierbas provenzales. El resultado fue también un éxito, así que, aunque la foto sea regulera, creo que merece la pena compartir la receta!!!

Vamos allá!

Ingredientes (para 2-4 raciones):

  • 1 placa de hojaldre (da igual redonda que cuadrada; intentad que sea de mantequilla en vez de grasas de palma y demás)
  • 4 cucharadas soperas de tomate concentrado (OJO, no es tomate frito ni triturado ni tipo ketchup, debe poner “concentrado”, de otro modo el hojaldre quedaría blandurrio en lugar de crujiente)
  • 1 bola de mozzarella
  • 10 tomatitos cherry – o uno grande
  • Tomates secos (en aceite o rehidratados en agua hirviendo unos minutos)
  • Varias hojitas de albahaca fresca (o hierbas provenzales secas tipo orégano, romero…)
  • Media cucharadita de sal
  • 1 huevo (para pintar la masa)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

Comenzamos desplegando la masa de hojaldre en la encimera sobre un papel apto para horno. Os recomiendo que no empleéis el papel que viene en el envase, ya que la mayoría no son aptos (no entiendo por qué pero es así!).

Cubrimos la masa con otro papel de horno (para esto SÍ que podéis emplear el que viene en el envase) y lo aplastamos bien con ayuda de un rodillo o una botella de vino. La idea es intentar que quede más larga que ancha, tanto si es cuadrada como redonda.

Ahora toca un paso OPCIONAL, que es darle forma de trenza como en la foto. Si no os apetece, pasad al siguiente paso y os cuento cómo hacerlo (básicamente lo enrollaríamos al final tipo brazo de gitano). Para darle forma de trenza, hacemos unos cortes con un cuchillo como en la foto, dejando el centro sin tocar. Luego seguiremos con la presentación.

Sobre el centro que hemos dejado sin cortar (o, en caso de “pasar de hacer el formato trenza”, sobre toooda la superficie) repartimos el tomate concentrado.

Sobre un plato (o en el fregadero), estrujamos con las manos la mozzarella con el fin de retirar la mayor cantidad de agua posible y la esparcimos también troceadita.

Lavamos los cherries y los cortamos por la mitad. Si empleamos tomate normal, lo cortamos en rodajas finas y luego las troceamos. Los estrujamos también y esparcimos por encima.

Troceamos los tomates secos y la albahaca y repartimos. Ponemos también un poco de sal por encima.

Cerramos la trenza como en la foto inferior, o bien si hemos decidido “pasar de ese formato» simplemente la enrollamos como si fuese un brazo de gitano.

Batimos el huevo y pintamos la masa por encima.

Metemos en el horno y dejamos 20-30 minutos, hasta que la masa esté doradita.

Lista!

➡ El mejor acompañamiento es una ensalada sencilla y fresquita, tipo verde+cebolleta+tomate aliñada con aceite y vinagre.

Lasagna de espárragos blancos y jamón york

Hola amig@s una semanita más!

Una de las cosas que más me sorprendió cuando me mudé a Luxemburgo fue lo conscientes que son (y que te hacen) de la estacionalidad de los alimentos (sobre todo verduras y frutas, pero también carnes tipo caza y pescados tipo mejillones o sardinas). Aquí no encuentras “de todo” durante todo el año, solamente cuando es época. Es el ejemplo de los espárragos, calabazas, boniatos, setas, alcachofas, y multitud de frutas… He de reconocer que al principio me pareció un fastidio, pero luego entendí los motivos y los comparto, me siento que estoy siendo más respetuosa con la naturaleza, y siendo sincera me hace mucha más ilusión cuando es la temporada, es como con el turrón de Suchard pero con comida de diario 😂.

Esto provoca a nivel culinario que, tanto en casa como en restaurantes, cuando los productos están de temporada los consumes sin parar! Ahora mismo, es época de ESPÁRRAGOS. Por la calle TODOS los atriles de menú del día contienen por lo menos un plato, ya sean blancos o verdes. Esta lasagna es un invento partiendo de un entrante típico de aquí (espárragos con bechamel gratinada), que os convierto en plato único gracias a los hidratos de la lasagna y a la proteína del jamón.

Es de las recetas que más ricas me han quedado últimamente, creo que su nombre no sugiere para nada lo DELICIOSA que está, os animo mucho a probarla, de verdad!

Nota: en el blog tenéis muchísimas recetas con espárragos, las encontraréis poniendo “espárragos” en la lupita superior. 

Ingredientes (para 4 raciones aprox):

  • 10 placas de lasagna grandes (o 20 pequeñas) – aprox 200 gr en total; os recomiendo que sean precocidas, para ahorrar tiempo
  • 500 gr de espárragos blancos en conserva (o 750 gr frescos, si preferís cocerlos en casa)
  • 6 lonchas de jamón york (intentad que tenga mas de un 90% carne)
  • 500 ml/gr de bechamel
  • pizca de sal
  • queso parmesano o grana padano rallado 

Preparación:

Comenzamos preparando ciertos ingredientes, en el caso de que no los hayamos comprado ya hechos:

  • Para la bechamel seguimos alguna de estas recetas: tradicional o ligera.
  • Si las placas de lasagna no fuesen precocidas, las cocinamos siguiendo la instrucciones del envase. Si son precocidas, os recomiendo hidratarlas un poco en agua hirviendo en un cuenco.
  • Para los espárragos, si los compramos frescos, les cortamos la base leñosa, los pelamos con un pelador y los cocemos en agua con sal unos 20 minutos o hasta que estén todos tiernos.

Con unas tijeras o con cuchillo y tenedor, cortamos el jamón y los espárragos (bien escurridos!!!) en trocitos de 2 dedos aprox.

Ya estamos listos para montar la lasagna!

▶️Si vamos a dejarla preparada de antemano, paramos aquí; si la vamos a tomar en el momento, precalentamos el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.

En una fuente apta para horno, colocamos unas cucharadas de bechamel en la base. Sobre ella,  distribuimos unas cuantas placas de lasagna. Sobre ellas, esparcimos parte de los espárragos y el jamón. Ponemos otra capa de bechamel, luego placas, etc, así hasta acabar con todos los ingredientes, siendo siempre el último la bechamel.

Cuando vayamos a comer, espolvoreamos queso rallado por encima y metemos en el horno 20-30 minutos, o hasta que se dore el queso.

Lista!

 

Hummus sabor pizza

Buenos días amig@s!

Conocéis a alguien al que no le gusta la pizza??? Seguramente no!

Pues imaginaos un untable con exactamente ese sabor delicioso, y encima nutritivo, ligero… Tenéis que probarlo SÍ O SÍ, es de verdad adictivo!

Se prepara como cualquier hummus: triturando sus ingredientes y listo, y en este caso este no lleva tahini ni limón (incluso podéis hacerlo con otra legumbre que prefiráis). Y dura bien en la nevera 4 días – para completar comidas/cenas o para picotear cuando aprieta el hambre entre comida y comida 😅.

Como veis, son todo facilidades, así que animaos, que seguramente tendréis todos los ingredientes en casa!

Ingredientes (para 1 bol generoso)

  • 400 gr garbanzos cocidos (1 bote de los grandes) – realmente podéis utilizar cualquier legumbre cocida, yo en esta ocasión utilicé altramuces aunque fue un rollo pelarlos todos 😅
  • 2 cucharadas soperas de tomate concentrado o 3 de tomate frito
  • 1 chorro de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada sopera de hierbas provenzales secas (o a elegir orégano, romero, tomillo…)
  • 2 dientes de ajo pequeños (o uno grande, o 1-2 cucharaditas de ajo seco en polvo)
  • 4 cucharadas de agua

Preparación:

Trituramos todo con nuestra batidora/procesador más potente hasta que esté cremoso a nuestro gusto.

Añadimos más agua si lo vemos demasiado espeso, y probamos por si quisiésemos ajustar alguno de los ingredientes.

Listo!!

➡ Como todo hummus, se suele acompañar de bastoncitos de vegetales como zanahorias o apio, o de rabanitos, cherries, arbolitos de coliflor… O bien de tiras de pan de pita tostada.

➡ Dura 4 días en la nevera sin problema, y también podéis congelarlo.

Salmón adobado con cebolla caramelizada (con y sin Crockpot)

Helloooooo

Bueno bueno vaya recetaza que traigo hoy!!! Y puedo decirlo sin pecar de soberbia porque no se me ha ocurrido a mi solita 😉 .

Se trata de un salmón al que aplicamos el adobo tradicional de la cinta de lomo (pimentón y demás), idea que jamás se me habría ocurrido hasta que lo vi en el ebook de Crockpot de Foodiario (os lo recomiendo un montón!!!).  Encima vi que ella añadía cebolla caramelizada, que es de las cosas que más me gustan del mundo!

OJO, os doy la receta con y sin este electrodoméstico. La verdad es que nunca había hecho pescado en la Crockpot, pero ahora lo haré más a menudo porque la textura es espectacular…

Sin más dilación, os cuento!

Ingredientes (para 4 raciones):

  • 4 lomos de salmón (aprox 150 gr de salmón por persona)
  • 2 cebollas
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Para el adobo:
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 cucharadita de pimentón
    • 1 cucharada de orégano u otra hierba provenzal
    • Opcional: 1 cucharadita de ajo seco en polvo
    • Pimienta al gusto
    • 1/4 de cucharadita de sal

Preparación:

En un cuenco amplio mezclamos todos los ingredientes del adobo.

Removemos bien e incorporamos el pescado, impregnándolo bien con una cuchara o espátula.

Lo dejamos en la nevera que se adobe bien unas horitas – si no lo hacéis no pasa nada, simplemente queda menos intenso.

Ahora preparamos la cebolla. Podemos simplemente hacer una cebolla muuuuy pochada (laminándola y cocinándola con aceite y sal a fuego medio-bajo 20 minutos), o bien seguir mi receta completa de cebolla caramelizada.

Una vez tengamos todo, podemos escoger como cocinar nuestro salmón:

  • Horno – esparcimos en una fuente apta para horno la cebolla y ponemos encima el salmón; dejamos 10-15 minutos a 200 grados con calor arriba y abajo (horno previamente precalentado)
  • Crockpot – esparcimos la cebolla en la Crockpot y ponemos encima el salmón; dejamos cocinar 45min-1 hora en Alta
  • Sartén – doramos el salmón por ambas caras a fuego fuerte, agregamos la cebolla ya cocinada y dejamos tapado 2 minutos más ya con el fuego apagado, para que el salmón termine de cocinarse por dentro y quede todo bien calentito.


Listo!

➡ Podemos tomar este platazo tal cual, o bien añadir patata cocida, alguna verdura al vapor/plancha, o arroz/quinoa.

➡ Es un plato para cocinar en el momento, recalentado pierde mucha textura.

Cómo hacer yogur de coco (no «sabor coco»)



Buenos días amig@s!

Sé que no es muy común el consumo de este tipo de yogures más allá de entre población vegana o que le gusta trastear con productos curiosos como pueda ser mi caso… Pero también me consta (tras mostraros varios desayunos en Instagram en los que utilizaba este yogur) que os genera bastante curiosidad, de modo que me he animado a dedicarle un post.

Antes de empezar, quiero aclarar que NO se trata de un producto más saludable que el tradicional, es simplemente otro producto con características distintas (tanto nutritivas como a nivel sabor), y que podemos tomar o no simplemente si nos apetece.

Si decidimos tomarlo, podemos:

– adquirirlo en grandes supermercados o tiendas eco (marcas como Abbot Kinney los tienen de súper calidad pero a precio de oro, en Lidl también lo hay pero con mucho ingrediente “de relleno”),

– o bien hacerlo en casa, que supone más esfuerzo pero nos evitamos tanto el precio de oro como los ingredientes de relleno jejeje.

En este post os cuento cómo hacerlo de forma fácil y exitosa, por si os decantáis por esta opción!  Es FACILÍSIMO, tanto como hacer yogur natural normal (de vaca) – si os perdisteis esa receta, os la dejo enlazada aquí! Eso sí, debéis seguir las instrucciones al pie de la letra, ya que saltarse alguno de los tips sobre ingredientes o el procedimiento puede dar lugar al fracaso…

Vamos allá!

Ingredientes (para 1 litro de yogur):

  • 1 litro de leche de coco (de la espesa que suele venir en latas, NO bebida vegetal; fijaos bien que tenga más de un 70% coco y que NO tenga goma guar o goma xantana, pues impiden que «salga» el yogur; la marca de herbolario o Amazon Terrasana es un súper ejemplo)
  • 2 cucharadas soperas generosas de algún espesante tipo maizena, almidón de patata o arrowroot
  • para los fermentos/probióticos:
  •        opción 1: 1 sobrecito de cultivos de yogur (os recomiendo estos de Amazon que son específicos para yogur y están genial de precio)
  •        opción 2: el contenido de 5 cápsulas de probióticos de los que venden en farmacias, aunque son bastante más caros y tienen más componentes que realmente no necesitamos; si os decantáis por ellos, fijaos que tengan varias de estas cepas: Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium lactis y Streptococcus thermophilus
  • opcional: algo para endulzar, ya sea azúcar o eritritol; 2 cucharadas como mucho

Preparación:

Comenzamos poniendo a calentar la leche en un cacito, reservando aparte medio vaso porque en él vamos a disolver el espesante.


Disolvemos el espesante
escogido en la leche apartada removiendo bien con un tenedor y, cuando la leche del cacito esté  muy caliente, la incorporamos. Si queremos endulzar, este sería el momento también.

Dejamos que se cocinen juntos 2 minutos, durante los cuales veremos que se va espesando mucho la mezcla, y apartamos del fuego.

IMPORTANTE: necesitamos que se enfríe hasta llegar a los 45 grados antes de agregar los polvitos probióticos, ya que a temperaturas superiores éstos «mueren». Para saber cuándo está a 45 grados, lo más preciso es emplear un termómetro de cocina, pero si no tenemos lo que haremos será algo tan rudimentario como eficaz: meter un dedo en el cazo! Si aguantamos 10 segundos sin problema ya está; si nos resulta demasiado caliente nos esperamos un ratito más y volvemos a probar; y si nos hemos pasado de enfriar le damos otro calentón suave hasta que esté a los 45º deseados.

Incorporamos entonces los polvitos probióticos (directamente del sobre o bien rompiendo las cápsulas, si nos hemos decantado por este formato) y removemos bien.  

Ahora ya podemos pasar nuestra mezcla a distintos botes pequeños o uno grande.

Como lo ideal es que se mantengan esos 45 grados unas 4 horitas, podemos dejarlos cerca de un radiador tapaditos, o bien dentro de una bolsa isotérmica (de las de la compra congelada) o neverita, o dentro del horno que habremos tenido un rato antes calentado a 50 grados (evidentemente lo apagamos antes de meter el yogur).

Lo dejamos sin tocar 16-24 horas para que fermente.

Metemos en la nevera un mínimo de 3 horitas, y listo para disfrutar!!!

➡ Dura unos 10 días en la nevera.

Cordero asado estilo marroquí con patatas machacadas y salsa de yogur (con Crockpot)

Muy buenos días!

Última receta de la semana en el blog, y con toda la intención he hecho que sea este súper cordero, para que vayáis comprando los ingredientes y lo disfrutéis el fin de semana!

Eso sí, si no tenéis Crockpot (os dejo aquí razones por las que tenerla jejeje) me vais a tener que perdonar o escoger otra receta, ya que en horno tradicional no puedo asegurar similares resultados a nivel de jugosidad de la carne…

Es un plato inspirado en el que tomamos la pasada Nochebuena. El que lo preparó es un amigo de la familia, excelente cocinero por afición, que tiene todo tipo de utensilios de cocina a baja temperatura. Aluciné cuando lo probé, y enseguida pensé en la versión en Crockpot para hacerlo. Aquí os lo traigo, es una VERDADERA explosión de sabores que os invito a probar en cuanto tengáis oportunidad!

Ingredientes (para 4 raciones):

Para el cordero:

  • 1 kg de alguna pieza de cordero con hueso, por ejemplo paletilla, pierna o jarrete (peso contando con el hueso)
  • 3-4 dientes de ajo
  • Especias:
    • 3 cucharaditas de romero seco, o 3 ramas de romero fresco
    • 3 cucharaditas de garam masala (o curry en polvo)
  • 2 cucharaditas de sal
  • Aceite de oliva

Para la salsa de yogur y menta:

    • 200 gr de yogur natural sin endulzar (lo más espeso posible)
    • Zumo de 2 limas o 1 limón
    • 1 punado de menta/hierbabuena fresca
    • Pizca de sal
    • Pizca de pimienta
  • 1 hilillo de aceite de oliva

Para las patatas machacadas:

Os remito a la receta (ingredientes incluidos) que os dejé en este post

Preparación:

Para el cordero:

Opcionalmente (pero muy recomendable), comenzamos marinando el cordero durante unas cuantas horas (de un día para otro puede ser). Para ello, lo metemos en una bolsa de congelados o en un tupper junto con los demás ingredientes del listado “Para el cordero”.

Pasado el tiempo (opcional) de marinado, volcamos todo en la Crockpot y programamos 6-7 horas en Baja (podéis dejarlo toda la noche). El tiempo depende muchísimo del tamaño y dureza de la pieza; estará terminado cuando la carne se despegue sola del hueso casi sin cuchillo.

Para la salsa de yogur:

Simplemente mezclamos bien los ingredientes y dejamos reposar un rato en la nevera.

Para las patatas machacadas:

Seguimos las sencillas instrucciones que os dejaba en este post.

Una vez tengamos todo, servimos el cordero bien caliente, acompañado de las patatas también calientes y la salsita de yogur a su lado.

Es un plato de verdad de restaurante de estrella Michelin, que alucinaréis que esté al alcance de vuestras manos!

➡ Es mucho más rico recién hecho, pero tampoco pasa nada por comerlo pasado un rato o de un día para otro.

Cómo hacer tomates secos en aceite

Muuuy buenos días querid@s lector@s!!!

Hacía tiempo que no compartía una receta de este tipo, un básico (bueno, no tan básico jejeje) de cocina súper fácil de hacer!

Hay cositas que a veces no sabemos lo fácil que son de preparar en casa y las adquirimos en tiendas a precio desorbitado o con mucho aditivo por puro desconocimiento. Es el caso de este tipo de tomates, que a no ser que te cuesten un auténtico riñón, vendrán sumergidos en aceite de girasol y aditivos a porrón, cuando hacerlos en casa es muy barato, fácil y rapidísimo, como veréis debajo.

Y con qué tomar estos tomatitos? Os dejo ideas:

Vamos allá!!!

Ingredientes (para 2 botecitos o uno grande – tened en cuenta que se conservan bien 2 semanas, así que haced la mitad si pensáis que no los vais a consumir todos!):

  • 80 gr de tomates secos deshidratados (los venden en la mayoría de supermercados incluido Mercadona, herbolarios…)
  • aceite de oliva (luego veremos cantidad)
  • hierbas provenzales secas al gusto (orégano albahaca tomillo romero…)

Preparación:

Comenzamos poniendo a cocer/rehidratar los tomates en agua hirviendo. Los dejamos a fuego medio 20 minutos tapados.

Una vez estén, los pasamos a un colador y después los secamos bien con papel de cocina. Este paso es IMPORTANTE, ya que de otro modo se nos van a poner malos enseguida.
Os sugiero hacer un montoncito de papel sobre la encimera, poner los tomates esparcidos por encima, cubrirlos de otro montoncito de papel, y apretar para que se absorba el líquido. Lo veis mejor en las fotos  inferiores…

Ahora sólo queda meterlos en un bote de cristal bien limpio, uno encima de otro, poniendo entre capas las hierbas secas.

Cubrimos de aceite de oliva de forma que quede TODO bien cubierto. OJO, se gasta bastante aceite, pero como truquito os recomiendo que empecéis poniendo un buen chorro de aceite y vayáis aplastando con una cucharita los tomates, así se van compactando y queda menos espacio entre ellos que rellenar con aceite!

Cerramos el bote y lo guardamos 2 días en un armario a temperatura ambiente para que coja bien los sabores.

Después lo pasamos a la nevera y ya los tenemos listos para consumir! Duran 2 semanas, tened en cuenta que para bien y para mal no llevan aditivos como los de las tiendas!

 

Crema de lombarda con manzana y almendras

Hola amig@s!

Empiezo la semana con una receta de cremita de verduras que SÉ que os va a encantar!

Y por qué lo sé? Porque a mí realmente me gustan todos los purés y combinaciones verduriles, así que no puedo servir mucho de referencia en este sentido jejeje, peeero en casa tengo un maridín al que en muchos casos no le hacen tanta gracia, especialmente cuando hablamos de crucíferas (coles)…

Pues bien, esta crema la hice una vez con la mitad de una lombarda y cuando la probó dijo: “uy qué rica, no sabe a lo que parece” – lo cual era un cumplido jejeje. Tanto es así que a las dos semanas empleé el resto de la lombarda en hacer la misma crema, con el mismo éxito! Y aquí la tenéis, para que la disfrutéis tanto como nosotros. OJO, cuando veáis los ingredientes seguramente os sorprendan: tened fe, de verdad, no sabe rara/dulce, para nada!

Si os apetece otra versión de crema de lombarda, os recuerdo esta que compartí con queso azul!

Ingredientes (para 4-6 raciones):

  • media lombarda grandecita (o una entera si es muy pequeña)
  • media manzana (o una entera si es pequeña; o 3 cucharadas de compota de manzana)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 puñados generosos de almendras crudas o tostadas (o 50 gr de harina de almendras)
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • agua (luego vemos cantidad)

Preparación:

Calentamos un chorrito de aceite en una cazuela amplia a fuego medio. Picamos o laminamos la cebolla y la ponemos a pochar con 1 cucharadita generosa de sal 5 minutos.

Lavamos bien la lombarda y la manzana (no hace falta pelarla; si usáis compota os saltos este paso evidentemente) y las troceamos en tamaño mediano.

Agregamos ambas cosas a la cazuela y dejamos que cocine todo 10 minutos a fuego suave y tapado.

Cubrimos de agua (si queréis acelerar, ponedla caliente del hervidor) dos dedos por debajo del contenido de la cazuela y dejamos que cueza 10 minutos más.

Agregamos la pimienta y las almendras/harina de almendras y trituramos el conjunto hasta que quede una textura que los guste. En thermomix sería 1 minuto a velocidad progresiva hasta el 10.

Lista!!!

➡ Se conserva bien en la nevera 4 días. También podéis congelarla, simplemente tened en cuenta que al descongelarla se habrá separado el agua de lo sólido, de modo que habrá que triturarla de nuevo o bien calentarla en un cazo (no directa al microondas).